viernes, 13 de julio de 2012

La delicadeza. David Foenkinos

Título original: La délicatesse.
Autor: David Foenkinos.
Traducción: Isabel González-Gallarza.
Editorial: Seix Barral.
Colección: Biblioteca Formentor.
ISBN: 978-84-322-0924-6
Páginas: 224
Fecha de publicación: 5 de mayo de 2011



“En una historia de amor, el alcohol acompaña dos momentos opuestos: cuando se descubre al otro y hay que narrarse uno mismo, y cuando ya no hay nada que decirse.” (La delicadeza, capítulo 76)


“Principio del capítulo séptimo de Rayuela, de Julio Cortázar, libro leído por Nathalie al principio de esta novela:
«Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.»” (La delicadeza, capítulo 115)



A veces, en muy raras ocasiones, asistimos estupefactos a esos pequeño milagros literarios, a esas novelas que en su sencillez saben atraparte y que tras cerrar el libro presientes que aún siguen palpitando en tu cerebro y en tu corazón. Para sentarme a escribir la presente reseña he tenido que leer dos veces este magnífico y excepcional libro. Tras la primera lectura, en una tarde, quedé absolutamente impactado por su belleza, por su “delicadeza” y por todo ese mundo de sentimientos, narrados tan vívidamente, en el que el autor, a modo de un vórtice, nos introduce. Al día siguiente volví a leerla y esta segunda lectura no sólo me confirmó mi primera impresión, sino que la reafirmó. Aún así y, como es costumbre en mí, he dejado pasar un día entero antes de sentarme ante el ordenador para redactar la presente reseña. Con la finalidad, fundamentalmente, de dejar reposar la impresiones y emociones que, ciertamente, no deben ser compatibles con un desapasionado análisis crítico.




“La delicadeza” de David Foenkinos, es conocida, también, como la novela de los diez premios (entre los que destacan el Premio de los lectores de Télégramme y el Premio 7ème Art) y única novela finalista de los grandes premios literarios franceses (Goncourt, Renaudot, Médicis, Fémina, Interallié…), en donde ha arrasado en ventas. Y actualmente ha sido traducida a decenas de idiomas. Y, sin duda alguna, después de haberla leído con mucha atención, creo que todos esos premios son muy merecidos, porque, como analizaré un poco más adelante, con todo detenimiento, en su aparente sencillez es donde se revela uno de los mayores méritos de esta maravillosa novela que, a mí particularmente, me agota todos los epítetos laudatorios para describirla. En cualquier caso, creo que en el panorama literario actual “La delicadeza” es una novela de lectura obligatoria y supongo que con el devenir de los años, que es el filtro que da la auténtica medida de una obra de arte, alcanzará la cota que, sin duda alguna, merece. En mi opinión yo la catalogaría como una pequeña joya de la literatura, como una pequeña obra maestra.


Como ya suele ser habitual en todas mis reseñas y antes de entrar propiamente en el análisis, creo que lo más adecuado y conveniente será esbozar una breve sinopsis argumental, para así situar el eventual lector de estas líneas.


“Nathalie es una mujer afortunada. Felizmente casada con François, pasa los días rodeada de risas y libros. Un día la pena llama a su puerta: François muere inesperadamente. Nathalie languidece entonces entre las paredes de su casa y se vuelca en la oficina. Pero justo cuando ha dejado de creer en la magia de la vida, ésta vuelve a sorprenderla y revelarse en su forma más maravillosa.

La delicadeza es la novela de la esperanza y la imaginación, la novela de ese París fascinante en el que el dolor y la vulgaridad se transforman en poesía. Un libro que querrás tener siempre cerca, para deleitarte de nuevo con su elegancia literaria o sonreír con su mordaz ingenio, pero, sobre todo, para recordar que siempre, incluso en los momentos más inesperados, cualquier cosa es posible”.



En estos tiempos que vivimos, la lectura de “La delicadeza” ha resultado, para mí, todo un bálsamo, como crítico literario. Tiempos de libros de un grosor exagerado e infumable, en el que sobran centenares de páginas, de libros con un lenguaje rebuscado y, en algunos casos, pedante y de historias que resultan previsibles en su desarrollo y en su temática, que sólo terminan por producirnos hastío. Afortunadamente no es el caso de esta novela. Un libro que en sus 224 páginas ( no son necesarias más) nos cuenta una historia hermosa, optimista y bien rematada, con un final suave, bucólico, casi en sordina. Un texto que destila un humor inteligente  y un lenguaje sencillo, sin barroquismos y amaneramientos que perjudiquen lo fundamental, que es la historia que el autor nos está narrando.



Entrando ya, propiamente, en el análisis estilístico de la novela, diré que “La delicadeza” está estructurada en 117 pequeños capítulos, que van alternando la narración lineal de la historia, con una especie de capítulos insertos que van contrapunteando la narración. Estos pequeños capítulos tocan diversos temas, con mucho humor por cierto, de situaciones o hechos que van acaeciendo en la novela. Por ejemplo en el capítulo 3 el autor nos habla de los libros favoritos de Nathalie, en el 30 los resultados de la primera división de fútbol francés en una noche de desengaño amoroso. Voy a transcribir un par de breves ejemplos de estas pequeñas “greguerías” avant la lettre, sé que no es una definición muy correcta, literariamente hablando, pero algunos capítulos a mí sí me lo recordaban, para que el lector de esta reseña se pueda hacer mejor una idea.



“Definición de la palabra «delicadeza» según el diccionario Larousse de la lengua francesa:
Delicadeza n. f.
Hecho de ser delicado.
Estar en una situación de delicadeza: no llevarse bien con alguien, mantener una relación fría y distante” (Capítulo 23).


“Definición de la palabra «delicado» según el Larousse, pues «delicadeza» no basta para entender lo que es la delicadeza:
Delicado, -a (del lat. delicatus).
Muy fino; exquisito; refinado. Un rostro de rasgos delicados. Un perfume delicado.
Que manifiesta fragilidad. Salud delicada.
Difícil de manejar; escabroso. Situación, maniobra delicada.
Que manifiesta gran tacto o sensibilidad. Un hombre delicado. Una atención delicada.
Difícil de contentar (peyorativo)”.( Capítulo 25)



Uno de los grandes aciertos de “La delicadeza” es la sabia combinación de los momentos de humor, fino e inteligente, con las escenas más tiernas y emotivas. Personalmente, leyendo el libro, he encontrado algunos pasajes que han conseguido, sinceramente, emocionarme. Sin querer reventar la novela, nada más lejos de mi intención, requiero al lector de la novela a que repara en la escena de los caramelos Pez... y hasta ahí puedo leer. Uno de los momentos más divertidos de toda la novela es la escena que tienen, cenando en un bar, Charles el jefe de Nathalie, con el desastrado y, aparentemente, poco atractivo Markus. Precisamente en esa salvedad de “aparentemente” es donde el autor logra tocarnos el corazón, al narrarnos la relación de Nathalie con Markus. A la vista de todo lo expuesto hasta ahora resulta evidente que “La delicadeza” es una novela intimista que discurre suavemente, pero no por ello pierde un ápice de su interés.



La novela está llena de detalles deliciosos, que sugieren un texto muy trabajado en el que todas las cosas suceden con inusitada precisión, en este texto trabajado con la precisión de un orfebre  y el cariño de un artesano. Entre esos detalles deliciosos está el del “zumo de melocotón”,  el de los caramelos Pez, que cité un poco más arriba... Pero no sólo me referiré a estos detalles narrativos, porque formalmente el autor nos deja algunas pinceladas de un gusto y un talento apreciable. Por ejemplo al final del capítulo 111 el autor nos dice “Miró al fuego fijamente a los ojos y luego abrió una puerta” y, a continuación el capítulo siguiente comienza con esta frase “ Charles cerró la puerta”.¡Qué modo tan elegante y tan hermoso de dar continuidad a la narración de dos capítulos totalmente independientes! Pero es que aún hay más; Foenkinos además utiliza ese significado simbólico de la puerta que se abre o se cierra para reforzar esa realidad narrativa. Ejemplos de este simbolismo y cómo dependiendo de la situación modela su significado tenemos varios. Me gustaría destacar el del ramo de rosas blancas, que aparece en dos ocasiones muy distintas en la novela, y con muy distinto significado. O el significado del color rojo para Markus... etc (Siento mucho no entrar más a fondo en estos detalles, pero sería reventar la novela al lector. Lo que sí que recomiendo es que tras la lectura de la novela volver sobre la reseña para poder apreciar todos estos ricos matices).


 Para narrarnos esta historia David Foenkinos ha elegido la figura de un narrador en tercera persona, no omnisciente, que únicamente acompañará el discurso narrativo de los personajes. Esto va a permitir al autor moverse, con toda naturalidad, de unos personajes a otros y hacer esa labor introspectiva tan importante en “La delicadeza”. El autor, a través de su libro, nos propone una literatura optimista, en la que el deseo, el querer, nos puede ayudar a conseguir que nuestros sueños se hagan realidad, a confiar en que nuestra oportunidad puede llegar en cualquier momento, en el menos esperado. Esto se plasma fundamentalmente en la figura de Markus (un poco más adelante entraré en un análisis más detallado de los personajes). Sólo he encontrado una frase que me ha resultado incompresible y errónea, ignoro si es problema de la traducción o viene así en el original: “El locutor hablaba de una extraña serie de partidos que habían terminado todos en empate aquella jornada, lo que provocaba un statu quo (sic) en la clasificación de la liga de primera división”. (Ignoro la razón por la que el autor pone la locución latina “statu quo”??? en esa frase).



No me gustaría dejar sin comentar la buena traducción que vierte al castellano Isabel González-Gallarza, especialmente meritoria por la dificultad de una adecuada traducción de diferentes giros humorísticos en lengua francesa y hacerlos inteligibles en español. También muy adecuadas las notas a pie página tan necesarias para sacarle “todo el jugo” a la novela.



“La delicadeza” es fundamentalmente una novela que habla del amor, pero no es una novela romántica y, mucho menos, una novela rosa. Esa es otra de las grandezas de este texto. El autor hace un ejercicio de contención narrativa para no dejarse arrastrar por una novela, que en otras manos más inexpertas, hubiese conducido irremisiblemente a un folletín rosa. David Foenkinos nos habla de una historia de amor, de desamor, de soledad, de miedos, de búsqueda a la felicidad... pero todo narrado con una dulzura y con un sentimiento que, una vez cerrado el libro, te hace preguntarte que si lo que has leído ha sido de verdad o ha sido un sueño.



Otro de los grandes aciertos del autor es el acertado dibujo de los personajes. Seres llenos de vida, de emociones, que resultan, todos y cada uno de ellos, plenamente creíbles. Por supuesto, cabe destacar, el personaje de Nathalie del que creo que todos los lectores nos hemos enamorado platónicamente de ella. Su manera de enfocar y sobre llevar el dolor por la perdida de su marido y su belleza interior que consigue desarmarnos. Magnífico, cómo no, el personajes de Charles que vemos como evoluciona, a ojos vista, a lo largo de la novela y del que al final conseguimos encariñarnos. Y, por supuesto, el personaje de Markus, ese hombre gris y poco agraciado que con su corazón y sus sentimientos poco a poco termina haciéndose un hueco en el corazón de Nathalie y también en el nuestro. Todo eso unido al dominio técnico del autor para marcar los “tempos” narrativos y su generosidad en su lirismo desbordado de los pequeños detalles (valga la expresión) hacen que “La delicadeza” sea, sin duda alguna, una novela imprescindible.



No hace mucho se ha estrenado la película homónima basada en esta novela. La película ha sido dirigida por el propio David Foenkinos y protagonizada por la bellísima actriz francesa Audrey Taotou. No creo que vaya a verla, prefiero que los personajes de este bellísimo libro vivan en mí tal y como los soñé, tal y como los imaginé.



Lamentablemente creo que, por cuestiones de espacio, va siendo el momento de ir terminando esta reseña. Y, en cierto modo, me entristece porque siento que me ha quedado muchísimo por glosar de esta pequeña joya literaria. Sin duda es un libro que, sin temor a equivocarme, recomiendo encarecidamente. Me gustaría terminar esta recensión, a pesar de alargarme un poco más, poniendo un par de ejemplos más del libro que, en mi opinión, dan una fiel idea del libro y de su filosofía



“Nathalie pensaba a veces que la gente envidiaba su felicidad. Era algo difuso, nada concreto en realidad, sólo una impresión pasajera. Pero le daba esa sensación. Se plasmaba en detalles, en sonrisas apenas esbozadas pero muy elocuentes, en maneras de mirarla. Nadie podía imaginar que a veces esa felicidad le daba miedo, Nathalie temía que pudiera llevar intrínseca la amenaza de la desgracia. A veces rectificaba cuando decía «soy feliz», era como una superstición, un recuerdo de todos esos momentos en la vida en que, al final, la suerte no le había sonreído”.(Capítulo 9)


“A Nathalie le parecía ridículo estar ahí y tener esa clase de conversaciones con una chica tan joven. Sobre todo, seguía incapaz de vivir el momento presente. Quizá el dolor sea eso: una forma permanente de estar desarraigado de lo inmediato” (Capítulo 33)


He querido dejar para el final, otro de los momentos simbólicos más impresionantes y más hermosos de toda la novela. La novela tiene, exactamente, 117 capítulos, pues bien, esa cifra no es fruto del azar, responde a un motivo, tremendamente poético que nos cuenta el autor (lamentablemente tampoco debo contarlo, pero merece la pena). Precisamente este último capítulo es el más breve de todos, y éste sí que voy a transcribirlo literalmente (obsérvese también su significado simbólico):


“Nathalie abrió los ojos.”         


A modo de resumen final, no me cansaré de ensalzar esta novela, escrita con sencillez, sin pedanterías, apelando al sentimiento de un modo franco, sin trampa ni cartón. Novela escrita con sensibilidad, pero no con sensiblería, que estoy seguro que no dejará indiferente a ningún lector. Como comentaba al principio de esta larguísima reseña, con el paso del tiempo estoy seguro que le hará resaltar, aún más, todas las cualidades artísticas y literarias que atesora. En mi opinión, “La delicadeza” de David Foenkinos es una pequeña obra de arte.



Dicho todo lo cual y atendiendo a todo lo referido con anterioridad y según mi manera de entender y juzgar el arte literario, creo que la puntuación más ajustada para valorar la novela “La delicadeza” de David Foenkinos sería de un 9,00/10.

© Luis Alberto Cao

(Para ilustrar la reseña os dejo un trailer de la película)

27 comentarios:

  1. Espectacular reseña. No conocía de esta obra hasta que la han llevado al cine y la peli, en sí, no me atraía mucho. Ahora, con tu reseña, me atrae mucho el libro y cuando lo lea, intentaré ver la peli.

    Un abrazo

    Por cierto ¿te lo leíste en una tarde? Madre mía, lo tuyo es devorar libros y lo demás tontería.

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  2. Muchas gracias amiga Poemas por tus cariñosas palabras. Como se colige de mi reseña, es un libro que me ha encantado. Precisamente por eso pude leerlo en una tarde, porque me apasionó. Muchas gracias por tu interés. Un abrazo

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  3. Luis Alberto,
    estoy totalmente de acuerdo contigo. LA DELICADEZA es una de esas novelas que te cambian la vida. Estoy seguro que la voy a recomendar a todo el mundo, incluso a los que no son lectores habituales.
    Yo también me la he leído en una tarde. Y no hay sensación más bonita que cuando un libro te atrapa y no lo dejas hasta acabarlo. Y cuando eso resulta, sientes que el libro se va contigo y continua respirando en ti.
    Ah, y gracias por tu magnífica página. Es mi guía de referencia cuando quiero saber que leer.
    Un abrazo.

    JESUS

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  4. Luis Alberto, saludos desde Argentina! He descubierto tu blog porque soy fiel seguidora de Almudena Grandes, y cuando salió su último libro sabía que iba a tardar varias semanas hasta llegar a mi país, así que ne dediqué a buscar reseñas del mismo. Y tengo que reconocerte que la tuya fue la que más completa me pareció.

    Ahora centrándonos en La Delicadeza, he de decirte que fue un libro que me atrapó. Una vez que se termina el libro te deja una sensación reconfortante de una novela muy bien contada.
    Con una historia simple y nada pretenciosa, el autor se centra en los detalles en una forma que te hace comprender a los personajes en otro nivel. Me hizo acordar mucho el estilo de narración a la película Amelie. Y me fue grato encontrar en el trailer de la película de este libro que la protagonista es la misma!
    Realmente soy de leer novelas mucho más extensas. La lectura de La Delicadeza me llevó menos de 24 hs., y me hubiera gustado que este libro me acompañe algunos días más con su lectura. Pero tienes razón cuando dices que muchas veces a las novelas largas le sobran demasiadas hojas. Y con este libro realmente sentí que ni una palabra estaba de más.
    Muchas gracias por tus reseñas.
    Saludos cordiales.

    Verónica Leal

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  5. Hola Luis. Me compré este libro después de leer tu reseña, Lo empecé ayer por la noche y ya voy por la mitad. Cuando lo acabe te comentaré mi opinión pero la verdad, de momento solo puedo decir que hace años que no leía una novela tan bella (si es que alguna vez he leido algo igual). He tenido que contenerme y dejar de leer para poder disfrutar más tiempo de ella.
    Delicadeza es, precisamente, lo que destila el autor en cada palabra. Una prosa hermosa y sencilla que fluye y fluye y da la sensación de que al escribir la pluma no toque el papel. Sencilla y etérea. :-)
    Esta tarde me voy a dedicar a terminarlo, y como Nathalie, me prepararé un buen té y me dedicaré toda la tarde del domingo a disfrutar de esta preciosa joya de David Foenkinos.
    Gracias por tus reseñas, Luis.
    Tengo otros libros esperando, y tú eres el culpable, pues algunos los he comprado siguiendo tus recomendaciones.:-)))))
    Mi anterior y primer comentario en el blog fué sobre "misión olvido" y mi nombre era sólo Carmen, pero he decidido cambiar porque veo que hay más Carmenes lectoras, y así no se crea confusión.
    Un saludo y muchas gracias otra vez.

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  6. Muchas gracias amiga anónima por tus palabras, y me alegro mucho que hayas disfrutado leyendo esta "pequeña" obra de arte. Un canto a la belleza y a la "delicadeza" tal como nos compendia su título. Un beso para tí y para aquella maravillosa tierra argentina.

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  7. Amiga Carmen Romero, has conseguido dejarme sin palabras. En primer muchas gracias por seguir este blog y por confiar tanto en mi opinión. Me alegra mucho que hayas disfrutado tanto con esta maravillosa novela. Eso demuestra que eres una persona con muchas sensibilidad artística. La delicadeza está llena de momentos que nos tocan en la fibra más sensible, pero sin llegar a la sensiblería. Me hace muy feliz que hayas disfrutado tanto de esta novela, que para mí ha sido de las mejores que reseñado en este blog. Un beso amiga Carmen Romero y sabes que ésta es tu casa.

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  8. Esta novela esta dotada de una "delicadeza" y un gusto extremos. A mí también me emocionaron muchas de las escenas y detalles que se nos narran en ella. Y creo que uno de sus puntos fuertes es la sencillez de la historia y la sencillez con que se nos narra. Me ha gustado mucho ver un protagonista tan insignificante y poco agraciado como Markus porque representa el anti-heróe, el hombre del que nadie podría enamorarse pero que en su interior hay mucha humidad. El último parráfo me dejó tan eclipsada que lo leí una y otra vez hasta que me cansé de hacerlo. Me quedé con muy buen sabor de boca.

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  9. Hola Luis hace ya unos días que terminé la novela y la verdad es que a mi también me dejó un "gusto dulce" durante uvarios días. Es de esas novelas que te persiguen.Como te dije, me parece una joya y además me sorprende mucho que a pesar de que estoy segura de que ha requerido mucha preparación, parece que la novela haya fluido sin ningún esfuerzo, como si el autor fuera creándola a medida que la escribe.
    Es un oasis de paz y dulzura en este mundo caótico que nos ha tocado vivir, y creo que es una lección de como puede escribirse una gran obra con un lenguaje simple y sencillo, en un entorno lleno de libros donde parece obligatorio escribir paginas y paginas vacías, cargadas de lenguajes repetitivos y pomposos.
    Además, creo que no he encontrado ninguna errata y ningún error gramatical, lo cual si bien hace muchos años era "lo normal" en una novela, ahora es casi lo excepcional, porque parece que se está conviertiendo en lo habitual encontrarse con pésimas traducciones llenas de errores gramaticales y ediciones poco cuidadas llenas de erratas.(Al último libro que he leido le faltan un montón de preposiciones. Me pregunto si ya no hay correctores).
    Quizás yo sea demasiado crítica, pero las ediciones descuidadas me parecen una tremenda falta de respeto al lector.
    No todo consiste en vender, y el mundo editorial parece haberlo olvidado.
    Muchas gracias otra vez Luis por este bello y trabajado blog. Ahora voy con otra de tus recomendaciones: "el abanico de seda":-) Ya te contaré.
    Un abrazo

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  10. Muchas gracias amiga Albanta por tus palabras. Me alegra mucho que os haya gustado tanto la novela como a mí. Considero que ha sido, en mi opinión, una de las grandes agradables sorpresas de la temporada. Estoy de acuerdo contigo por la belleza del último párrafo de la novela es de una belleza poética arrebatadora. Un beso amiga mía y gracias

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  11. Muchas gracias, amiga Carmen Romero por enriquecer este blog con tus comentarios, siempre tan atinados y tan interesantes. Como bien comentas el gran mérito de esta novela, y en general, de las grandes obras de artes es la sencillez, esa sencillez que oculta un gran trabajo creativo. Esa síntesis narrativa y artística que, por desgracias, cada día se ve menos en la literatura. Por otra parte, como bien reseñas, se nota que es una edición muy cuidada, especialmente desde un punto de vista filológico.
    Muchas gracias amiga Carmen Romero por tu participación y por enriquecer estas páginas con tus comentarios. Estoy seguro que disfrutarás con otra "pequeña obra maestra" como es "El abanico de seda". Un beso y espero ansioso tu comentario al respecto.

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  12. Hola bachiller,
    Lo he terminado hace apenas media hora y sólo quería darte las gracias por comentar este magnífico libro. Simplemente precioso! Todavía tengo en la cara esa sonrisa que se te queda cuando has disfrutado de una buena lectura.
    Tengo pendiente otros libros que has reseñado pero sólo he mirado tu calificación... Hasta que no los termino no quiero leer tu reseña... Pero ya sé que tu calificación coincidirá bastante con la mía :-)
    Un abrazo,
    Yolanda
    P.D. ¿Has pensado leer La bibliotecaria de Auschwitz de Antonio G. Iturbe? A mí, dentro del horror del holocausto, me parece un libro lleno de esperanza, humor... Te lo recomiendo!

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  13. Muchas gracias amiga Yolanda por tus palabras y me alegro que hayas disfrutado tantos con la lectura de esta "pequeña obra maestra", y que hayas tenido la sensibilidad para percibir toda esa belleza que se esconde entre sus páginas.
    Tendré en cuenta tu recomendación. Un beso y gracias amiga

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  14. Hola Luis Alberto
    Me encanta leer y de casualidad ,encontré tu pagina,cada día me leo tus reseñas y me ayuda a leer libros y descubrir autores de los que no sabía nada .
    Muchas gracias por compartir tus conocimientos tan amplios con gente como yo, que haces que me fijé mejor en muchos de los detalles ,que tu comentas, disfrutando muchisimo más de la lectura
    Isabel

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  15. Muchas gracias amiga Isabel por tus bonitas palabras, que me llenan de tanto orgullo y agradecimiento. Sabes que siempre serás bienvenida en este blog. Un beso amiga

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  16. La verdad es que estoy totalmente de acuerdo con el analisis q has hecho d la nivela. Es cierto q ya no salen obritas como esta y cuando lo hacen merece la pena echarles el guante. Hace poco tiempo termine de leer su nueva novela LOS RECUERDOS y tengo q decir q ha superado a la anterior . M ha encantado. De esta he incluido yo una reseña en mi blog. Un saludo

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  17. Amiga Baby, en primer lugar gracias por tu comentario y te diré que tendré en cuenta tu opiníón para una próxima reseña de esta última novela de David Foenkinos. Un beso y, de nuevo, muchas gracias.

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  18. He terminado de leer la novela, y tengo que reconocer que no me ha gustado.
    Lamento disentir con el dueño del blog y con todos los demás comentaristas, pero a mí me ha parecido de un absurdo muy desagradable. Tengo que confesar que esos capítulos que solo constaban de una frase disparatada han acabado siendo mis favoritos, pues así había menos para leer y se ha acabado antes. Sí que es cierto que mejora conforme avanza, pero sigue siendo lamentable el modo de explicar lo que hubiera podido ser una hermosa historia: el triunfo del amor por parte de alguien anodino como el último protagonista.
    En fin, me ha recordado a "La elegancia del erizo" pero en versión mala. Un intento de explicar una buena historia pero narrada pésimamente.
    Pero, por fortuna, para gustos están los colores. Unas lecturas gustan a unos, y otras a otros. Si no, sería muy aburrido, jajajaja.

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  19. Gracias amiga Ana María, por tu comentario y por tu opinión. Como siempre digo es lo bueno de la literatura que no es una ciencia exacta. En cualquier caso este blog siempre será un espacio de libertad para expresar, siempre con educación y de un modo respetuoso, como es tu caso, todas las opiniones. Gracias y bienvenida amiga. Un beso

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  20. Luis, enhorabuena por tu blog. Tus reseñas me parecen muy buenas y comparto muchas veces tus valoraciones. A mi también me impresionó "La delicadeza", un libro tierno, divertido, bien escrito, una auténtica delicia para los tiempos que corren. Pienso también que un libro no tiene que tener páginas y páginas para ser bueno porque como dice el refrán, "la esencia se guarda en tarros pequeños", y esto queda sobradamente demostrado con este libro. Últimamente me estoy aficionando mucho a las novelas francesas porque su estilo y su forma me encantan: La elegancia del erizo, rapsodia gourmet (libro también breve y delicioso al estilo proustiano), la sonrisa de las mujeres...

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    1. Gracias amigo, tengo que reconocer que me alegra especialmente ver que ha gustado tanto esta novela que tanto me cautivo. Una pequeña obra de arte. Un abrazo

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  21. Cristina de Perestrello17 de octubre de 2013, 10:33

    Una novela redonda!. Tiene mucho mérito el autor por contarnos una historia ya vieja (volver a enamorarse) de forma tan elegantemente dulce y tierna. Yo misma me he enamorado de Markus, es tan entrañable en su humilde humor!!!. Una delicia de obra de arte, sencilla pero completa y redonda.

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  22. Muchas gracias amiga Cristina, me alegra, especialmente, coincidir contigo en nuestra apreciaciones. Como siempre muy interesantes tu comentarios que quedo con tu última frase que suscribo plenamente " Una delicia de obra de arte, sencilla pero completa y redonda".
    Un besazo amiga

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  23. Un novela que te devuelve la esperanza.
    Como me gustaría que todos los que han leído el folletín de las Sombras de Grey se animasen a leer esta novela. Afortunadamente somos muchos los que todavía preferimos las ranas a los príncipes.

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    1. Pues sí amig@ MAP esta magnífica novela no ha tenido el apoyo mediático de las famosas "Sombras...." y sin embargo es magistral. Me alegra comprobar que, mayoritariamente, los amigos que habeís dejado vuestros comentarios en este blog opináis, como yo, que se trata de una "pequeña" obra maestra. Un fuerte abrazo

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  24. Hola Luis Alberto:
    Al acabar de leer un libro que me ha impresionado, busco opiniones, y me tropecé con el blog. Ha sido una casualidad, .......... pero bendita casualidad. Fue en libro anterior, "Las leyes de la frontera". Me gustó mucho tu reseña.
    Ahora ha sido con "La delicadeza". Coincido con tus comentarios. Y me alegro mucho de ello. Porque al leerlo me pareció una pequeña obra maestra. El lirismo, los personajes, la ternura que despide,... a la vez que los momentos duros en las vidas de cada uno de ellos,... Y la forma en que casi de la nada nace una bellísima historia de amor,... Y la forma tan original de contarlo. Y todo ello en una historia de sólo 224 páginas. Ya sé que he puesto muchas veces "Y... Y... Y.... " Pero es que en esta historia todo suma.
    Me ha encantado. Pensaba que quizá fuera yo un caso raro, que me había entusiasmado y no fuera para tanto, .... Pero al leer tu reseña, veo que coincidimos.
    Soy Aledo. Me ha gustado mucho el libro, y también la reseña. Procuraré dejarme caer más por este blog,.... cuando acabe de leer algún libro. Saludos.

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    1. Muchas gracias amigo Aledo por tu cariñoso comentario. Siempre serán bienvenido en este blog literario. Has expresado de un modo muy bello todo lo que este hermoso libro es capaz de sugerir y transmitir al lector. Por cierto muy hermoso también el uso que haces del polisíndeton. Un abrazo amigo

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