lunes, 24 de junio de 2013

La verdad sobre el caso Harry Quebert. Jöel Dicker.



Título original: La veritè sur l´affaire Harry Quebert
Autor: Jöel Dicker
Traducción: Juan Carlos Durán Romero.
Editorial: Alfaguara.
Fecha de publicación: 19 de junio de 2013.
ISBN: 9788420414065.
Páginas: 666.







«Anhele el amor, Marcus. Haga de él su más hermosa conquista, su única ambición. Después de los hombres, habrá otros hombres. Después de los libros, hay otros libros. Después de la gloria, hay otras glorias. Después del dinero, hay más dinero. Pero después del amor, Marcus, después del amor, no queda más que la sal de las lágrimas.»


“Las obra maestras no se escriben. Existen por sí mismas”.

(La verdad sobre el caso Harry Quebert. Jöel Dicker)





Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta”


(Comienzo de “Lolita”. Vladimir Nabokov)





No me cabe duda que, probablemente, esté a punto de empezar a escribir una de las reseñas más difíciles, de más responsabilidad, desde que hace casi dos años inicié la andadura de este blog literario. Hace ya casi 24 horas que terminé la lectura de “La verdad sobre el caso Harry Quebert” del joven (insultantemente joven) escritor suizo Jöel Dicker, que con poco más de 27 años ha sido capaz de escribir esta obra maestra de la literatura. Y tengo que decirlo de este modo tan rotundo porque aún sigo en estado de shock después de su lectura que, prácticamente devoré de un tirón a pesar de sus 666 páginas. Sé que para poder definir una obra como “maestra” es necesario el transcurso de años e incluso de generaciones, porque sólo el tiempo es capaz de acrisolar la “obra maestra” pero, sin la menor duda, “La verdad sobre el caso Harry Quebert” es una novela soberbia y extraordinaria que marcará una inflexión dentro del llamado género de la novela negra. Os tengo que confesar que he pasado todo el fin de semana totalmente absorto por la lectura y que en mi cuaderno de notas se apilan, a lo largo de 26 páginas de letra muy apretada, todos los detalles que me ha sugerido su atenta y minuciosa lectura. También os tengo que confesar que, aún casi 24 horas después sigo en un estado muy cercano al shock. Es más, podría asegurar que aún sigo bajo los efectos de este particular “síndrome de Stendhal” literario que sufro, debido fundamentalmente, a la absoluta perfección técnica con la que Joël Dicker nos ha narrado, a pesar de su juventud, esta compleja historia. Sin embargo, y ahí está la genialidad de este escritor, va a conseguir ofrecer al lector la impresión de que todo es sencillo y fluye con naturalidad. Y ese es uno de sus grandes méritos. Intentaré explicarme con un ejemplo aprovechando que uno de los personajes es un gran pintor. El pintor genial es aquel que en un solo trazo es capaz de coger la esencia del objeto que ha dibujado. Algo que parece tan sencillo como un simple trazo, pero, sin embargo. en ese “sencillo” trazo está toda la genialidad del artista. Y ese es el caso de Jöel Dicker, que en una historia tan compleja de narrar, como analizaré con todo detalle y minuciosidad más adelante, consigue que el relato fluya, aparentemente, con sencillez y sin dificultad.




Os confesare, amigos seguidores, habituales de este blog, que me siento atenazado ante la responsabilidad de analizar y reseñar esta extraordinaria y soberbia novela. Sé, ya cuento con ello, que no seré capaz de hacer justicia, ni siquiera remotamente, a un texto tan redondo y escrito con una perfección técnica tan apabullante como este. Pero a pesar de ello, lo que sí puedo hacer es recomendaros, encarecidamente, que no dejéis de leer esta soberbia y espectacular novela que, os atrapará desde el primer momento y que, ya os lo adelanto, os costará interrumpir la lectura. Dicho esto, que para mí era importante, porque os confieso que esta noche pasada me ha costado mucho trabajo conciliar el sueño dándole vueltas y reflexionando sobre este libro, creo que lo mejor será entrar en materia. Dada la riqueza, desde un punto de vista analítico de esta novela, intentaré ser lo más sistemático y riguroso posible aunque, como suele ser habitual en muchos casos, sé que quedarán muchos detalles en el tintero. Lo que sí aprovecho para comentaros es que, espero, un poco más adelante, poder dedicar un tiempo para un estudio largo y pormenorizado aplicando todo el arsenal analítico del que nos dota la filología, para estudiar y diseccionar esta novela en el contexto de la novela negra europea y americana. Porque, como ya comento, “La verdad sobre el caso Harry Quebert” de Jöel Dicker, por sus características y su importancia filológica puede terminar convirtiéndose en una obra “de culto” y digna de estudio. Por último, y a lo largo de este análisis literario, intentaré fundamentar los motivos de mi entusiasmo ante esta novela, por desgracia a grandes trazos pero, como he dicho, intentaré encontrar el tiempo necesario para escribir y analizar con toda profundidad que requiere esta sobresaliente novela.




Por seguir un orden metodológico y, como es habitual, tal vez lo más adecuado y pertinente, cuando nos encontramos en los umbrales de este análisis, sería comenzar pergeñando, someramente, una sinopsis argumental de los hechos que acaecen en la novela. A este fin creo que la reseña que publica la editorial Alfaguara resulta bastante adecuada para la finalidad que se persigue, por lo que pasó a transcribirla literalmente.




“Un gran relato policiaco y romántico que transcurre en tres períodos −1975, 1998 y 2008− sobre el asesinato de una muchacha de quince años en la pequeña localidad de Aurora, en New Hampshire.


En el año 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, acude a ver a su mentor Harry Quebert, autor de una exitosa novela, y descubre que éste mantuvo un idilio secreto con Nola Kellergan. Un poco más tarde, Harry es detenido, acusado de asesinato, al hallarse el cuerpo sin vida de Nola enterrado en su jardín.


Marcus empieza a realizar pesquisas y a escribir un libro acerca del caso. Al tiempo que trata de demostrar la inocencia de Harry, una red de secretos sale a la luz. La verdad solamente llegará al fin de un prolongado, enrevesado y emocionante trayecto”.




Me gustaría empezar este análisis, en primer lugar, contextualizando la obra del autor para situar al lector. “La verdad sobre el caso Harry Quebert” de Jöel Dicker es la segunda novela de este joven escritor suizo. La primera, “Los últimos días de nuestros padres” aún no se ha publicado en España, aunque parece ser que próximamente la publicará Alfaguara. Con esta novela, objeto de nuestro análisis, consiguió varios importantes galardones: Premio Goncourt des Lycéens, Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y Premio Lire a la mejor novela en lengua francesa. Vendió más de 750.000 ejemplares y arrasó en las listas del país galo. Y hasta el día de hoy ha vendido los derechos de traducción a más de una treinta de idiomas. Con estos “méritos” bien se pudiera pensar que estamos ante un bestseller, y que sin duda, vistas las cifras así es. Pero en este caso, en concreto, debemos hacer un esfuerzo por obviar ese contenido peyorativo que suele tener, implícito, esa palabra. Porque se trata de una excepcional novela con un agradable y magnífico aroma a buena literatura que rezuma por entre sus páginas.




Después de situar, en su ámbito creativo, la novela vamos a proceder, sin más dilación, a entrar en el análisis, en el que intentaré ser lo más riguroso posible, dentro de las limitaciones espaciales propias de una reseña. Uno de los puntos más importantes y que han conseguido rendirme ante esta novela es la maestría técnica con la que Jöel Dicker estructura todo el discurso narrativo. La estructura resulta especialmente compleja, pero, como avanzaba un poco más arriba, para el lector no resultará especialmente difícil de seguir, a pesar de sus múltiples saltos cronológicos dentro del relato, y de que el autor nos propone, a veces, un discurso acronológico y alineal que, lejos de dificultar la comprensión de la novela, la clarificará y simplificará. Desde un punto de vista narrativo “La verdad sobre el caso Harry Quebert” nos plantea la coexistencia de varios narradores. Dentro de la dinámica interna de la novela cada narrador nos otorgará una perspectiva y una subjetividad, u objetividad, diferente. Fundamentalmente, y en orden a su importancia discursiva, podemos hablar de dos narradores: la voz narrativa de Marcus Goldman, el escritor protagonista y “autor” de la novela que empleará el tiempo verbal en pasado y no será omnisciente, aportando un perspectiva subjetiva, y que irá al paso de la acción dramática acompañando al lector. Y, por otra parte, una segunda voz narrativa en tiempo pasado pero, esta sí, omnisciente y objetiva. Esta voz narrativa la empleará Jöel Dicker, fundamentalmente en los relatos retrospectivos de los hechos acaecidos que, durante toda la novela, irán apareciendo a modo de “flasbacks”. En algunos casos, ambas voces, de un modo magistral, parece que se funden provocando una inestabilidad en el lector para conocer y discernir si lo narrado es lo ocurrido realmente o es fruto de la subjetividad. Y, como comentaba, ese recurso técnico es utilizado por el autor de un modo, sencillamente, magistral.




La novela está narrada, como ya comenté, en varios planos temporales. En la recensión que nos ofrece la editorial Alfaguara se simplifican estos planes temporales reduciéndolo sólo a tres 1975, 1998 y 2008. Sin embargo, aunque mayoritariamente es así, supone una cierta simplificación, porque su riqueza de planos narrativos es muy superior. Jöel Dicker va a ir entremezclando estos diferentes planos con un virtuosismo apabullante. Lógicamente antes de sentarme a escribir esta reseña he estado analizando, en mi cuaderno de apuntes, esta sucesión de planos temporales que tanto me han impresionado y he quedado, francamente, anonadado por la perfección con la que se suceden. Es emocionante constatar cómo cada una de las piezas está perfectamente colocada en el lugar conveniente. Intentaré explicarme con una analogía. Imaginemos una catedral hecha con piezas de dominó, por ejemplo, si movemos una pieza de su lugar irremediablemente afectará al equilibrio y estabilidad de la propia catedral. Pues bien, algo parecido sucede con esa milimétrica utilización de los planos temporales. De este modo el autor consigue, a lo largo de toda la novela, jugar con el lector, y nunca mejor dicho, hasta convertirlo en un auténtico “pelele goyesco” en sus manos y llevarle a su terreno obligándole a transitar por sus propios caminos. Otro de los grandes méritos del autor es que, como magnífico escritor que es de novela negra, sabrá ir sembrando el texto de esos falsos caminos, o de esos atajos que no llevan a ninguna parte o bien que desorientarán al lector. No puedo dejar de citar que la novela, desde un punto de vista de la investigación es prácticamente irreprochable. Siendo muy puntilloso, extremadamente puntillosos, he detectado un par de mínimas “incoherencias” pero que en una novela de este nivel me resultan, francamente, irrelevantes e indignas de ser citadas.





“La verdad sobre el caso Harry Quebert” es una novela redonda, perfecta. Una novela que no deja ningún fleco sin cerrar y que está rematada de un modo que dejará satisfecho al más exigente de los lectores, porque al terminar el libro veremos que todas las piezas del puzzle encajan a la perfección. El comienzo de la novela, tanto en su parquedad como en su modo de narrarlo, más propio de una noticia de un periodística que de un texto literario, es empleado de este modo con un claro afán estilístico que, desde un primer momento, aportará un factor de veracidad (sobre el tema del uso enfático de la veracidad de la novela me detendré un poco más adelante) y de absoluta objetividad, con el fin de aseverar que los hechos ocurrieron exactamente de ese modo. Voy a transcribir, literalmente, este inicio de la novela:




“El día de la desaparición(Sábado 30 de agosto de 1975)

—Central de policía, ¿es una emergencia?
—¿Oiga? Me llamo Deborah Cooper, vivo en Side Creek Lane. Creo que acabo de ver a una joven perseguida por un hombre en el bosque.
—¿Qué ha pasado exactamente?
—¡No lo sé! Estaba en la ventana, mirando hacia fuera, y de pronto he visto a esa chica corriendo entre los árboles. Había un hombre tras ella... Creo que intentaba escapar de él.
—¿Dónde están ahora?
—Pues... ya no los veo. Se han metido en el bosque.
—Enviamos una patrulla de inmediato, señora.
Esta llamada fue el comienzo del caso que estremeció a la ciudad de Aurora, en New Hampshire. Ese día Nola Kellergan, de quince años, una joven de la zona, desapareció. Nunca se volvió a saber de ella”.




A partir de este sobrio inicio, sin más alharacas, Jöel Dicker comenzará a tejer esta magistral tela de araña que es “La verdad sobre el caso Harry Quebert”. Otra de las grandezas de esta novela es que se acerca, por así decirlo, a la “novela total”, en el aspecto de su riqueza temática. Independientemente de que se trate de una novela que se puede adscribir al género negro, en mi opinión, es una novela profundamente romántica, arrebatadora romántica, me atrevería a decir, con algunos momentos de una belleza y una efusividad lírica que no podrán, por menos, que erizarnos el vello. Pero si hay algo que fundamentalmente cabe destacar es que se trata de una novela que trata sobre la literatura y sobre el hecho de la escritura. Se trata de un libro que hará las delicias de los amantes de la literatura y, además, una lectura obligada e ineludible para todos aquellos que deseen dedicarse a la escritura. Cada capítulo, por llamarlos de alguna manera, está encabezado por una serie de consejos para aquellos que quieran ser escritores (estos consejos tienen una clara razón de ser dentro de la dinámica argumental de la novela). Voy a transcribir alguno, a modo de ejemplo, que demuestran la sabiduría del autor en estos “consejos”:




“Me gustaría enseñarle a escribir, Marcus, no para que sepa escribir, sino para convertirle en escritor. Porque escribir libros no es nada: todo el mundo sabe escribir, pero no todo el mundo es escritor.
—¿Y cómo sabe uno que es escritor, Harry?
—Nadie sabe que es escritor. Son los demás los que se lo dicen.”


“Si los escritores son seres tan frágiles, Marcus, es porque pueden conocer dos clases de dolor afectivo, es decir, el doble que los seres humanos normales: las penas de amor y las penas de libro. Escribir un libro es como amar a alguien: puede ser muy doloroso”.


“¿Y los personajes? ¿En quién se inspira para los personajes?
—En todo el mundo. Un amigo, la mujer de la limpieza, el empleado de la ventanilla del banco. Pero cuidado: no son las personas mismas las que inspiran, sino sus acciones. Su forma de actuar es lo que hace pensar que podrían ser personajes de una novela. Los escritores que dicen que no se inspiran en nadie mienten, pero hacen bien en hacerlo: así se ahorran un montón de problemas.
—¿Y eso?
—El privilegio del escritor, Marcus, es que puede ajustar cuentas con sus semejantes gracias a su libro. La única regla es no citarlos directamente. Nunca por su nombre: es una puerta abierta a denuncias y tormentos. ¿En qué número estamos de la lista?
—El 23.
—Entonces será el 23, Marcus: no escriba más que ficción. El resto sólo le traerá problemas”.




Este último “consejo” que nos da el autor en boca de su personaje Harry Quebert, me da pie para entrar en el análisis, lo más pormenorizado que nos permita la extensión aconsejable de una reseña literaria, de los personajes que aparecen en la novela y de su función dentro de esta sólida y bien trabada estructura narrativa. La “administración” de los personajes por parte del autor está muy bien dosificada por varias razones. En primer lugar Jöel Dicker va a irnos suministrando con cuentas gotas la información sobre los protagonistas y siempre desde distintos puntos de vista. Todo esto contribuye a que, como buen autor suizo, haya conseguido engrasar la maquinaria que funciona como un auténtico reloj suizo, en cuanto a su precisión y a la belleza de su diseño.  Por otra parte los personajes están todos muy bien equilibrados en el contexto de la novela porque, por así decirlo, se irán contrabalanceando y compensando unos con otros para, de este modo producir un interesante equilibrio dramático. De hecho si profundizamos en el análisis observaremos que los personajes, en algunos casos, se van agrupando tanto por analogías, tanto caracterológicas como en función de la trama, como por disimilitudes. Evidentemente, entre otras, por la razón de que lleva una de las voces narrativas, uno de los personajes más importantes de la novela es el de Marcus Goldman. Por así decirlo él, a través del libro que está escribiendo sobre la verdadera historia del caso de Harry Quebert, será el hilo conductor de toda la trama de investigación. Me ha resultado, como crítico literario, muy interesante toda la parte relativa a esa sequia literaria a esa tremenda y devastadora sensación del bloqueo creativo, especialmente después de una gran primera novela. Magnífico, sin paliativos, el certero dibujo del personaje de Harry Quebert, ese hombre torturado por sus recuerdos y su dolor. Pero si un personaje me ha resultado especialmente atractivo es, sin duda alguna, el de Nola Kellergan que estoy seguro que terminará por enamorar a los lectores por su fuerza, por su complejidad y, en definitiva, por su subyugante belleza que consigue encandilarnos. Dado que esta reseña está dirigida a todos los lectores, de los que, probablemente, muchos aún no habrán leído la novela, creo que no debo profundizar mucho más en este aspecto, para no “dar más pistas” de las necesarias, porque si algo recomiendo encarecidamente es la lectura y el goce y disfrute de esta excepcional y altamente adictiva novela, y de ninguna manera pretendo “reventarla”. Dentro del elenco de personajes que cohabitan en “La verdad sobre el caso Harry Quebert”, me gustaría señalar un par de ellos que “desentonan” respecto al “dibujo” del resto de los personajes. Podría definirlos como personajes “paródicos”, por su dibujo en algunos momentos casi humorístico, pero que sirven al autor para la denuncia y el escarnio de determinados “usos”. Estos personajes que sobre los que, con este sentido del humor, carga las tintas Jöel Dicker son: la madre de Marcus (con algunas intervenciones delirantes) y el editor Roy Barnaski en el que el autor va a cargar las tintas contra algunos editores, contra su tiranía y contra sus criterios, meramente mercantilistas, de la literatura. Siendo auténticos éstos auténticos “charcuteros” de los libros. Voy a transcribir un par de ejemplos en los que Jöel Dicker arremeterá, en su novela, contra ellos en boca de Harry Quebert:




“—¿Sabe usted lo que es un editor? Un escritor frustrado con un papá con suficiente dinero como para permitirle apropiarse del talento de los demás”.



“—Imagínese, Marcus, lo que cuesta un solo cartel publicitario en el metro de Nueva York. Una fortuna. Se paga mucho dinero por un cartel cuya duración es limitada y el número de personas que lo verán también es limitado: la gente debe estar en Nueva York y coger esa línea de metro en esa parada en un espacio de tiempo dado. Mientras que ahora basta con suscitar el interés de una forma u otra, con crear elbuzz”, como dicen, con hacer que hablen de uno, y con contar con la gente para que hable de usted en las redes sociales: tendrá acceso a un espacio publicitario gratuito e infinito. Gente de todo el mundo que se encarga, sin darse cuenta siquiera, de hacerle publicidad a escala planetaria. ¿No es increíble? Los usuarios de Facebook no son más que hombres-anuncio que trabajan gratis. Sería estúpido no utilizarlo”.



“La verdad sobre el caso Harry Quebert” es una novela, tal y como comentaba un poco más arriba, de lectura obligatoria para todo aquel que quiera dedicarse a la maravillosa profesión de escritor. Y muy especialmente para los autores que deseen dedicarse a la novela negra. Aparte de los 33 utilísimos consejos que le da Harry Quebert a su alumno Marcus Goldman, algunos ya reproducidos en este análisis, es toda una lección de cómo se escribe un buen libro del género negro. El uso de las diferentes tramas y cómo el autor, como un prestidigitador nos oculta la bolita o nos saca el conejo del sombrero. Todo con una elegancia y una inteligencia que, después de leer la novela, nos deja totalmente apabullados y fascinados antes su capacidad y dominio técnico, que como ya comenté hace parecer sencillo lo que es tremendamente complejo y difícil, como la alambicada estructura narrativa de la novela.




Si entramos en el estudio propiamente lingüístico de su prosa. En primer lugar nos llamara la atención que, mayoritariamente, Jöel Dicker nos ofrece una frases breves y simples en su estructura, buscando un efecto de agilidad en el relato. Dicker no busca un estilo elevado, ni un léxico excesivamente rebuscado, para él la prosa no es un fin en sí mismo, sino un medio, necesario eso sí, para contarnos una historia. Al hilo de este aspecto no puedo menos que felicitar al traductor al castellano de “La verdad sobre el caso Harry Quebert”, Juan Carlos Durán Romero, por su magnífica, sobria y efectiva traducción. Que, en mi opinión, ha sabido verter al castellano el ritmo y la plasticidad del relato. También tengo que felicitar a la editorial Alfaguara por la cuidadísima edición de la novela, así como al departamento artístico por la hermosa portada, por cierto traída de un modo muy pertinente, del famoso cuadro “Portrait of Orleans” del gran pintor estadounidense Edward Hooper.




En mi opinión, como ya avancé con anterioridad, no debemos perder de vista que “La verdad sobre el caso Harry Quebert” es, fundamentalmente, una historia de amor. De un amor que no muere con el paso de los años, de un amor desbocado, de un auténtico “amour fou”. Por eso, creo yo , que más que una novela negra, que sin duda lo es, se trata de una gran novela de amor, de un amor que trasciende e inunda todo, que a la vez irradia y a la vez atrae, de un amor indestructible. Como comprobará el lector es una novela de una riqueza tan inabarcable que resulta difícil abarcar toda esa inmensidad que hace imposible agotarla, adscribiéndola, exclusivamente, a un género literario




Jöel Dicker en esta novela consigue crear una, bastante conseguida, sensación de realidad haciendo creer, en algunos instantes, que estamos ante un historia real. En algunos momentos se siente uno tentado de hacer una búsqueda en Internet tanto sobre los hechos que plantea, sobre la biografía de los dos novelistas o, por último, indagar sobre la obra maestra de Harry Quebert “Los orígenes del mal”. Esta voluntad estética por sumergir al lector en la veracidad de los hechos está perfectamente conseguida. Como ejemplo de este intento de dar veracidad a la novela me gustaría señalar el siguiente. A lo largo de la novela aparece, de un modo esporádico y secundario, un personaje que se llama Erne Pinkas y durante el relato le pide, en varias ocasiones, a Marcus Goldman que cuando escriba su libro que le cite en el apartado de agradecimientos. Pues bien, cuando termina la novela “La verdad sobre el caso Harry Quebert”, contemplé gratamente sorprendido las siguientes frases dedicadas todas ellas a personajes de la novela (incluido Erne Pinkas):



“Doy las gracias de todo corazón a Erne Pinkas, de Aurora, New Hampshire, por su preciosa ayuda.

En la policía estatal de New Hampshire y Alabama, mi agradecimiento al sargento Perry Gahalowood (brigada criminal de la policía estatal de New Hampshire) y al oficial Philip Thomas (brigada autopista de la policía estatal).

Finalmente, dedico un agradecimiento especial a mi ayudante Denise, sin la que nunca hubiese podido terminar este libro”.




Como resumen final de este largo, probablemente excesivamente, análisis literario, pero en mi opinión necesario debido a su gran interés técnico y artístico, creo que “La verdad sobre el caso Harry Quebert” es una novela soberbia, magnífica, redonda, adictiva, hipnótica… y, para mí, roza la maestría. Su lectura nos va a garantizar subir en una montaña rusa de sensaciones, que, de ninguna manera, nos dejarán indiferentes. Jöel Dicker jugará con el lector y lo vapuleará de un modo “in misericorde” haciéndole dudar de todo, para terminar en un final redondo, perfecto, que satisfará a los paladares más exquisitos de la literatura. Todo ello basado en una depurada técnica narrativa que le permite ofrecernos una narración acronológica y alineal que es capaz de sumergirnos y fascinarnos a un tiempo. Pero, y ahí radica su gran mérito, sin desorientar “temporalmente” al lector. En esta ocasión, y sin que sirva de precedente, tengo que estar totalmente de acuerdo con la publicidad que la editorial Alfaguara hace de la novela cuando dice que se trata de una novela “literariamente adictiva”. Ya poco más me queda que, aparte de lamentar la cantidad de notas que quedarán, por desgracia, inéditas en mi cuaderno de trabajo, sólo recomendar encarecidamente, una vez más, su lectura que no va a defraudarnos y, que en estos tiempos de crisis, su compra será una buena inversión, porque esta novela terminará convirtiéndose en un clásico. Para terminar, y antes de dar la valoración numérica de esta novela en opinión de este crítico literario, me gustaría dejaros con un hermoso fragmento de la novela que, pienso, puede ser un digno colofón a esta reseña-análisis de esta magnífica novela:



Un buen libro, Marcus, no se mide sólo por sus últimas palabras, sino por el efecto colectivo de todas las palabras precedentes. Apenas medio segundo después de haber terminado el libro, tras haber leído la última palabra, el lector debe sentirse invadido por un fuerte sentimiento; durante un instante, sólo debe pensar en todo lo que acaba de leer, mirar la portada y sonreír con un gramo de tristeza porque va a echar de menos a todos los personajes. Un buen libro, Marcus, es un libro que uno se arrepiente de terminar”.




Dicho todo lo cual y atendiendo a todo lo ya expuesto con anterioridad, a lo largo de este análisis literario, y conforme a mi conciencia y a mi modo de entender el arte literario, creo que la puntuación que haría más justicia a la novela “La verdad sobre el caso Harry Quebert” del escritor suizo Jöel Dicker sería de un 9,50/10.

© Luis Alberto Cao


(Para ilustrar esta reseña os dejo una entrevista a Jöel Dicker, autor de "La verdad sobre el caso Harry Quebert)



63 comentarios:

  1. Pues lo anoto sin dudar. M gusta este tipo de libroS y por todo lo q dices en la reseña parece de lectura obligada. Un saludo

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  2. Siento contradecirte, amigo, después de todo lo que has escrito sobre el tema. La he terminado esta mañana. Es una novela resultona, y se nota que está escrita con muchas ganas de gustar a los lectores.
    De todas formas hay muchos giros un poco tontuelos, personajes ridículillos. (jajaj sobre todo los extractos que aparecen de Los orígenes del mal, que son bastante sonrojantes teniendo en cuenta que pretenden pasar por una obra maestra). Los dialogos de Nola y Harry, en fin...

    Novelilla del montón.

    Saludos.

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    1. Estoy bastante de acuerdo con este comentario. Cada vez que cita algún fragmento de "Los orígenes del mal" yo me preguntaba ¿esta es la obra maestra?. No niego que es una novela que te agarra y se lee de un tirón, pero de eso a convertirse en un clásico hay un trecho muy largo.
      Y una observación que puede ser trivial pero ¿cómo puede describir en varias ocasiones una puesta de sol sobre el mar en la costa este de EEUU? ¿habrá que acharcarlo a que el autor es suizo y no tiene mucha costumbre de ver puestas de sol sobre el mar? ;-))

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    2. Completamente de acuerdo. El libro es efectista y un lector atento puede anticipar casi todos sus giros dos o tres capítulos antes de que sucedan, esto lo vuelve evidente y tedioso. Se lee de una sentada, eso sí, pero eso no lo considero una virtud si la prosa es tan floja y las voces homogéneas. Los policías, así como el protagonista, me parecen completamente incompetentes en su investigación y la trama amorosa está plagada de cursilerías. Es increíble cómo inflan a sus autores las grandes editoriales con tal de vender. Lo mismo que este libro cuestiona lo pone en evidencia; quizá se trate de una broma muy bien lograga.

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    3. Pienso que en la novela es víctima de lo que el autor viene denunciando: la manera tan insólita de convertir una obra en un best-seller(En EEUU y extensible a otros países). Antes incluso de estar escrita, y por el mero hecho de ser firmada por un autor ya consagrado, se hace una publicidad brutal de la misma, con fecha de salida y derechos cinematrográficos firmados. Una manipulación en toda regla del público lector que no tiene la capacidad de decisión y se deja arrastrar por la publicidad. Una pena

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  3. Te superas en cada reseña Luis Alberto, excepcional. Sin duda lo leeré, lo tengo pendiente para este verano pero creo que lo voy a adelantar en la rampa de salida de mi I.L.P., porque si los has devorado como dices creo que merece la pena. Muchas gracias por tu reseña, un saludo.

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  4. Como siempre muchas gracias amiga Baby por tu comentario. Da gusto siempre ver lo pendiente que estás de todas mis publicaciones. Un beso y gracias.

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  5. Muchas gracias, por supuesto a tí, amigo Pek Stronski por tu comentario. En mi opinión resulta muy fácil, en unas pocas líneas, expresar una "crítica" a "vuela pluma" para justificar o no lo que nos parece una novela ausente de fundamentos sóidos. Lo que ya resulta más difícil es justificarla mediante una opinión fundamentada. Un abrazo amigo.

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  6. Como siempre muchas gracias a tí amiga Yoly por tomar la molestia de leer mis reseñas y de escribir tus cariñosos comentarios. No te va a decepcionar amiga mía. Te encantará. Un beso

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    1. En estos momentos estoy sumergida en la lectura de esta gran novela, y leyendo de nuevo tu reseña me has abierto más puertas para desgranar mi lectura y no perderme ningún detalle. Muchas gracias por tan sublime reseña.

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  7. El fin de semana anoté el título en mi libreta y ahora tu comentario me ha provocado la ansiedad de comprarlo yaaaa...

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  8. Muchas gracias amiga Laura Uve por tu comentario. Creo que te va a encantar. Es una novela negra que funciona como un auténtico mecanismo de relojería suizo (en honor a su autor).

    Un beso.

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  9. Siempre es más difícil transmitir el entusiasmo que la decepción. En crítica, escribir contra algo es más fácil, más inspirador. Por eso la propaganda por antonomasia, la publicidad (la buena) es mucho más difícil que la mala crítica (y no digamos que la mala y superficial crítica, que tanto abunda). Además, la generosidad es uno de los atributos más raros de la honestidad intelectual. No es que comparta los recelos elitistas que desconfían de inmediato de los éxitos multitudinarios, pero suelen ser operaciones de marketing que lógicamente me mosquean. Tampoco olvido que El Quijote fue, salvando al distancia de siglos y de contextos culturales, un best seller en su día y que en su día fue leído de una forma que hoy probablemente no compartiría un lector moderno, ni que Vargas Llosa, genial novelista en su día (ya no lo es) recomendaba encarecidamente a Corín Tellado. ¿Entonces? Pues eso, que no sé. Su reseña sólo me ha convencido del entusiasmo que ha despertado en usted, no de su calidad. Tengo poco tiempo para leer todo lo interesante y no sé si esto lo es.

    Un saludo y gracias por el esfuerzo, que supongo altruista, generoso y fruto de ese entusiasmo tan loable.

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    1. Mi señor don Lansky, qué casualidad encontrarle aquí.
      He leido el libro, y reconozco que lo he leído de un tirón, en menos de 24 horas (si descontamos las del sueño, en menos de 16) pero eso sobre todo era debido a que alguien lo estaba esperando y me rogó que tardase poco.
      La historia te atrapa y está bastante bien contada. Es un libro que no dudaría en regalar, pero si hay que calificarlo de alguna manera, para mi es más un bestseller (con muchos de los defectos que los caracterizan) que una Obra Maestra. Bien, pero no como para tirar cohetes.
      Y como he dejado en un comentario de un comentario anterior, el fallo de la puesta de sol en la costa Este, me parece un punto negativo.

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    2. Como ya indique en otro comentario al respecto de las puestas de sol me gustaría volver a indicar que, después de repasar la novela y mis apuntes, considera que la cita no habla sobre que el sol se ocultase por el mar (que sería, ciertamente, absurdo considerando que la acción tiene lugar en la costa Este de los Estados Unidos). En concreto la cita dice textualmente: “Y podía imaginar fácilmente al viejo escritor creando sus obras maestras en la terraza, inspirado por las mareas y las puestas de sol”. Creo que suponer que el autor quería decir que se ocultase por la línea del horizonte con el mar es mucho suponer. Gracias a todos por vuestro interés y vuestros comentarios. Un saludo

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  10. Amigo Lansky gracias por su amable comentario. Le agradezco mucho sus palabras, que destilan, sin duda alguna, una gran honestidad intelectural por su parte y, como no, una gran generosidad.

    Soy muy afortunado por contar, en este modesto blog, con unos lectores de la talla humana e intelectual como vosotros. Para mí, particularmente, resulta muy enriquecedores todos vuestros comentarios.

    Por supuesto, amigo Lansky, que este "esfuerzo" es absolutamente altruista y desinteresado. De hecho este altruismo es lo que me da la libertad necesaria para poder analizar y opinar, para poder ser única y exclusivamente fiel a mi conciencia y a mi modo de entender este maravilloso artes, que es la "literatura"

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  11. Chapó Sr. Cao es un placer leer sus reseñas y aprender tanto de uste y de la literatura. Es usted un erudito, su blog es el mejor que se puede leer en todo internet

    Saludos

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  12. Muchas gracias por tus palabras y por tu interés en mi trabajo amigo anónimo.Un abrazo

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  13. En mi vida he leído un libro más repetitivo y tramposo. Páginas y páginas de cursilerías sin fin, una historia de amor-Flanders que se resume en "te quiero muchito Nolita pero no podemos estar juntitos",la trama no avanza y vuelve siempre al principio sin resolver nada una y otra vez como las vueltas de una lavadora (así no tiene que inventar más que un par de situaciones y personajes), las frases impostadas a Marcus, el absurdo rollo de los escritores y sus crisis copiado de Paul Auster, todo se convierte en una gran tomadura de pelo que dura y dura más que una telenovela colombiana. No eres más Nabokov por poner guiones al nombre de la protagonista, amigo Dicker...¿Y ese libro es un thriller? Es la versión escrita de "The Killing" pretendiendo ser Twin Peaks y quedándose en una gran pompa de jabón sin sustancia. No entiendo las loas a semejante ladrillo...

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    1. Me quedo perpejlo y un tanto avergonzado de mi ignorancia. A mí el libro, sobre todo en su última parte, me ha resultado insufrible, estaba deseando acabar.
      Estoy de acuerdo casi totalmente con el comentario de Lady Snows, me ha parecido, eso, un ladrillo.

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  14. Muchas gracias por tu comentario y por aportarnos tu punto de vista. Te lo agradezco mucho. Un beso y bienvenida

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  15. En estado de shock me quedo yo después de leer la reseña. Ciertamente que no se qué pensar.

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  16. Amigo anónimo, como siempre he hecho a lo largo de mi carrera únicamente he sido fiel a mi conciencia y a mi modo de entender la literatura. Supongo que habrá gente que no opinará como yo, pero yo así lo creo. Un abrazo amigo

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  17. He leído el libro deprisa esperando encontrar el momento que me enganchara como novela negra,pero cada vez me parecía más artificiosa,más rebuscada,poco verosímil(describir una puesta de sol sobre el mar en Nueva Inglaterra...que mira al este)
    Creo que a los mismos personajes les falta profundidad,credibilidad así como a la trama.

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  18. Por favor,dejen a Nabokov tranquilo.El personaje de Harry no transmite ni una gota de pasión por Nola
    ¿es así como los jóvenes-escritores- entienden el amor?

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  19. Muchas gracias amigos anónimos por enriquecer esta reseña con vuestras opiniones. Quiero darle las gracias, de un modo especial al amigo anónimo primero, porque su cita sobre la puesta de sol en el mar me ha hecho repasar la novela y mis apuntes (por lo cual te lo agradezco amigo mío). La cita no habla que el sol se ocultase por el mar (que ciertamente sería absurdo considerando que la acción se desarrolla en la costa este de los Estador Unidos, como bien apuntas), en concreto dice textualmente:

    "Y podía imaginar fácilmente al viejo escritor creando sus obras maestras en su terraza, inspirado por las mareas y las puestas de sol" .

    Un saludo y gracias de nuevo por el interés que os tomais en vuestros comentarios y sed muy bienvenidos.

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  20. Estimado, gracias por la reseña, pero acabo de terminar de leer "La verdad..." y francamente me parece que leímos dos libros distintos. Coincido en lo interesante de la estructura, pero en cuanto a lo demás discrepo completamente. La novela es un ladrillo de de 700 páginas repletas de cursilerías y lugares comunes, personajes poco creíbles y párrafos dignos de Corin Tellado. Una verdadera decepción.

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    1. hl,acabo de terminar el libro,soy una devoradora de ellos,y la mayoría pasan sin pena ni gloria,lo que no ha pasado con este.Hace años que no leo un libro que me haya conmovido como este,engancha desde el principio,sólo digo que me lo he leido en dos días,y trabajo muchas horas teniendo poco tiempo libre,totalmente de acuerdo con el comentarista,gran argumento,personajes bien construidos y una trama absorbente,una obra maestra que recomiendo a cualquiera

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  21. A mi el libro me ha gustado, es fácil de leer y está muy bien escrito. Aún así creo que le falta algo de "chispa", como el mismo autor dice, "un libro bueno es el que te da pena que se acabe", y no ha sido el caso.
    Gracias por la reseña, magnífica, como siempre.

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  22. Muchas gracias por todos sus comentarios. Me he alegrado ver esta reseña puesto que comencé a leer el libro ayer y me está encantando.
    Saludos.
    Pascual

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  23. Muchas gracias a tod@s amig@s por vuestros comentarios que tanto nos enriquecen a tod@s y nos ayudan a ampliar nuestra perspectiva. Sed bienvenidos tod@s y, de corazón, os agradezco mucho, una vez más, vuestros interesantes puntos de vista.

    Un abrazo

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  24. No he querido comentar el libro hasta acabarlo. Para mí es uno de los libros más recomendable de los últimos años (y he leído unos pocos...). No sé qué tipo de libros leen los que consideran un mal libro este de Joel. Sin acritud, me recuerdan a los del tendido 7 de "Las Ventas", que a veces se dan importancia no reconociendo la faena extraordinaria de algunos toreros. Me recuerdan también a ese 'desgraciado y desafortunado' crítico gastronómico que nunca logró encontrar un buen restaurante en su larga vida profesional. Para los mortales, recomiendo su lectura sin ningún tipo de duda. Saludos y gracias por estas críticas y sugerencias de lecturas. Hasta otra.

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  25. Muchas gracias amigo anónimo por tus palabras y por tu comentario. Y bienvenido a esta tu casa. Un abrazo

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  26. El libro es malo con deseo. Superficial, grandilocuente, incapaz de trasmitir los sentimientos de sus personajes, cae en tópicos ridículos como el del editor, y simplezas en las relaciones. Utiliza el truco de soltar, quepa o no, datos de lo sucedido poco a poco, y además está mal escrito. Comparar este libro a autores consagrados como hace la campaña que le han montado, resulta obsceno. No hace falta rebuscar para dar con cualquier otro thriller más recomendable. Los hay a cientos.

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  27. Éste es uno de esos libros que leeré con toda seguridad. La verdad, los premios que lo avalan me dan mucha confianza y tengo el defecto de fiarme de determinados premios (el Booker, el Pulitzer, el Goncourt,...).Otros, como el Planeta, más bien me echan para atrás. Sólo los leo si su ganador ya me gustaba, caso de Lorenzo Silva, Eduardo Mendoza, Bryce Echenique, Vargas LLosa,... Gracias por tus reseñas. Eso sí, hace un tiempo me pareció que ibas a escribir sobre La reina en el estrado, pero al final no sé si fue un error mío o te has arrepentido (perdón. Espero que no te moleste el tuteo. Ya eres de la familia).
    Abrazos.

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  28. Muchas gracias por tus amables palabras amigo José Guedes, como siempre. Siguiendo tus recomendaciones un poco más adelante leeré y reseñaré probablemente la mejor novela de Hilary Mantel "En la corte del lobo". Es un honor para mí que me trates de tú y que me consideres "casi" como de la familia. Un fuerte abrazo y gracias por todo.

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  29. Tengo muchas ganas de leerlo y con tu reseñas muchas más,besotes

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  30. El libro fue un regalo de mis alumnos. Soy un lector ocasional y, ciertamente, su lectura me atrapó desde el primer momento. Comparto en buena parte su análisis y recomiendo, sin ninguna duda, su lectura.

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  31. Por tu reseña evidentemente te ha "encantado", a mí también.

    Me ha parecido un excelente libro de entretenimiento, probablemente de este género el mejor que he leído en varios años.

    Me gustaría que los que lo critican negativamente comentaran títulos que les hayan parecido mejores, porque me suele ocurrir en esté genero con muchas novelas y autores que son "de culto", que me han resultado aburridos, con historias irreales, en un estilo literario mediocre y lo que es peor, con montones de contradicciones y flecos sin cerrar en los argumentos, me vienen a la mente Michael Connolly, Donato Carrisi, Andrea Camilleri, Glenn Cooper, entre otros, y peor aún los autores españoles desde Montalbán hasta Lorenzo Silva.

    Salu2

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  32. Llevo unas 120 páginas leídas. En mi opinión es malo. Lo dejo que sé perfectamente que no va a mejorar y paso de cabrearme.

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  33. Buenos días, en primer lugar saludarte pues es la primera vez que entro y leo tu blog. También he leído la novela y la verdad es que a mí también me ha parecido muy bonita. Destacaría que me ha parecido un relato muy emocionante con una narrativa muy ágil. Se deja leer del tirón y sus temas principales no dejan de ser los habituales en la Literatura: el amor, la envidia, la codicia por el dinero. Hay una serie de personajes que rodean al protagonista y otro que rodea al escritor con intereses diferentes. Un saludo, un placer conocerle.

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  34. Muchas gracias amigo Juanjo Campos por hacernos partícipes de tu opinión. Bienvenido a tu casa y sabes que, siempre, serás bien recibido. Un abrazo amigo.

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  35. Leí el libro motivado por la lectura de tu reseña, y la verdad no me ha decepcionado, a mi me han divertido mucho las conversaciones entre Marcus y su madre, insistiendo en que la haga abuela o que por lo menos salga del closet:)

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  36. He leído el libro que nos ocupa,ocupa tiempo y dinero,y en mi opinión,es de lo peor y más aburrido que ha pasado por mis manos.El tiempo dirá si está a la altura de ser incluido en el término"Literatura".

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  37. Me ha parecido una lectura muy entrtenida. Desde luego no es ninguna obra maestra (la parte romantica carece de lirismo y los dialogos son ridiculamente infantiles) pero contiene elementos intersantes, como los juegos narrativos y temporales (aunque a veces abusa de los mismos). La trama policial esta bien montada, llena de artficios, eso si, que a unos les gustaran y otros les pareceran un fastdio. Personalmenta me ha dado unas horas de agradable lectura. No es poco.

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  38. A pesar de que habitualmente comparto las opiniones de este blog, en este caso y tras casi 300 paginas admito mi decepcion; lo encuentro bastante banal y en ningun caso me emociona como lector (que es lo único que al final cuenta). La estructura es interesante, pero falla la historia de la pasion. Quizas la traduccion no ayuda ( es la version catalana), pero me temo que no. Veremos si mejora de aqui al final..

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  39. Amigo anónimo te agradezco mucho tu confianza en las opiniones que vierto en las reseñas. Te recomendaría, a pesar de que durante casi 300 páginas no te ha gustado, que hicieses un esfuerzo. Yo nunca opino de un libro hasta que no leo la última línea. Después de muchos años dedicado a la crítica literaria me he dado cuenta que nunca se debe, al menos esa es mi opinión, emitir un juicio hasta que no se ha leído en su integridad la obra. Un fuerte abrazo y gracias por tu comentario.

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  40. La leí hace poco y estoy de acuerdo contigo. Hacia mucho tiempo que una novela no me impactaba tanto. He leído que se le compara con millenium, pero a mi realmente me ha recordado más a la sombra del viento, aunque sin el aire de folletín de aquella.
    Me ha encantado tu comentario, también.

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  41. lo he terminado y me ha dado vergüenza ajena. no entiendo eso de que rozó el premio goncourt, creo que prescindiendo de mis propios gustos es un libro que está objetivamente mal escrito, es muy flojo.

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  42. la verdad usted escribe mucho mejor que Dicker :-) Pues a mi el libro me pareció una tomadura de pelo editorial. Malísimo con M mayúscula: estilo pobre con muchos diálogos superfluos, en la segunda parte el autor se lía no sabe cómo acabar. Deja flecos, se encadenan los acontecimientos sin lógica alguna, o sea nada creible vamos. La trama empieza bien, es cierto, pero hacia la mitad se esfuma y se pierde en un laberinto del cual no sabe salir el autor. La verdad la sinopsis daba para cierto juego. En resumen un libro pobre pero muy pobre.

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  43. Amigo: lo mejor del libro es la fotografía de la tapa.- El resto, hasta la última página, es lo que más les guste, menos literatura.- Evidentemente como, siempre supe, no existe LA literatura, sino LOS lectores.- ¿Cuál es la razón de la sinrazón para que este libro sea comentado en tantos blogs "literarios" y, además, sea elogiado? Un gran saludo.-

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  44. Malo. Flojo. Un final jugando a ...defraudar

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  45. Al César lo que es del César: El libro es entretenido, que es lo que se le debe pedir a un libro de este estilo, y que en más ocasiones de las deseables autores superventas -con el ínclito Don Brown a la cabeza- no consiguen.
    El problema es cuando se le quiere dotar a determinadas obras/autores de una trascendencia literaria de la que carecen. El autor en este caso tiene unos recursos que le dan para escribir novelas de misterio o de humor (ciertamente algunos diálogos de la novela son hilarantes), pero cuando pretende embarcarse en géneros literarios de mayor entidad sólo consigue dejar patentes sus más que evidentes carencias y se asoma peligrosamente a los dominios de Corín Tellado.
    Reconozco por otro lado que me tocan especialmente las narices los escritores con ínfulas, de esos -cual es el caso- que invierten buena parte de la novela en despotricar contra los hacedores de obras sin mayores pretensiones en el decurso de una obra sin mayores pretensiones.
    También, para concluir y al hilo de lo que otros lectores han manifestado, indicar que la única norma inquebrantable para quien escribe una novela de intriga debiera ser tener claro el final antes de empezar ésta. Porque si no pasa lo que pasa...

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  46. En mi opinión genial libro. Auguro buen futuro y es grato saber que hay jóvenes talentos en el panorama literario, como es el caso de Dicker (apenas cuenta con 27 años y un gran margen de mejora). Perfecto equilibrio entre éxito y calidad, asequible para cualquier lector, siempre sin descuidar lo que define a la buena literatura. Es sabido que lo que se espera en novelas de este tipo es un giro argumental hacia el final de la narración. En este caso, para algunos lectores tantos giros pueden resultar "mareantes", aunque consigue lo que se propone: entretener, enganchar al lector y hacerle disfrutar de la tarea lectora. Leer no es para nada un ejercicio pasivo, pero el autor consigue que resulte fácil incluso para aquel público menos exigente. Por último, genial contraste que tiene lugar en esta obra: los elementos propios de la literatura policíaca negra y el romanticismo (e incluso "cursilería") que se palpa en la relación entre Nola y Harry. No olvidarnos tampoco de los guiños manifestados a través de Marcus y su entorno editorial, acercándonos a la realidad del mundillo que tanto afecta a todo aquel que quiere triunfar escribiendo.
    Sin nada más que añadir, ¡Larga vida a Dicker!

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    1. Terminé de leerle hace varias semanas y me encantó, coincido contigo.
      Por cierto, me gusta tu estilo a la hora de escribir. Deberías escribir un blog como el compañero
      Saludos :)

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  47. Querido Bachiller y demás amigos lectores:
    En mi opinión esta novela no es ni un thriller ni una novela negra. Es una novela sarcástica sobre las novelas negras y, sólo leyéndola desde este punto de vista, parece alcanzar verdadero sentido. En caso contrario sería una novela "irrisoria" teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
    (RECOMIENDO NO CONTINUAR LEYENDO A LAS PERSONAS QUE NO HAYAN CONCLUIDO LA LECTURA DE LA VERDAD SOBRE EL CASO DE HARRY QUEBERT)
    - la muerte de la principal protagonista no es un asesinato perverso o maquiavélico, sino una muerte "accesoria", para eliminar un testigo de otro asesinato. La pobre niñita muere por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.
    - la relación de amor entre los protagonistas es absolutamente ridícula e inverosímil, yo creo que intencionadamente por parte del autor.
    - no hay malos malísimos sino personas que se han equivocado pero que se han reinsertado y vivido su vida de forma normal. Cualquiera de los personajes podría ser el asesino. Dicker nos dosifica la información, a veces contradictoria, de forma poco seria.
    - las enfermedades psiquiátricas y los comportamientos extraños hacen que cualquier personaje pueda ser protagonista de cualquier acción. No hay nadie medianamente equilibrado. Imprevisibilidad
    - los gags sobre las flatulencias de algunos personales, las conversaciones con una madre llena de prejuicios, el racismo contra negros y judíos... son temas esbozados con intención hilarante.
    - el Know how del mundo editorial: los lectores somos borregos que leemos lo que nos colocan en cada momento las mentes más desquiciadas.
    En resumen, o esta novela es una novela sarcástica o es una verdadera tomadura de pelo al lector. El manejo de los diversos planos temporales está bien pero es algo muy visto y nada novedoso, el lenguaje es sencillo y las construcciones simplonas, los paralelismos con LO-LI-TA insultantes para Nabocov, personajes ramplones pero capaces de cualquier maldad... en fin, todo ello hace que esta lectura me haya decepcionado profundamente por las altas expectativas que había depositado en ella tras los galardones otorgados y las buenas críticas obtenidas.
    En cualquier caso, el autor es joven y tiene tiempo (y ahora supongo que también dinero) para demostrarnos si va a dejar huella en la literatura o no... el tiempo lo dirá.
    Afectuosos saludos desde La Coruña.

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    1. Muchas gracias amiga Cristina por tu comentario tan bien elaborado y fundamentado. Siempre es un placer leer tus comentarios que tanto nos enriquecen a todos. Un beso

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  48. Hola Luis, te recuerdo que soy Miranda con mi nuevo usuario. Bueno, te diré que el libro me ha parecido entretenido, lo he leído hasta el final con interés, pero de ningún modo lo he visto como la gran obra que tu ves. Personajes estereotipados ( la madre de Marcus, por ejemplo), una historia de amor muy extraña, situaciones inverosimiles. De cualquier modo, considero que la novela está bien estructurada y se deja leer. Un abrazo , querido Luis.

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    1. Muchas gracias amiga Miranda por tu fidelidad y por tu amistad. Siempre es un motivo de alegría para mí leer tus acertados comentarios. Un besazo a tí y a tu maravillosa tierra.

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  49. Pasaba por aquí para decirte que hoy en una librería tenían marcapáginas de la novela y cuál ha sido mi sorpresa al ver tu nombre impreso junto a una cita tuya sobre el libro; me ha dado mucha alegría y espero que te pidieran permiso antes, aunque supongo que los de Alfaguara son gente seria. Y por cierto, a mí el libro me encantó, así, con todas las letras, creo que la culpa de que haya decepcionado a tanta gente son las comparaciones que con otros escritores o novelas se empeñan en hacer las editoriales para vender más, pero yo, después de tanto chasco, ya no me guío por ellas, sino por gente de quien realmente me fío, por gente como tú. Un abrazo.

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  50. Buenas tardes,

    Hace un par de días que terminé esta novela y no he pedido resistirme a escribir algo.

    Es una novela que, en mí opinión, no deja indiferente..... te lo enseña todo y nada en el mismo momento. Es como ir viendo pequeñas partes de un cuadro para luego ver la inmensidad del mismo. A mí me ha gustado mucho.

    Pienso que la "simplicidad" de la novela es lo que hace que sea grandiosa..... lo que no sabría afirmar es el genero de la misma si una novela negra ó romántica, puede que en el fondo sea crítica -tal y como comenta Cristina-.

    Voy a ver si consigo el primer libro del autor, a pesar que el año que viene se publicará en castellano, ya que estoy deseando leer algo más suyo....

    Gracias por tu blog Luis

    Un abrazo, Pablo.

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  51. Leyendo el riguroso análisis de la novela y alguna de los comentarios, me reafirmo, o he leído un libro diferente o afortunadamente hay gustos para todos. Para mi !ª desaforada operación de marketig con unas expectativas disparatadas 2º gran desencanto y gran estafa. Diálogos convencionales...trucos literarios de principiantes...eso si se lee de un tirón...pero para, después de leer algunas críticas, tratar de buscar en a siguiente página algo que justifique tanto truco y tanto marketing. José Luis gaytán

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  52. Esta obra es la propia de un joven de 27 años, que quiere poner todo lo que sabe en su primera obra y acaba haciendo un refrito.
    Como un chiste de CHIQUITO que cuenta 3 encadenados o como el médico que en todo ve LUPUS, el arquitecto que mezcla JÓNICO-DÓRICO-CORINTIO....

    Con la base de MADAMMME BUTTERFLY de PUCCINI y con el siguiente reparto:
    MADAMME BUTTERFLY por NOLA KELLERGAN
    PINKERTON interpretado por HARRY QUEBERT
    SHARPPLES interpretado por MARCUS GOLDMAN
    KATE interpretada por JENNY QUINN
    EL ALCAHUETE por EL PUEBLO DE AURORA lleno de PALETOS (como el LISTO que se llama BOBBO, y las madres casamenteras, los polis corruptos, sectas, las bandas)

    No es casualidad que sea la música que acompaña al idilio (moda de poner BSO a lo MURAKAMI a las escenas); un poco de lo sórdido de LISBETH SALANDER siendo abusada; un poco de la américa profunda y racista antisemita de ROTH, con mamada presidencial incluida ; un poco de LA BELLA Y LA BESTIA; otro poco de AUSTER ; un mucho de LOLITA; un mucho de FRANZEN y su LIBERTAD donde los grunges acaban REPUBLICANOS y los pijos siendo DEMÓCRATAS (no es casualidad que se sitúe en NEW HAMPSHIRE -estado de la victoria de OBAMA); un demasiado de CYRANO DE BERGERAC "suplantando cartas"; un poco del DILEMA PERSONAL entre RAZÓN y PASIÓN de CONRAD y Helas... LA NOVELITA sale envuelta en el CARAMELO del mundo EDITORIAL en que todo joven debe navegar (este sí lo describe puesto que lo conoce, de los 70 no describe nada) escupida por la máquina de HELADOS que ALAN TURING nos dejara.

    La copia es tal que también se desarrolla en 3 actos; recordemos que PUCCINI dividió el segundo en 2 apareciendo un tercero de desenlace. La obra es en italiano (eso no impide a la quinceañera NOLA-CIOCIOSAN identificarse, que lee LAS BRUJAS DE SALEM). Las casualidades nos sitúan mirando al mar, como MADAMME BUTTERFLY esperando el BARCO.

    Como ha dicho antes CRISTINA, la nube de sarcasmo de la américa profunda ayuda a digerir esta obra (el lenguaje GANGOSO de la BESTIA es la guinda) porque el plato es bastante pesado por la variedad de sabores que mete. Incluso el de la autojustificación tan en boga últimamente :
    "Todo el mundo hacía grandes análisis de texto, hablando de alegorías, símbolos y figuras estilísticas cuyo alcance yo mismo no consigo ver. Y todo lo que había hecho era escribir un libro sobre NOLA yo".
    Saramago justificaba relaciones con personas más jóvenes (no es casualidad) y así montones de paralelismos. Está claro que hay oficio y el chico ha leído.


    Yo no os diré más de MADDAMME BUTTERFLY (porque si hago una sinopsis de la ópera os destripo la novela) para no desanimar esta lectura así como el desenlace. Os dejo con un fragmento del 2º acto del original (que a todo el mundo le suena, como todos los trozos PEGADOS por NOEL en esta novela), que es más poético y sublime:

    Un bel di vendremo
    levarse un fel di fumo
    sula lextremo
    confin del mare
    E poi la nave appare
    la nave bianca
    Entra n'el porto
    romba il suo saludo
    Vedi? E' venuto!

    Un saludo a todos. Yo mismo leí este libro por el blog, la edad del escritor que me intrigaba cómo un joven sin vivencias puede escribir nada (recordemos todos los viajes de CONRAD para hablar de barcos....)
    SER (1)-SABER (2) -HACER (3) -ENSEÑAR (4) y hoy se es profesor sin tan siquiera SER.

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