domingo, 15 de enero de 2012

La devoción del sospechoso X. Keigo Higashino

Título original: Yôgisha X no kenshin.
Traducción: Francisco Barberán.
Autor: Keigo Higashino.
Editorial: Ediciones B.
ISBN:  978-84-666-4736-6.
Año de edición: 2011.
Páginas: 325.



“Quiero que la gente lea mis libros para comprender como piensan, aman y odian los japoneses. Keigo Higashino" (en una entrevista al Wall Street Journal)



“La devoción del sospechoso X” del japonés Keigo Higashino es su primera novela traducida al español y viene precedida de un éxito sin precedentes en su país natal, donde vendió más de 2.000.000 de ejemplares de esta novela, además de cosechar innumerables premios y reconocimientos (el Edogawa Rampo a la mejor novela negra, el Mystery Writers of Japan, el Inc. Prize a la mejor novela negra, el Honkaku Mystery y el Naoki 2006 a la mejor novela por “La devoción del sospechoso X” ) y que, incluso, fue adaptada al cine. Tras su lectura no puedo sino decir que nos encontramos ante una magnífica novela negra, que en algunos momentos, y en mi opinión, roza la perfección, como más adelante iré comentando en la reseña de esta importantísima e interesantísima novela. Pero, como iremos viendo a lo largo de este comentario, no estamos hablando de una de las típicas novelas negras al uso. En absoluto. Keigo Higashino va a dar una nueva vuelta de tuerca al género, abandonando los típicos presupuestos habituales de las novelas del género, porque desde el primer momento vamos a saber quién ha cometido el crimen y porqué, resolviendo el misterio desde el primer momento. Y es precisamente ahí donde radica la importancia y la genialidad de este autor (por cierto, ardo en deseos de que sea traducida alguna otra novela de este autor).



Como es habitual, para contextualizar esta reseña y situar al eventual lector, vamos a empezar por pergeñar, a grandes trazos, la sinopsis argumental de “La devoción del sospechoso X”. Para lo cual voy a transcribir el resumen que el propio Higashino hace al comienzo de la novela:



“Yasuko Hanaoka, madre soltera y divorciada, pensaba que por fin se había librado de su ex marido. Pero cuando éste aparece un día ante su puerta, en un complejo de apartamentos en Tokio, la escena se complica y el ex marido acaba muerto en su casa. Madre e hija lo han estrangulado.

De pronto, Ishigami, el enigmático vecino de la puerta de al lado, se ofrece a ayudarles a deshacerse del cadáver y buscar la coartada perfecta. Yasuko, desesperada, acepta de inmediato.

Cuando el cuerpo finalmente aparece y es identificado, Yasuko se convierte en sospechosa. Sin embargo, el detective Kusanagi, aunque no encuentra fisuras en la coartada de Yasuko, sabe que hay algo extraño. Así que decide consultar al doctor Yukawa, un físico de la Universidad de Tokio que suele colaborar con la policía. Éste, conocido como el Profesor Galileo, estudió en el pasado con Ishigami, el enigmático vecino de la sospechosa. Al reencontrarlo de nuevo, el Profesor Galileo intuye que Ishigami tiene algo que ver con el asesinato… Y lo que aflora da un giro inolvidable a esta fascinante historia”.


Debo reconocer que al terminar la lectura de la novela estaba en estado de shock, por la excepcional novela que acababa de leer y me quedé prácticamente sin palabras ante la belleza y la perfección de la novela. Por eso dejé transcurrir un poco tiempo para hacer una segunda lectura y poner mis ideas en claro antes de sentarme a escribir esta reseña. Como decía un poco más arriba creo que es una novela redonda, de principio a fin, y que, honestamente y en mi opinión, roza la perfección. La novela es una hermosa maquinaria de relojería en la que todos los engranajes van encajando admirablemente, sin estridencias, sin chirridos, como, por otra parte, es propio de toda la literatura japonesa. Ya desde su planteamiento inicial resulta interesante. El lector sabe desde el primer momento quién y cómo se cometió el crimen e Higashino es honesto con el lector evitando despistarle o guardarse un as en la manga. El quid de la trama y la resolución de la novela nos lo explica el propio el profesor Manabo Yukawa en un interesantísimo diálogo que mantiene con Ishigami, haciendo un paralelismo entre la investigación con los problemas que éste último pone en los exámenes a sus alumnos:



“Kusanagi me contó algo interesante el otro día. Algo sobre tu forma de elaborar los problemas que pones en los exámenes. Me dijo que te aprovechas de los ángulos muertos que generan las ideas preconcebidas. Que, por ejemplo, simulas que has puesto un problema de geometría, cuando realmente es de funciones. Al oírlo pensé: «¡Claro!» Ese tipo de problemas resulta muy útil para abrirles los ojos a los alumnos que no comprenden la esencia de las matemáticas y se limitan a resolver los problemas siguiendo el manual al pie de la letra. Como a primera vista les parece un problema de geometría, se vuelcan en intentar resolverlo por esa vía. Pero nunca lo consiguen. Simplemente ven cómo el tiempo se les esfuma. Es malintencionado. Pero hay que reconocer que, como sistema para comprobar la verdadera capacidad del alumno, resulta muy efectivo”.



Y otra de las claves de la novela, nos la sugiere el mismo profesor Yukawa, cuando nos dice: “La última vez que vi a Ishigami, me planteó un famoso problema matemático. Se trata de la cuestión de las complejidades P?NP. Consiste en averiguar qué es más sencillo: hallar por ti mismo la respuesta a un problema o comprobar si es correcta la que ha hallado otro”. Y bajo estas premisas citadas más arriba se moverá la resolución del crimen.







Al analizar con detalle la novela resulta muy interesante comprobar que el autor ha elegido que la voz narradora se exprese en tiempo verbal pretérito. Y esa decisión resulta fundamental a la hora de narrar esta novela. Si cambiásemos el tiempo verbal no produciría la misma sensación que nos deja el relato. Ya por este simple detalle resulta obvio que el autor es un gran conocedor del oficio de la escritura.



“La devoción del sospechoso X” es una novela japonesa y eso ya, como he comentado en otras reseñas de novelas niponas, marca algunas características propias de aquella literatura. Como en todas ellas veremos que el “tempo” en el que se desarrolla es lento, que va fluyendo sin prisas. No vamos a encontrar grandes golpes de efecto, ni grandes sorpresas, por el contrario la acción se va a desarrollar de un modo coherente y pausado. También veremos ese profundo análisis psicológico de los personajes, esa introspección en el cobra tanta importancia la vida interior de los personajes, aunque aparentemente no está sucediendo nada. He quedado fascinado por cómo el autor ha sabido dar vida y caracterizar a los personajes. Me gustaría mencionar y destacar, especialmente, al personaje de Ishigami. Como se apunta en la reseña de la novela, Ishigami es el vecino de Yasuko y es profesor de matemáticas en un Instituto. Desde el primer momento el autor nos lo pinta como un personaje raro y huraño. De hecho, me llamó la atención que el autor, en prácticamente ningún momento nos da su nombre (excepto cuando al consultar la orla universitario de manos de su compañero el profesor Yukawa, nos enteramos que su nombre completo es Tetsuya Ishigami), destacándonos de este modo tan elegante ese perfil huidizo y misántropo del personaje. Precisamente la novela es un ejercicio de elegancia y belleza. Al principio de la novela están jugando al ajedrez el detective Kusanagi y su amigo el profesor Yukawa. Y hablan que en el ajedrez es tan importante la belleza como la lógica, como sucede en las matemáticas. La demostración de un teorema es muy importante, pero tanto como ello puede ser que la demostración sea hermosa y elegante. De hecho, el autor nos dice textualmente: “Paul Erdos era un matemático húngaro famoso por haber viajado por el mundo llevando a cabo investigaciones conjuntas con matemáticos de todas partes. Estaba convencido de que todo buen teorema tenía siempre su demostración clara y sencilla, una demostración provista de belleza natural”. E Ishigami es todo un enamorado de las matemáticas, su vida, su pasión y su gran amor son las matemáticas y la belleza formal.



El resto de los personajes están perfectamente dibujados, porque el autor nos ayuda a introducirnos en su modo de pensar y de ver el mundo. Nos da muchísima información sobre su psicología y su forma de ser, propio de una novela tan introspectiva como ésta. Reconozco que para nosotros uno de los grandes inconvenientes es la dificultad que tenemos para los nombres japoneses. He tenido que hacerme una relación de los personajes principales, afortunadamente no son muchos, para no perderme en ese marasmo de nombres. Al final de esta reseña voy a añadir, someramente eso sí, una pequeña relación de los personajes más importantes, una especie de “dramatis personae” para que pueda servir de cuaderno de bitácora a los  lectores de esta novela.



La novela resulta, por su planteamiento, muy interesante, yo diría aún más, incluso adictiva, de hecho la primera lectura la leí de un tirón en un día. Como comentaba arriba es una historia alejada de la novela negra que se hace en occidente, especialmente en los Estados Unidos y país nórdicos. En estas novelas el autor suele reservarse sorpresas y tender trampas al lector, sin embargo Higashino no nos tiende trampas, simplemente nos enseña a ver ese  “ángulo muerto” de la historia. “La devoción del sospechoso X” como comenté más arriba es una novela redonda que no deja flecos ni cabos sueltos. Veremos que todas las piezas y todas las preguntas que nos puedan surgir quedan aclaradas.



A parte de la propia trama de la investigación el autor nos da algunas pinceladas sobre la marginación, la pobreza y los estragos de la crisis económica en las capas más desfavorecidas de la sociedad nipona, y ahí está la carga de profundidad de la denuncia social que el autor nos plantea. De hecho la novela empieza con Ishigami que está paseando por los márgenes del río y contemplando ese poblado chabolista de pobres gentes desfavorecidas de la sociedad. Y, como decía antes, al tratarse de una novela tan redonda y perfecta, esto que sucede al principio será vital al final de la novela (y hasta ahí puedo decir, para no destripar la novela).



Al igual que la mayoría de las novelas de la literatura japonesa,  es una novela con un romanticismo desbordante, que sobre todo en la parte final de la novela, reconozco que me llegó a emocionar. Un final poético y contenido, un final en “pianissimo” desbordando las emociones. Tengo que reconocer que uno de los finales más hermosos que he leído últimamente. Voy a transcribir algunas frases que el autor nos deja en la parte final de la novela, que dan idea de todo ese romanticismo que evoca:



“Hasta ahora, nunca había recibido un afecto tan profundo por parte de nadie. Es más, ni siquiera imaginaba que en este mundo pudiera existir algo parecido. Pero existía… se ocultaba una capacidad de amar infinita, inimaginable para el común de los mortales”



Otro de los puntos fuertes de la novela es el “desafío”, por así decirlo que libran los dos profesores Ishigami y Yukawa, por la resolución y esclarecimiento del asesinato, pero desde la amistad y la admiración que ambos se tienen. Mostrándonos ese proverbial sentido de la amistad y del deber tan propio del pueblo japonés. Volveremos a ver la crítica del autor, en la que casi todos los autores japoneses coinciden, a la soledad, a la incomunicación y al individualismo que azota a aquella sociedad post-industrial, tan tecnificada. Que de algún modo está socavando su propia idiosincrasia.


Ya para ir terminando me gustaría resaltar la magnífica traducción de la novela, en la que no he encontrado ninguna frase o expresión que chirriase. Además me ha parecido que la prosa del autor se adapta y se ciñe perfectamente al argumento. De hecho es una novela claramente discursiva en la que deja poco a lugar a las descripciones.


Antes de terminar esta reseña y como prometí un poco más arriba voy a dejar un pequeño cuaderno de bitácora de los personajes más importantes que aparecen en la novela:

-    Ishigami: Profesor de matemáticas y vecino de Yasuko.
-    Yasuko Hanaoka: Ex mujer del asesinado Sinjhi Togashi.
-    Misado: Hija adolescente de Yasuko.
-    Sinjhi Togashi: Ex marido de Yasuko y victima del asesinato.
-    Manabo Yukawa: Profesor de Física y amigo de Ishigami y Kusangi.
-    Kusangi: Detective encargado de este crimen.
-    Kishitami: Compañero en la investigación de Kusangi.
-    Mariya: Jefe de los detectives.
-    Kuniaki Kudo: Cliente del bar donde trabajaba Yasuko y amigo suyo.



En resumen, y para terminar, “La devoción del sospechoso X” de Keigo Higashino me parece una novela soberbia, muy recomendable. Novela que roza la perfección por momentos y que con una técnica narrativa impresionante logra recrear una novela redonda, que además está espléndidamente rematada. Creo que en Japón se han publicado más novelas de este autor, y no sé cómo serán, en cualquier caso en esta reseña únicamente estoy valorando esta novela. Dicho todo lo cual y atendiendo a las virtudes de esta novela, creo que la nota más ajustada y que haría más justicia a esta obra es de 9,00/10.


© Luis Alberto Cao




10 comentarios:

  1. Tomo nota de este libro para pròximas lecturas, muchas gracias.


    un fuerte saludo


    fus

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  2. me encanta leer al igual que escribir es viajar sobre una nube de sueños, mientra sleo me trasportio no pienso soy otra leo mucho y de diferentes autores mi ultimo libro fue la biblioteca de los muertos me atrapo tambien tengo libros firmados por los escritores gala fue uno de ellos me conmovio te recomeindo papeles del agua es magico de principio a fin,gracia spor compartir el mundo de los libros que hariamos sin ellos yacer en el olvido besitos de gaviota en vuelo

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  3. Desde que leí una reseña de este libro de una persona de la que me fío, tengo unas ganas enormes de hincarle el diente. Con tu reseña mis ganas no han hecho sino aumentar. Ya te contaré.

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  4. He acudido a tu reseña para encontrar datos positivos a la lectura de este libro, que llevo ya por la mitad y está proporcionándome sensaciones contrastadas: por un lado me parece original en su planteamiento lo de que se sepa desde el comienzo quién es el asesino y los pormenores del asesinato (por otra parte, es relativamente original tratándose de literatura negra japonesa, porque es una técnica a la que recurren con frecuencia Ryu Murakami y Natsuo Kirino, así que Keigo Higashino se limita a "seguir la escuela"). Por otra parte me está resultando literariamente muy mediocre, pobre en vocabulario y en imágenes, aunque quizás sea algo propio de los tiempos que corren, y más si se trata de novela negra (me acuerdo de las novelas de Stieg Larsson). Bueno, sigo leyéndola y vuelvo a comentar. Un saludo

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  5. Bueno, pues ya acabé de leerla y me ha encantado. Para no repetirme, pongo el enlace a la reseña que he escrito en mi blog (por cierto, cito a esta buena crítica): http://levantedelaspaginas.blogspot.jp/2012/04/llamenme-burro-ignorante-analfabeto.html

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  6. Me ha encantado tu reseña, igual que tambien me ha encantado el libro. Solo quería comentar que hay una serie japonesa basada en los libros de Keigo Higashino, en concreto sobre los casos de Manabo Yukawa llamada Galileo. Si os gustó el libro os encantará la serie.

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  7. Hace tiempo que leo tus reseñas, te felicito por su profundidad y porque emanan respeto tanto hacia escritores como hacia lectores.
    Éste es uno de los libros que más me ha gustado este año.
    Con un lenguaje sencillo y una historia llena de cotidianidad se roza, como indicas, la perfección. Y si a eso sumamos las matematicas la fórmula es redonda.
    Es un libro lleno de melancolía. No podía haber otro final, pero sentí mucha pena por los personajes.

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  8. Hola Luis. Después de esta magnífica reseña ¡qué remedio me queda que apuntarme el libro y ponerlo en mi lista de pendientes!. Aprovecharé para entrar un poco más en la literatura japonesa, que la verdad, se me hace un poco "rara" (Murakami incluido).
    Por tu culpa y la de tu precioso blog tengo un tremendo montón de libros esperando. ::-))))) Eres justo lo que me faltaba! a mí que, desgraciadamente, soy compradora compulsiva de libros. Jeje.
    Ay, qué placer esto de leer!!! Y leerte. Tu blog es de los muy poco sitios que visito en internet.

    Un abrazo y gracias otra vez

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  9. Cristina de Perestrello20 de abril de 2013, 0:00

    Buenas noches, querido Bachiller.
    Aunque he de confesar que no soy ninguna fan de la novela negra, debo reconocer que esta me ha gustado mucho. Supongo que será, como tú bien dices, porque los personajes están perfectamente trazados y porque la trama, final incluido, resulta verosímil. En mi opinión está cuestión de la verosimilitud es casi siempre el talón de Aquiles de este género.
    Por ello, querido Luis, muchas gracias por tu reseña ya que nuevamente "me has inducido" a seguir disfrutando de la buena literatura.
    Un beso muy grande desde, ahora sí, una templada y primaveral Coruña.

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  10. Muchas gracias a tí querida amiga Cristina de Perestrello, siempre me causa una sana envidia que tengas la suerte de vivir en un lugar tan hermoso como Galicia... Me alegra mucho que te haya gustado "La devoción del sospechoso X", en mi opinión una de las mejores novelas que he reseñado en este blog. Un beso y te deseo un buen fin de semana.

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