jueves, 23 de mayo de 2013

Inferno. Dan Brown



Título original: Inferno.
Autor: Dan Brown
Traducción: Aleix Montoto.
Editorial: Planeta.
ISBN: 978-84-08-11417-8
Fecha de publicación:  16 de mayo de 2013
Nº de páginas: 640 páginas.



“Los lugares más oscuros del infierno
están reservados para aquellos
que mantienen su neutralidad
en épocas de crisis moral”.
(Inferno. Dan Brown, cita inspirada
en la Divina Comedia de Dante




Después de una intensa y bien planificada campaña de Marketing, rodeada de un secretismo más propio de las aventuras del profesor Robert Langdon que del lanzamiento de una novela, por fin ha llegado a las librerías la última novela del escritor norteamericano Dan Brown: “Inferno”. Evidentemente este blog literario no podía quedar ajeno a todo este interés tanto del aparato mediático como por parte de, sin duda alguna, la legión de lectores que siguen, con auténtica pasión y fervor, en muchos casos, las novelas de este autor.



He leído con mucha atención, y con el mayor rigor crítico, la novela “Inferno”. Asimismo he intentado sustraerme y aislarme de toda esta barahúnda comercial y publicitaria para centrarme única y exclusivamente en el análisis crítico y desapasionado de la novela. Condición insoslayable, junto con el desapasionamiento y el “alejamiento”, para poder analizar cualquier texto literario (y, en general, cualquier obra de arte). A modo de introducción a esta reseña y con la finalidad de pautar el tono general de la crítica de “Inferno”me gustaría hacer algunas consideraciones previas y, en mi opinión, necesarias. Es indudable que un amplio sector de la crítica especializada, muchos de mis colegas, se muestran especialmente inmisericordes con cualquier novela que tenga la vitola de “bestseller”. Por supuesto respetando sus opiniones, sí me gustaría matizar que, según mi manera de entender la literatura la única distinción que me parece pertinente una diferencia, aún más esencial y determinante, a saber, entre novelas “buenas” y “malas”. Y la clasificación de un libro en estas dos grandes categorías, valga la excesiva simplificación, no depende, en absoluto de su nivel de ventas. De hecho a lo largo de mis muchos años de experiencia en la crítica literaria he leído bestsellers magníficos y libros de “culto” y de autores, presuntamente “imprescindibles” que han sido, por aplicarle unos adjetivo “suaves”, flojos y “prescindibles”·



Dicho lo cual, tras esta digresión, sí me gustaría adelantar que, independientemente de un posterior análisis más riguroso, en líneas generales “Inferno” me ha parecido una novela muy entretenida, ágil y trepidante en que las cosas nunca son lo que parecen, aunque en mi opinión en algunos momentos resulta excesivamente autoparódica y repetitiva en algunos planteamientos del libro, respecto a las anteriores entregas de la serie del profesor Langdon. En mi opinión no es la mejor novela de Dan Brown, pero sí ha conseguido mantener el nivel siendo fiel a su estilo. Esa es una de las características de este autor y es que ha sabido imprimir a sus obrtas un estilo inconfundible que, además, ha creado escuela. Sin embargo, es evidente que Dan Brown ha sabido acertar con una formula literaria tras la que se han agregado infinidad de escritores (en la mayoría de los casos con escasa fortuna, por cierto). Este éxito, sin duda alguna, está  sustentado por la acertadísima creación del personaje de Robert Langdon auténtico “alma mater” de toda la serie. En cualquier caso a lo largo de esta reseña tiempo habrá para desmenuzar y analizar, con más detenimiento, esta novela. No me resisto a decir que uno de los complementos más importantes y distintivos de Langdon, el reloj de pulsera de Mickey Mouse, tendrá un destacado papel… (y hasta ahí puedo leer).



Antes de entrar en el análisis propiamente dicho creo que lo más adecuado, llegados a este punto, sería pergeñar una breve sinopsis argumental de los hechos que acaecen en “Inferno”, con la loable intención de situar, al eventual lector de esta reseña, en la acción dramática en la que se desenvuelve la novela. Para este fin voy a transcribir la recensión que, al efecto, ha publicado la editorial Planeta.



En sus bestsellers internacionales El código Da Vinci, Ángeles y demonios y El símbolo perdido, Dan Brown aunó con maestría historia, arte, códigos y símbolos. En su fascinante nuevo thriller, Inferno, Brown recupera su esencia con su novela más ambiciosa hasta la fecha. 
En el corazón de Italia, el catedrático de Simbología de Harvard Robert Langdon se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado en una de las obras maestras de la Literatura más imperecederas y misteriosas de la Historia: el Infierno de Dante.

Con este telón de fondo, Langdon se enfrenta a un adversario escalofriante y lidia con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico, pasadizos secretos y ciencia futurista. Apoyándose en el oscuro poema épico de Dante, Langdon, en una carrera contrarreloj, busca respuestas y personas de confianza antes de que el mundo cambie irrevocablemente”.


El escritor norteamericano Dan Brown es un autor que ha sabido dotar a sus novelas de unas características y un estilo literario que, junto con su particular enfoque temático, le han conferido un sello particular e inconfundible. “Inferno” es una novela, como es habitual en Dan Brown, estructurada en pequeños capítulos, en concreto 104 breves capítulos y un epílogo final (valga la redundancia), que mantienen una cierta unidad temática y que, en mi opinión, son claramente deudores de la estructuración de las secuencias de una película. Dicho lo cual se puede colegir que la “gramática” narrativa de este autor está más próxima a la cinematográfica que, propiamente, a la literaria. El desarrollo tanto de los personajes como de las tramas resulta muy visual, y cercano, en algunos momentos, al desarrollo de un guión cinematográfico. Una vez más vemos, como ya he comentado, en algunas reseñas anteriores ,que la influencia del séptimo arte en la literatura contemporánea resulta cada día más evidente.



En el párrafo anterior me refería al estilo y las características especiales que Brown ha sabido imprimir a su producción novelística que, sin duda alguna, ha conseguido crear sino una escuela al menos una corriente narrativa, a juzgar por el aluvión de novelas que han “florecido” al hilo de esta rentable fórmula literaria. Sin embargo, después de la atenta y minuciosa lectura de “Inferno” podemos apreciar que, en cierto modo, el propio Brown está siendo víctima de su propio estilo. Intentaré explicarme. “Inferno”, como decía al comienzo de esta reseña, es una novela interesante, trepidante e incluso me atrevería a decir que, en algunos instantes, adictiva. El problema es que a lo largo de “Inferno” el autor no deja de autoparodiarse y repetiendo algunos “clichés” ya manidos a fuerza de repetirse. Especialmente en lo relativo a la caracterización de los personajes y, por supuesto, de su protagonista el profesor Robert Langdon.




Esto no obsta para reconocer que Dan Brown es un escritor que conoce el oficio, que sabe dosificar la acción e interesar y excitar al lector sumergiéndole en su propio universo creativo. Personalmente lamento, como lector y crítico literario, que el autor se esté dejando deslizar por ese camino fácil que ha elegido. Y lo lamento porque creo que Brown es un autor con los suficientes recursos técnicos y artísticos para dar un paso más en su creación. Si profundizamos un paso más en el nivel de análisis y estudiamos su estructura interna, en mi opinión resulta decepcionante por el pobre uso lingüístico tanto desde un punto de vista léxico como desde un punto de vista “estructural”. A lo largo de la novela son recurrentes ciertas expresiones y giros idiomáticos que se repiten hasta la saciedad (la única duda que me cabe al respecto es si pueden ser fruto de una poco elaborada traducción…, pero no me atrevo a pronunciarme puesto que no he leído el libro en su versión original inglesa).



Uno de los grandes aciertos de esta novela es el planteamiento inicial. Brown nos propone a un Robert Langdon que despierta en la cama de un hospital porque acaba de recibir un tiro en la cabeza que le ha producido una amnesia postraumática. Esta situación de inestabilidad dará pie al autor para enfrentarnos a un relato en la que nada es lo que parece y en la que el lector será vapuleado y desorientado a parte iguales por los avatares que se van desarrollando a lo largo de la novela, acompañando en esta zozobra y perplejidad al protagonista.



Reconozco que, desde un principio, una de las cosas que más me atrajo, por mi formación filológica ha sido las referencias a, probablemente, uno de los autores más importantes e influyentes de la historia de la literatura. Me estoy refiriendo al gran poeta florentino Dante Alighieri. En ese punto quizás sea en donde me he sentido más defraudado. Dan Brown va a tocar el estudio de su mejor Divina comedia, en teoría “alma mater” de esta novela, de un modo muy tangencial y, sobre todo, superficial. Como filólogo puedo decir que igual que el autor demuestra un notable conocimiento e información sobre el arte no alcanza, ni mucho menos, esa capacidad de análisis y penetración en un texto tan rico y sugerente como la Divina Comedia, obra cumbre del padre de las letras italianas.



Dicho lo cual, a estas alturas,  ya resulta bastante evidente que “Inferno” podría definirse como un gran espectáculo de fuegos artificiales (y nunca mejor dicho lo de artificiales) que entretiene y que, por momentos, maravilla pero que después de haber asistido a varios termina por sorprender cada vez menos. Insisto, y me gustaría reincidir nuevamente en este aspecto, que considero fundamental, que esto no quita que sea una novela amena e interesante, en parte gracias al sustento del personaje central que, sin duda alguna, ha sido el cimiento del éxito de esta saga literaria. Otro de los puntos que hacen interesantes estas novelas es la sabia dosificación de los diferentes ingredientes imprescindibles para “cocinar” un bestseller: acción, arcanos y misterios esotéricos, unas ciertas gotitas de amor, un protagonista atractivo e interesante, mezclado con una base temática basada en la intrahistoria del arte y todo esto salpimentado con un poco de humor y ¡voilà!... he aquí la receta del éxito.



“Inferno” es un libro en el que abunda el humor y la ironía (en el sentido de la primera acepción de esta palabra en el diccionario de la RAE: Burla fina y disimulada). Como bien habrá observado el lector no he querido, deliberadamente, dar pistas, de ningún tipo, sobre lo que ocurre en la acción de la novela porque podría correr el riesgo de reventar la novela, nada más lejos de mi intención. Pero, sin embargo, y contraviniendo esta resolución voy a citar un claro ejemplo de esta ironía de la que hace gala el autor. En un momento dado Robert Langdon se pone en contacto, telefónicamente, con su editor para conseguir un Jet privado. A lo que el editor le dice que los libros que ha escrito Langdon no son un bestseller, a menos que se titulasen “Cincuenta sombras de la iconografía” haciendo una encubierta burla del bestseller, casi homónimo, de E.L.James. Evidentemente en esta elegante crítica, pero a la vez mordaz, Dan Brown nos muestra que dentro de los bestsellers hay “clases y clases”… “Inferno” pertenece a la clase de los bestsellers de mayor calidad e interés.



Dentro de la parte más negativa de la novela no me queda más remedio que destacar una grave incoherencia del personaje protagonista femenino, Sienna Brooks. Dan Brown desliza un error bastante considerable respecto a este personaje… lamentablemente lo dejaré a la sagacidad y la atención del lector porque revelar este “error” sería prácticamente desvelar y reventar toda la novela. También me ha llamado la atención otro error o incoherencia, no sé si a causa de una mala traducción o imputable al propio autor. En un momento de la novela uno de los personajes dice “, con esta información y dado que en la novela no tenemos una clara definición temporal de cuando se desarrolla podríamos darlo por válido, pero unas páginas más adelante Dan Brown nos comenta que otro personaje, con intención de conseguir un “favor” extrae de su cartera un billete de 100 euros… Aún más grave y evidente es el lamentable error de traducción y edición, que debería ser impropia de una editorial de la importancia en lengua española de Planeta y que desmerece tremendamente el resultado final de la edición de la novela.  Me refiero en concreto a este fragmento que aparece al final de la novela (el error se repite al menos un par de veces), la citaré textualmente:



“ – ¿Y no cree que esa forma de pensar entra en conflicto con el proceso evolucionario?



No pude evitar removerme en el asiento cuando leí esta frase, porque la palabra “evolucionario” no existe en castellano. Lo correcto sería hablar del proceso evolutivoy, de ningún modo, “evolucionario”. Una pena que en estos detalles se descuide tanto la edición de una obra en la que imagino la editorial habrá hecho un importante esfuerzo económico.



Lamentablemente, y como por desgracia suele ser ya más que habitual, quedan en mi cuaderno de apuntes infinidades de observaciones y detalles que, en mi opinión, hubieran merecido figurar en este análisis literario. Sobre todo me hubiese gustado incidir en la construcción de los personajes en Dan Brown que, en mi opinión resulta un tema muy interesante, pero lamentablemente voy a tener que posponer ese análisis fundamentalmente por dos motivos: en primer lugar porque la longitud de este estudio está desbordando la extensión recomendable para una reseña literaria y, por otra parte, porque tal vez fuese un estudio demasiado técnico que, es probable, también desvirtuase la razón de ser de esta reseña.



A modo de resumen general de este análisis sobre la última novela “Inferno” de Dan Brown, me gustaría decir que me ha parecido una novela muy entretenida e interesante, en la que el autor, al menos esa es mi opinión, usa (y abusa) de caminos ya recorridos en novelas anteriores. Me entristece que un autor de su imaginación y de su talento para armar desarrollos dramáticos se conforme y se acomode en escribir novelas clónicas en las que, como escritor, como artista, no asuma el menor riesgo. Me encantaría leer alguna novela de Brown en la que cambiase completamente de registro y, al igual que hizo J.K. Rowling con “Una vacante imprevista” (pulsa en el título para leer la reseña), nos mostrase fehacientemente el talento que, por lo menos vislumbro a través de su obra. Y lo digo a sabiendas que muchos colegas que se dedican a la crítica literaria únicamente le consideran como un “escritor de bestsellers”.


Dicho todo lo cual y atendiendo a todo lo anteriormente referido, a mi conciencia y a manera de entender el arte literario, creo que la puntuación que más justicia haría a la novela “Inferno” del escritor norteamericano Dan Brown, sería de un 7,75/10.

© Luis Alberto Cao


(Para ilustrar esta reseña os dejo el booktrailer de la novela)



15 comentarios:

  1. Comencé hace unos días la novela, Luis Alberto Cao y, por lo que he leído hasta ahora, estoy de acuerdo contigo.
    Creo sinceramente que tus críticas son excelentes, no importa demasiado el que a veces no coincidamos en la opinión, tu manera de analizar los libros es estupenda.
    Un cordialísimo saludo.

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  2. Querida amiga Aureavicenta, siempre es un placer para mí leer tus amables comentarios hacia mi persona y mi trabajo. Me encantará conocer tu opinion de "Inferno" cuando hayas terminado de leerlo. Un beso y gracias por todo.

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    1. Ayer compre un libro, que no fue Inferno, en CARREFOUR gracias a tus criticas muy bien elaboradas. Ciertamente me gusto una cosa que no he visto en ningún otro lugar, y es la valoración que das sobre 10. Eso me guia en mucho a la hora de decidirme.

      Opino sobre la persona de Dan Brown, que es un mason o con filiaciones masonicas (opinion particular). Sus libros son pura lectura subliminal, no sabes lo que lees, hasta que te lo crees y esto, con el añadido de que esta dirigido con una intención concreta y bien planificada y no me refiero a su prosa sino a las tramas que siempre rodean lo esoterico (sectas y y grupos poderosos ocultos)

      No me gusta que se metan con la iglesia gratuitamente y mas cuando se hace para ganar dinero.

      Yo siempre pienso que a este pobre desgraciado el diablo, ya le pago.

      El Vaticano esta lleno de su gente, cuando paradójicamente él habla mal de la iglesia, no lo hace de la verdadera de forma pasiva , sino que habla realmente de lo que conoce porque sabe de primera mano que gente esta dentro.

      A Dan Brown le gustaría/convendría leer esto:

      Visión del infierno de Santa Faustina Kowalska, según lo escribió en su diario:
      “Hoy, fui llevada por un ángel a las profundidades del infierno. Es un lugar de gran tortura; ¡qué imponentemente grande y extenso es! Los tipos de torturas que vi: la primera que constituye el infierno es la pérdida de Dios; la segunda es el eterno remordimiento de conciencia; la tercera es que la condición de uno nunca cambiará; (160) la cuarta es el fuego que penetra el alma sin destruirla; es un sufrimiento terrible, ya que es un fuego completamente espiritual, encendido por el enojo de Dios; la quinta tortura es la continua oscuridad y un terrible olor sofocante y, a pesar de la oscuridad, los demonios y las almas de los condenados se ven unos a otros y ven todo el mal, el propio y el del resto; la sexta tortura es la compañía constante de Satanás; la séptima es la horrible desesperación, el odio de Dios, las palabras viles, maldiciones y blasfemias. Éstas son las torturas sufridas por todos los condenado juntos, pero ése no es el extremo de los sufrimientos.

      Hay torturas especiales destinadas para las almas particulares. Éstos son los tormentos de los sentidos. Cada alma padece sufrimientos terribles e indescriptibles, relacionados con la forma en que ha pecado. Hay cavernas y hoyos de tortura donde una forma de agonía difiere de otra. Yo me habría muerto ante la visión de estas torturas si la omnipotencia de Dios no me hubiera sostenido. –

      Debe el pecador saber que será torturado por toda la eternidad, en esos sentidos que suele usar para pecar. (161) Estoy escribiendo esto por orden de Dios, para que ninguna alma pueda encontrar una excusa diciendo que no hay ningún infierno, o que nadie ha estado allí, y que por lo tanto nadie puede decir cómo es.

      Yo, Sor Faustina, por orden de Dios, he visitado los abismos del infierno para que pudiera hablar a las almas sobre él y para testificar sobre su existencia. No puedo hablar ahora sobre él; pero he recibido una orden de Dios de dejarlo por escrito. Los demonios estaban llenos de odio hacia mí, pero tuvieron que obedecerme por orden de Dios. Lo que he escrito es una sombra pálida de las cosas que vi. Pero noté una cosa: que la mayoría de las almas que están allí son de aquéllos que descreyeron que hay un infierno.

      Cuando regresé, apenas podía recuperarme del miedo. ¡Cuán terriblemente sufren las almas allí! Por consiguiente, oro aun más fervorosamente por la conversión de los pecadores. Suplico continuamente por la misericordia de Dios sobre ellos. Oh mi Jesús, preferiría estar en agonía hasta el fin del mundo, entre los mayores sufrimientos, antes que ofenderte con el menor de los pecados”.




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    2. Acogida a tu amable invitación, Luis Alberto, de nuevo aquí, a comentar la impresión que me ha producido "Infierno", digo impresión en su doble vertiente, ya que a mí, una devota lectora de Dan Brown, el libro no me ha gustado.
      Recuerdo con añoranza las buenas impresiones que tuve leyendo "Fortaleza digital" y las demás creaciones literarias del autor americano, en fin...
      Una gran guía y detalles únicos de Florencia es lo que he podido apreciar con deleite en "Infierno", así que tu calificación de 7,75 me parece muy adecuada por ese único motivo.
      Recibe un cordial saludo.

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  3. Pues la verdad es que quede un poco escarmentada con el cidigo da vinci. Me entretuvo pero todo quedo ahi. No m animo a leer nada mas de este autor

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  4. Felicidades por la crítica, por la intención y el planteamiento, por ser mesurado en las expresiones y expandirte en la sustancia. He reseguido y criticado la obra de Brown en su extensión sin caer en el cultismo, desviándome de los senderos transitados, apartando mi fe cuando puede confundirme al analizar lo que es realidad o lo que es ficción, y buscando ese equilibrio tan difícil entre lo que leo y lo que los demás esperan que diga. Felicidades por tu artículo; ni yo mismo lo hubiera hecho mejor. Intentaré estar a la altura en mi próxima crítica: será todo un reto. Cordialmente, Ramon Ventura, crítico de libros, El Periódico de Catalunya, 2013 rventura@elperiodico.com

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  5. Esta es una de las veces en las que, a pesar de vivir de las palabras, tengo que reconocer que me he quedado sin palabras. Quiero darte de todo corazón las gracias amigo Ramón Ventura. Tus palabras, viniendo de un compañero crítico y, sin duda alguna, de uno de los mejores y más competentes que tenemos en la actualidad, es para mí todo un orgullo y todo un honor. No sabes cómo te agradezco tu gentileza y tu delicadeza por querer compartir con todos nosotros este comentario. Un cordial abrazo amigo mío

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  6. Creo que cuando uno lee críticas positivas y negativas lo mejor que se puede hacer es LEERLO. Leerlo y formarse su propia crítica.
    En este caso lo leeré teniendo claro que es una novela de ficción, y no histórica ni de culto.
    Atte.

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  7. Buscando por internet referencias y críticas sobre la última novela de Dan Brown,me encontré con tu maravilloso blog.
    Con tu crítica sobre "Inferno" (por ahí escribes que tienes formación filológica) siempre se agradece tener referencias de alguien experto en la materia, me has convencido para leerlo de cara al verano cuando termine mis exámenes en la universidad.

    Saludos y felicidades por tu blog.

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  8. He leido todas las obras de Dan Brown y siento decir que este último libro no me ha gustado.
    Por supuesto está muy bien escrito, es entretenido, con un ritmo trepidante y las descripciones de ciudades como Florencia y Venecia son encantadoras, osea muy en su linea y sin duda todo esto hará de Inferno un Best Seller , pero a mi personalmente me ha defraudado, por el argumento, por la temática, por el desarrollo de ambas y sobre todo por el desenlace. Te quedas esperando que alguna de esas mentes superdotadas de los protagonistas te expliquen como van a conciliar el hecho de que la solución a la superpoblación de la tierra pase por un drástico control de la natalidad, con el problema que generaría el aumento de una población cada vez mas envejecida.
    En fin que no espero que las novelas de ficción den soluciones prácticas a las situaciones que plantean , pero en este caso me da la sensación de que el autor plantea una opinión personal y la solución simplemente es muy decepcionante y muy poco imaginativa .
    Felicidades por el blog.

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  9. Muchas gracias por tu comentario amiga Karmen y suscribo, palabra por palabra, tu opinión. Para mí es un placer contar con lectores como tú. Un besazo y bienvenida !!!

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  10. Hola, ¿qué tal?.

    Yo he dado con el blog por casualidad al buscar críticas sobre la novela Inferno, por comparar mis ideas con la de los demás, etc.

    Coincido mucho con lo que se dice aquí. Creo que es una novela amena, que puedes leerla para pasar el rato, divertirte y tener un poco de suspenso e intriga.

    Por otro lado, opino que se le ha dado una publicidad y secretismo muy pero que muy exagerados. Para mí es una novela bastante normal como para que haya generado tanto "boom".

    A la hora de leerla me he fijado en fallos como bien comenta el autor, que quizá sean de traducción, pero que inevitablemente te quitan muchísima inmersión en la novela. A mí al menos me hacen sentir "engañado" de mala manera. Pero es posible que sea por culpa de nuestro idioma, o de los que han traducido el libro.

    No sé si harán una película al igual que hicieron con las anteriores, pero de hacerla, creo que podría superar a la novela con creces. Y esto, al menos para mí, es algo que no me gusta y que creo que deja al libro en mal lugar.

    Un saludo a todos.

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  11. Por casualidad llegue a tu blog, la critica me parecio muy acertada, la calificacion justa. yo lei el libro sin descanso porque es entretenido como una pelicula para el fin de semana, pero nada mas.
    y ahora que conozco este blog acudire a el con frecuencia

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  12. Coincido con tus apreciaciones, Luis Alberto. Aunque literariamente no es ninguna maravilla, y tiene bastantes defectos, es cierto que mantiene la intriga y te hace leer sin parar, para querer llegar a saber la resolución del autor.

    Sin embargo, el tema principal del que trata la novela me parece peligrosamente simplificado. Achacar todos los problemas del mundo a la superpoblación, y proponer que hay que reducir ésta a como de lugar, es perverso. Dan Brown, con este relato hace muy bien de correveidile de los poderes fácticos que suelen utilizar exitosas obras literarias y cinematográficas para inculcarnos sus ideas.

    Incluso esa pirueta final (no digo más para no reventar la novela) es realmente maquiavélica, porque después de pasarte toda la novela sufriendo por lo que podía pasar, viene a resultar que el autor le da la vuelta a la tortilla, y acabas casi transigiendo con esa aberrante “solución” tan “elegante” y silenciosa, como supuesto mal menor.

    Unas breves pinceladas del profesor de Economía Vicenç Navarro en su entrada de hoy en su blog; los comentarios también son muy interesantes.
    http://blogs.publico.es/dominiopublico/7407/7407/

    Yo todavía recuerdo cuando Franco daba premios a familias con 16 hijos. Sin embargo, desde hace muchos años, nuestra natalidad está por debajo de la deseada. El desarrollo y la educación son primordiales en este asunto.

    Gracias, Luis Alberto, por poner a nuestra disposición este lugar de encuentro.

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  13. Acabo de terminarlo. Entretenido pero demasiado adorno de datos superfluos, como para demostrar que el autor se ha documentado bien o para demostrar que sabe, tipo Reverte. Tengo la sensación de que podía haberlo escrito sin salir de casa, documentándose solo con internet.

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