miércoles, 19 de octubre de 2011

La enfermera de Brunete. Manuel Maristany

Título original: La enfermera de Brunete.
Autor: Manuel Maristany.
Editorial: Planeta.
ISBN:  9788408068860.
Año de Edición: 2007
Páginas: 1.040.




Hemos confirmado algo que sospechábamos: que la revolución es ciega y destructora, incontrolable, grandiosa y cruel.  De las profundidades del hombre honrado surge un apetito salvaje, una sed de exterminio, un deseo de sangre”  Federica Montseny

Estamos ante una novela, otra más, sobre el tema de la Guerra Civil Española que tanta literatura ha inspirado y sigue inspirando. Novela concebida.con ambición y altos vuelos En el caso que nos ocupa la novela narra la historia contada desde el bando nacional. En un primer vistazo resulta evidente que el autor al ponerlo bajo ese prisma toma partido por uno de los bandos, como por otra parte hacen todos los escritores cuando escriben. Si bien a un novelista no hay por qué pedirle rigor histórico, se trata de una obra de ficción (en cualquier caso pienso que Maristany en esta densa y voluminosa novela de más de mil páginas, fustiga por igual lo absurdo y lo terrible de la guerra y todo el mal que engendra el odio, sobre todo al final de la obra). Pero en cualquier caso mi labor no es juzgar la mayor o menor tendenciosidad de la novela, sino reseñar una obra literaria y ese va a ser única y exclusivamente mi criterio a la hora de escribir esta reseña. Mi reino es el de las letras. En cualquier caso espero escribir próximamente sobre otra novela importante vista desde el otro bando, “La voz dormida” de Dulce Chacón en la que se basa la película homónima de Benito Zambrano que está a punto de estrenarse.

Dicho lo cual vamos a adentrarnos en esta interesante y a ratos fascinante novela. Intentaré no extenderme mucho en esta reseña, aunque reconozco que este texto tan voluminoso y tan sugerente da lugar para muchísimos comentarios. De hecho en mi cuaderno de notas, a buen seguro, quedarán decenas de anotaciones que, por imposibilidad material, no verán la luz. Ante todo, me gustaría decir que estamos ante una novela cuyo hilo argumental gira en torno al odio y la venganza, como motor que mueve a los protagonistas. Empezaremos dando una somera sinopsis argumental:

Estamos en el año 1933 en el Castillo de Requesens, el castillo familiar de los De Montcada, una familia conservadora de la nobleza catalana y a través de sus miembros vemos la crispación y la violencia existente en la sociedad de la época. El protagonista principal es Javier, el nieto de D.Alfonso y patriarca de la familia, un joven estudiante de derecho que ve cómo por los avatares de la guerra su vida cambia irremediablemente. Todas las tragedias que tiene que sobrellevar (el asesinato de su abuelo, la violación de su hermana Blanca a manos de uno de sus jornaleros, el Sisco, el fusilamiento de su padre, la huida precipitada hasta la frontera de Francia, el asesinato de su hermano pequeño cuando cruzaban la frontera a manos de los gendarmes…), le convierten en hombre  “marcado por el odio”, sediento de sangre. Enseguida regresará a España para apuntarse al Tercio de Montejurra de los Requetés Navarros. Su único deseo es matar rojos y, especialmente, matar con sus manos al Sisco. En la guerra actuará con arrojo y desprecio por la vida, especialmente en la batalla de Brunete, donde enloquecido al ver en la trinchera de enfrente al Sisco se lanzará en una acción suicida de la que quedará mal herido, a las puertas de la muerte. Gracias a la transfusión que le dona una enfermera Soledad, la Marquesa de Quintana, salvará la vida. Asistimos a todo ese “romance” entre ambos protagonistas mientras está convaleciente en Salamanca. Pero tras su recuperación el destino les separará de nuevo, Javier es enviado de nuevo al frente a la crucial batalla de Teruel…

Esta breve reseña de la sinopsis, tan simplista, es un brevísimo y pálido resumen de todo lo que ocurre en esta rica novela y tampoco he querido avanzar mucho en el final de la misma para no “reventársela” al posible lector. Por así decirlo este pequeño resumen ha pretendido ser un magro aperitivo a su lectura en profundidad.


También me gustaría comentar que me han sorprendido mucho todos los errores y gazapos que se cuelan a lo largo del texto. Sobre todo viniendo de la Editorial Planeta, probablemente una de las más prestigiosas y mejores editoriales en lengua Castellana y siempre muy pulcra y cuidadosa en sus ediciones. Solamente, y a modo de ejemplo, voy a citar algunos:

Varias veces se refiere a la prenda intima femenina como “sostenes” cuando supongo que se referirá al sostén. En un momento de la novela habla de que el pueblo de Palau en “peso”, entiendo que sería el pueblo de Palau en pleno. También he detectado algunos errores de ambientación histórica, como por ejemplo cuando nos habla de la señora Solange de Clermont “una guapa parisina que en su juventud había sido modelo de Christian Dior” En este punto de la novela estamos en 1933. Sin embargo fue en 1946 cuando el modisto estableció su casa de modas en París. O bien que cuando está Javier jurando bandera con los voluntarios navarros del tercio de Montejurra, nos dice Maristany que estaba su abuelo D.Alfonso (cosa que era imposible porque había sido asesinado antes, probablemente se referiría a su otro abuelo D.Carlos) O bien atribuir a Stuart Mills la frase “homo homini lupus” cuando es del comediógrafo romano Plauto popularizada por Thomas Hobbes en el Leviatán.

En cualquier caso estos pequeños gazapos son “peccata minuta” en comparación con la inmensidad de aciertos y cosas positivas, algunas menos positivas, que se pueden reseñar, como iremos viendo.

La enfermera de Brunete es un libro ameno y bien escrito, en algunos momentos rayando a una gran altura literaria, que mantiene el interés y la tensión de lector. Es una historia bien estructurada y bien narrada que va adentrando y enganchando al lector y llevándole en volandas. Novela sólida con algunos momentos francamente emocionantes.

La novela está narrada con multitud de voces que nos van contando, a modo de mosaico esta historia, que aunque está vertebrada en la familia De Montcada, nos permite tomar perspectiva por los relatos cruzados de una legión de personajes que bullen y circulan por el texto. La manera de pasar de unos a otros, esas transiciones son, en algunos casos, de una gran belleza formal y estética: Por ejemplo, el Sisco rodeado de la miseria de los segadores dice :”los segadores se acuestan sobre la paja “como los cerdos”, mientras que los señores lo hacen en sábanas de hilo” en ese momento funde con la imagen de la señora Solange de Clermont “con un salto de cama de seda sobre los hombros y los pies embutidos en unas finas chinelas de tafilete” y a partir de aquí seguiremos el relato de los habitantes del Castillo.

Otro de los aciertos del autor es la inclusión de personajes históricos hábilmente mezclados con los de ficción. Están tan bien tratados y tan bien engarzados en la ficción que a veces tiene uno la duda de que si lo que no está contando el autor ha sido real o fruto de su imaginación. Entre otros desfilan por la novela Eugenio D´Ors, Josep Pla, Dionisio Ridruejo, Agustín de Foxa, los Generales Franco, Valera y Miaja, Durrutia, Miguel Hernández, etc. Los personajes son “de carne y hueso”: creíbles, humanos. No sólo los personajes principales, sino que hasta los personajes más secundarios y episódicos están bien definidos y tratados.

Hay algunos momentos sublimes en los que el autor con su prosa desbordante nos hace estar casi presentes, casi vivir “in situ” los acontecimientos que narra. El relato de la carga de los Dragones de Numancia en la Avenida del Paralelo está a un altísimo nivel técnico y artístico, así como toda la peripecia de la huida en el mercante alemán “Baden” de D.Sinibaldo y su salida de Barcelona. Precisamente este personaje, el notario D.Sinibaldo, aporta esa mirada del estudioso, del conocedor de la Historia, del intelectual que con cordura no se deja arrastrar por la furia y la rabia de la mayoría de los españoles. Él sabía de antemano que las guerras se saben como empiezan, pero no como acaban.

Narración épica por instantes y llena de vida y fuerza sobre todo en la primera parte de la novela. Retrato brutal y tremendamente realista del sinsentido de la guerra y mucho más aún de una guerra civil. Como curiosidad me gustaría reseñar que en la novela juega un papel importante un retrato de Goya llamado “La castellana de Requesens”. Precisamente D. Francisco de Goya que supo retratar como nadie los desastres y el sufrimiento de las guerras.

Sin embargo a partir, más o menos de la mitad de la novela, cuando Javier es herido en Brunete y va al hospital y es atendido por Soledad, la enfermera de Brunete, que es la Duquesa de Simancas y durante toda la fase de su convalecencia el texto se empieza a escorar, en mi opinión lamentablemente, hacía una cierta literatura de folletín, muy alejada del brillante y muy prometedor arranque de la obra. Esta parte de la novela resulta, lenta, tediosa y almibarada y creo que, comparada con el resto de la novela, totalmente prescindible, rompiendo el ritmo y el interés de la novela. Y es precisamente este “bache” lo que hace que no estemos ante una GRAN NOVELA (con mayúsculas). Afortunadamente superado este bache el relato vuelve a coger aire e interés con la tremenda y devastadora narración de la batalla de Teruel.

En resumen novela interesante, ambiciosa, con la pretensión de ser un fresco histórico de una de nuestras páginas de la Historia más abominables. Texto interesante y bastante bien escrito por lo tanto creo que la puntuación más justa, teniendo en cuenta el “bache” que tiene, sería de un 7,50/10.


© Luis Alberto Cao

10 comentarios:

  1. Este libro forma parte de mi estantería, lo compré un día por impulso, no había oido hablar de leer pero la sinopsis de la parte trasera me llamó mucho la atención y decidí comprarlo, aunque aún no he podido leerlo

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  2. Me alegra saber que sigues por aquí. Gracias por la recomendación. Lo leeré. Un beso. Dama.

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  3. Parece interesante, le echaré un vistazo. un saludo.

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  4. Gracias por vuestros comentarios y vuestras aportaciones

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  5. Otro gazapo de la novela. Habla de espias del KGB, que no existió hasta despues de la II WW, aproximadamente desde 1954. Era imposible que exitiera entre 1936 y 1938. En principio y salvo eror por mi parte, debería hablar de NKVD (Directorio principal de Seguridad del Estado) que existió desde 1934 a 1954, fecha en que se crea el KGB. Por lo demás, no está mal. Me pareció mas objetiva la novela "las tres heridas" de Paloma Sánchez-Garnica

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  6. Muchas gracias amigo anónimo por tu interesantísima aportación. Es un placer contar con lectores como vosotros. Un abrazo y gracias

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  7. Novela interesante, aunque se nota bastante las inclinaciones politicas del autor debería ser neutral y el vocabulario un poco repipi impropio de esa época.

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    1. Por que enseguida nos sentimos molestos por el hecho de que alguien narre algo una novela de una forma natural como lo hace el autor y luego decimos que no es neutral. En las guerras no existe neutralidad, son unos contra otros y solo se puede narrar desde una perspectiva. No creo que exista la posibilidad de narrarlo de una forma neutral y si no porque no lo escribes tu??

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  8. Acabo de leer el libro "LA ENFERMERA DE BRUNETE" y tengo que decir que es IMPRESIONANTE, a la altura de los Pilares de la Tierra. Es el mejor libro que he leído con el trasfondo de la guerra civil.
    Cuando lo empecé creí que sería un libro largo y tedioso pero engancha con mucha facilidad y mantiene la intriga hasta el final.
    Si tuviera que darle una puntuación sería SOBRESALIENTE.

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  9. Sobre la mitat del libro hay demasiada cama amores y tonterías se las hubiera podido ahorrar. Bastante tendencia a la derecha. Cuando vuelve a narrar la batalla de Teruel se vuelve a animar la novela. En resumen está bastante bien.

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