jueves, 8 de noviembre de 2012

La mujer es una isla. Auður Ava Ólafsdóttir


Título original: Rigning í nóvember (Lluvia en noviembre)
Autor: Auður Ava Ólafsdóttir
Traducción: Elías Portela
Editorial: Alfaguara
ISBN: . 9788420403199
Páginas: 304.
Fecha de publicación: 29 de agosto de 2012.



“Ningún hombre es una isla”.
John Donne (1572-1631)

“En el umbral de una nueva vida es importante
deshacerse de todo lo que pueda ser innecesario”
“Las flores crecen mejor con la mente vacía”.
(La mujer es una isla. Auður Ava Ólafsdóttir)



Antes de empezar con la reseña, propiamente dicha me gustaría  haceros, con toda confianza, un comentario. “La mujer es una isla” de la escritora islandesa Auður Ava Ólafsdóttir, es una novela que he tenido que leer un par de veces antes de “atreverme” a escribir la presente reseña. Tal vez, y en cierto modo, aún influido por el grato recuerdo que dejó en mí su magnífica novela anterior, “Rosa Candida”, que logró emocionarme por su sorprendente su belleza poética, así como por su novedoso estilo de narrar... Por ese motivo, tras una primera lectura que me dejó con esa indefinible sensación de desilusión, de tristeza al comprobar que las expectativas no era colmadas ni satisfechas, decidí darle una segunda oportunidad al texto, leyéndola una vez más, con ojos limpios, como si fuese una primera lectura... Sin embargo, y ya a modo de fijación de mi postura, creo que, en líneas generales, “La mujer es una isla” es una novela que, cuanto menos, queda lejos de su anterior y magnífica novela “Rosa Cándida”. Por supuesto que tanto en la literatura, como en la vida en general, no todo es blanco o es negro y, como intentaré analizar detenidamente más adelante, también he encontrado algunos detalles muy positivos que también merecen la pena destacarse.



Como suele ser habitual en todas mis reseñas y con la mejor intención de situar al eventual lector de estas líneas en el libro que vamos a analizar, creo que, sin duda, lo más adecuado y pertinente será pergeñar, eso sí, muy someramente una breve sinopsis argumental de la acción que tiene lugar en “La mujer es una isla” de Auður Ava Ólafsdóttir.



“La protagonista de esta pequeña gran historia es una mujer de treinta y tres años cuyo marido acaba de pedirle el divorcio. Decidida a dar un giro radical en su vida, y tras la profecía de una médium que le asegura que en una distancia de 300 kilómetros ganará la lotería y conocerá a tres hombres –uno de los cuales será el amor de su vida–, emprende un viaje siguiendo la ruta que rodea Islandia. No irá sola: Tumi, el hijo de una amiga en apuros, dos muñecos de peluche, y una caja de libros y de cedés la acompañarán en el camino”.



Fundamentalmente la narrativa de Auður Ava Ólafsdóttir nos resulta, en un primer momento, y cuanto menos, desconcertante, porque hablando con propiedad su prosa es, en mi opinión, mucho más descriptiva que narrativa. Sin duda alguna esa es una de las razones fundamentales de  por qué resulta tan poética, tan lírica, y en definitiva tan plástica. Pero ese uso tan descriptivo del lenguaje, por el contrario, nos produce la sensación de que la acción se ralentiza en exceso, en algunos momentos, distanciándonos constantemente de la acción principal. Por otra parte, y ya ciñéndonos más a la novela “La mujer es una isla” el argumento principal me ha parecido bastante endeble, y que sirve, únicamente, como sostén formal para permitir una profunda introspección sobre el personaje principal (del que por cierto en ningún momento la autora nos da su nombre). Es probable que está ausencia de identificación nominal de la protagonista tenga un valor simbólico que, probablemente, pretenda universalizar todos esos sentimientos.



Desde un punto de vista formal, la novela está estructurada en un capítulo cero y sesenta y cuatro pequeños capítulos, a modo de pequeñas microescenas. El capítulo cero, se narra en el tiempo real de la acción y los otros capítulos son retrospectivos, pero narrados en primera persona y en tiempo presente. Además, utilizando el tipo de letra en cursiva, va intercalando recuerdos de la niñez y juventud de la autora. Como ya el lector se irá dando cuenta estos cambios temporales (tanto de “tiempo narrativo”, como de “tiempo verbal”), provocan en el lector una cierta “inestabilidad” que, en algunos momentos, consiguen desorientarlo.



Respecto a los personajes, no han acabado de convencerme y me han parecido bastante burdos y toscos en su diseño. Por ejemplo el dibujo de la amiga de la protagonista, Auður, que ha su vez es la madre de Tumi, me ha parecido lineal, falto de vida y con una coherencia bastante discutible. El resto de los personajes, especialmente los masculinos, están, prácticamente, nada más que bosquejados, pero sin ninguna profundidad y, mucho menos, con una desarrollo dramático lo largo de la novela. El caso del personaje de Tumi, ese niño de 4 años sordomudo y con una grave deficiencia visual, merece una especial mención. Como ya comenté en la reseña de otra novela (“El lector de Julio Verne” de Almudena Grandes), nos encontramos de nuevo con un niño de 4 años que, sobre todo al final de la novela, va a razonar, hablar y pensar como un adulto. Y esa “exagerada maduración” de un niño es algo que siempre me ha distanciado mucho, por su inverosimilitud.

Sin embargo, tampoco sería justo si no reconociese que Auður Ava Ólafsdóttir, tiene una sensibilidad especial para transmitir esos sentimientos de soledad, de melancolía, de desapego... que abundan en sus novelas (incluida su Rosa Candida). En todas sus obras vemos cómo pesa en los personajes la dureza del clima y del paisaje de su Islandia natal. Tengo que reconocer, por cierto, que siempre me he sentido muy atraído por Islandia y espero que, algún día, pueda ir a conocerla.



En “La mujer es una isla” la autora diseccionará las relaciones de pareja y su agotamiento con el paso del tiempo. Y, justo es reconocerlo, en algunos momentos con una lucidez y una expresión realmente notable. Voy a permitirme, para que el lector se haga una idea, transcribir un par de fragmentos en el que Auður Ava Ólafsdóttir reflexionará, en voz alta, sobre este particular:



“Además, el mundo está repleto de niños, los coches de las carreteras del país no están más que llenos de niños, lo sé muy bien. En cada estación de servicio los padres jóvenes juntan tres, cuatro hijos por debajo de la edad escolar en el coche.(...) Los padres están cansados, no hablan entre ellos, no se ponen de acuerdo, no admiran las flores del epilobio ártico, ni el glaciar por culpa de los niños, que se marean en coche. Luego se pierden en el bosquecillo del camping y resulta imposible ponerse a consultar el diccionario de sinónimos en la entrada de la tienda de campaña porque hay que estar siempre de guardia, me imagino. Algunos de nuestros amigos no han dormido una noche entera en años; no pueden hacerlo a no ser que sea con prisas de cuando en cuando. Ya no se besan ni siquiera cuando van a buscar al otro al trabajo sino que cada uno vuelve la vista a un lado y miran por la ventanilla del coche. Lo sé muy bien, lo he visto muy bien. Hay muy pocos matrimonios que sobreviven a tener hijos”.



“—Una de las cosas que indican que una relación va mal es cuando las parejas sienten que deberían tener hijos juntos”.



Sin duda, como ya comenté un poco más arriba, el argumento de la novela resulta bastante descabellado, como por ejemplo lo de la lotería, lo de los amantes que encuentra, etc... Y ese es, sin duda alguna, el principal defecto que le achaco a esta novela que su estructura es tan endeble que, prácticamente, la hace insostenible. Me resulta difícil de entender cómo se produce la ruptura con su marido y la actitud que adopta ella respecto a esa separación... (no digo más para no reventarla, pero cuando el lector lo lea comprenderá a qué me refiero. Todo ello, unido, explica esa sensación tan desasosegante y agridulce que tuve después de ambas lecturas.



Tengo que reconocer que tampoco ayuda la versión castellana que, en mi opinión adolece de bastantes defectos que, aún más, complican la lectura. Las personas que siguen habitualmente este blog saben que siempre me he mostrado intransigente con las malas ediciones que tanto daño hacen a una novela. Resulta inconcebible que en grandes y prestigiosas editoriales, a veces, se deslicen una ediciones en lengua castellana tan poco cuidadas. Entre tantísimos ejemplos solamente voy a citar uno, como muestra de a qué me refiero.



“El hotel Sand  fue construido en un tiempo récord al estilo del salvaje Oeste, ya que viene a la luz (sic) (??) que tiene un modelo exacto al Oeste de Texas, con toda seguridad el modelo es trescientas habitaciones más grande”.



Estoy convencido de que si Auður Ava Ólafsdóttir no hubiese escrito “Rosa Candida” muy probablemente mi opinión sobre esta novela hubiese sido otra. Pero, por desgracia, “La mujer es una isla” no resiste, de ninguna manera, la comparación con su anterior novela. Por último y llegando a la fase del comentario de la reseña me gustaría volver a reflexionar, como ya he comentado al respecto de otras novelas, sobre el tema de los autores que después de una obra magistral vuelven a publicar otra novela, claramente inferior. No hace mucho comentaba este tema reseñando la novela de María Dueñas “Misión Olvido”. Y me reafirmo en la opinión que expresaba. Si yo hubiese tenido el talento y la fortuna de escribir una gran novela (como “El mundo entre costuras” o “Rosa Candida”) a no ser que estuviese muy seguro de que mi próxima novela no alcanzase un nivel similar a la primera yo, personalmente, preferiría no publicar más.



A modo de resumen, creo que “La mujer es una isla” de Auður Ava Ólafsdóttir, es una novela diferente, con un ritmo demasiado descriptivo que puede resulta demasiado lento y una estructura argumental bastante pobre. Como decía en el párrafo anterior creo que esta novela es un paso atrás en la producción de la autora y, además, tengo que reconocer que me ha desilusionado bastante, dadas las expectativas que generó en mí su anterior novela.



Dicho todo lo cual y teniendo en consideración todo ello, he intentando ser lo más fiel posible a mi conciencia y a mi modo de entender el arte literario, creo que la puntuación más ajustada para valorar “La mujer es una isla” de la escritora islandesa Auður Ava Ólafsdóttir sería de un 6,00/10.

© Luis Alberto Cao

(Os dejo como ilustración un bonito video de un país tan maravilloso como Islandia)


12 comentarios:

  1. Otra reseña impresionante Luis Alberto, aunque en ella das a entender que la novela no está a la altura del autor has de saber que has aumentado mi lista de libros pendientes de leer en dos más, voy a leer con muchas ganas "Rosa cándida" y por curiosidad y para comprobar todo lo que nos cuentas también leeré "la mujer es una isla". Un saludo y muchísimas gracias por compartir con nosotros todo lo que compartes y ponernos en el camino de las buenas lecturas.

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  2. Aún no he leído nada de este autor y precisamente tengo esta novela pendiente. Despúes de leerte me quedo con dos sensaciones distintas. Por un lado me da la sensación de que el autor recrea demasiado los sentimientos y con todo el lirismo que dices que la novela cuenta pierde interés y acción y por otro, pero también relacionado, hablas de un argumento poco firme. Me has dejado un poco fría pero aún así la leeré para sacar mis propias conclusiones.

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  3. Amiga Yoly gracias por tus palabras. Me emociona pensar que gracias a este modesto blog haya persona que cada día amen más este maravilloso arte que es: LA LITERATURA. Muchas gracias por compartir tu comentario con todos nosotros. Un beso amiga

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  4. Pues sí amiga Albanta, lo mejor, sin duda alguna que es leas ambas y extraigas tus propias conclusiones. Por cierto amiga mía, bajo ese nombre intraducible e impronunciable se esconde una mujer, es una autora ;). Muchas gracias por tu comentrio amiga. Un beso

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  5. Una vez más COINCIDIMOS TANTO!!!!la tomé con las expectativas altas por la maravillosa y original novela anterior...me interesó rápidamente, al comienzo y luego paulatinamente fue decayendo la calidad.Además de lo dicho por vos ,creo que también intenta analizar y poner el tela de juicio el "supuesto instinto materno", y, demostrar que la función materna se va construyendo en el intercambio vincular con el niño.
    Imperdonable que si la autora va a poner en el argumento un niño, no se asesore con profesionales (ya que desconoce directamente a un niño)acerca de la psicología y el modo de razonamiento de un niño, en este caso de 4 años!!!...Fuiste generoso, yo pensé en un seis.Rescato los mismos párrafos que vos, y algunos más.De todos modos no lo pude abandonar, señal que tiene sus méritos, sin duda.

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  6. ah!!bellísimo el video, Gracias L.A.C.!!otro mérito de la novela fue el de transportarme a ese paisaje tan particular...hacerme "sentir" la oscuridad....

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  7. Muchas gracias por tus comentarios tan enriquecedores. Yo también estoy muy de acuerdo con lo que apuntas. Un beso y gracias por tu seguimiento y tu interés.

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  8. Hola bachiller!
    Justamente anoche terminé de leer esta novela y hasta ahora no he querido leer tu reseña.
    Imagino tu decepción porque yo no había leído su anterior novela y me he sentido defraudada... más si has disfrutado de esa primera lectura y te encuentras con esta novela que no he entendido muy bien qué ha querido plasmar en ella, lenta, aburrida y encima con una traducción bastante regularcilla...
    Mi resumen es que es un libro con muchas "pretensiones" que la autora no ha sabido cuajar, no sé...
    En cualquier caso, tengo pendiente Rosa Candida que al leer tu reseña sé que me gustará.
    Un saludo y gracias por tu trabajo,
    Yolanda.

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  9. Muchas gracias amiga Yolanda, por tus palabras y por después de haber leído la novela haber venido a este blog a contrastar tu opinión. Sin duda alguna te gustará mas Rosa Candida. Enhorabuena, también, por tu trabajo. Un beso.

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  10. Estoy deacuerdo en los comentarios respecto a la madurez del niño etc, pero a mí me encanto "la mujer es una isla" y hizó que fuera a buscar a la biblioteca "Rosa Candida". Y quería más de la autora.
    Me gusto mucho la forma de describir lo cotidiano, lo concreto dandole valor y belleza. Y dejándose de peleas superfluas por objetos etc (divorcio), es verdad que tener mucho dinero ayuda, pero la filosofía que transmite me fascino y el placer en lo simple, en cada día ir viviendo y resolviendo lo de cada día.
    Por aportar algo si es posible en este blog, que acabo de conocer buscando más sobre la autora, os recomiendo el último libro que acabo de leer: Amin Maalouf "Los desorientados".
    Una frase del libro: "perdemos la memoria de las palabras,pero no la memoria de las emociones".
    Como con Audur este libro me ha invitado a desear leer otro.
    Me ha gustado el blog, y me parece un trabajo de reflexión elaborado. Grácias. Un beso, Marixa

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  11. Te agradezco mucho tu comentario amiga Maixa, así como tu recomendación. Es un placer leer vuestros comentarios que tanto nos enriquecen a todos. Un beso amiga mía

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  12. Muy buena reseña Luis Alberto.

    Estoy leyendo La mujer es una isla y mi desconcierto me ha llevado a buscar otras opiniones y a tu blog. Vuestras opiniones confirman mis sensaciones y me tranquilizan. Una opinión entusiasta me hizo comenzar el libro con muchas ganas que fueron deshinchándose un poco. No obstante, me gusta, pero no me atrevería a recomendarlo.

    Por último. El orden de los libros no es el indicado, tal vez sea el de la publicación en España, pero el original es: La mujer es una isla 2004. Rosa Cándida 2007.
    Un abrazo
    Pere

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