martes, 23 de abril de 2013

La felicidad es un té contigo. Mamen Sánchez.

Título: La felicidad es un té contigo.
Autor: Mamen Sánchez.
Editorial: Espasa.
Colección: Espasa narrativa.
ISBN: 978-84-670-2124-0
Fecha de publicación: 5 de marzo de 2013..
Páginas: 336.




¿Podrá existir (digo en la noche)
una palabra, la única
sobreviviente, donde pueda
almacenar mis sueños, defenderlos
de toda vanidad, irlos
purificando en mi interior
tiranía callada, reagruparlos
en una misma fuente igualatoria?
(José Manuel Caballero Bonald.
Premio Príncipe de Asturias 2013)




Ya desde el comienzo de esta reseña tengo que apuntar que “La felicidad es un té contigo” de la escritora Mamen Sánchez (autora, entre otras, de Juego de damas o Agua de limonero) me ha parecido una novela realmente deliciosa, encantadora, que combina con mucha sabiduría, y en algunos momentos con un gusto exquisito, el humor, muy fino por cierto, con la literatura romántica y femenina (valga la expresión). “La felicidad es un té contigo” es un libro amable que, en estos tiempos tan grises, nos aportará una mirada de color y en el que será imposible no esbozar alguna sonrisa. Uno de los grandes méritos de su autora es la “aparente” sencillez de la novela. Pero tras esa aparente sencillez, como analizaremos con todo detalle a lo largo de este análisis, veremos algunos detalles técnicos muy interesantes como, por ejemplo, hacía el final del libro esa utilización “inestable” de varios planos temporales yuxtapuestos que resultan muy interesantes y, sobre todo, bien escritos y muy bien planificados,  porque no sólo no generan confusión al lector, sino que le aportan perspectiva y luminosidad al relato.



“La felicidad es un té contigo” es una novela fresca, escrita con sentido del humor, pero un humor “inteligente”, en algunos momentos conceptual, otros de juegos de palabras, otros por asociación de ideas, eso sí siempre alejado del humor chusco y poco ocurrente de otras novelas (como por ejemplo “El abuelo que saltó por la ventana y se largó de Jonas Jonasson) que, sin duda nos hará sonreír. Leyendo la novela no he podido sustraerme a las comparaciones y homenajes que han podido servir de inspiración a Mamen Sánchez que, más adelante, a lo largo de este análisis detallaré exhaustivamente, pero que, en mi opinión, resultan evidentes. Mamen Sánchez es una escritora de formación filológica y eso se nota a la hora de escribir incluso en esta obra de aparente “retórica en tono menor” (permítaseme este homenaje a D. Pío Baroja) e insisto en que sólo de “aparente” porque por su estructura y tratamiento, sobre todo, del tiempo narrativo, hacen de ella  una obra bastante compleja y, literariamente, ambiciosa.



Llegados a este punto, y antes de sumergirnos en el análisis pormenorizado y sistemático de “La felicidad es un té contigo”, considero que, lo más adecuado y pertinente sería pergeñar, aunque sea someramente, una breve sinopsis argumental con la loable intención de situar, al eventual lector de estas líneas, en el ámbito objeto del análisis. Para lo cual transcribiré la reseña que ha publicado la editorial Espasa para promocionar la novela. La he escogido porque no es demasiado explicita y creo que da unas “pistas” para abrir el apetito lector del lector (y permítaseme esta especie de paronomasia). Me limitaré a transcribirla literalmente.



“La inexplicable desaparición del gentleman Atticus Craftsman en el corazón de las tinieblas de la España profunda parece estar relacionada con las malas artes de cinco mujeres desesperadas, las empleadas de la revista Librarte, capaces de cualquier cosa con tal de conservar su trabajo.



El inspector Manchego será el encargado de desenredar una trama en la que la comedia romántica se mezcla con el drama más tierno, la intriga policíaca desemboca en el mayor hallazgo literario de todos los tiempos, lo difícil se vuelve fácil y los problemas se ahogan en un mar de lágrimas... de risa. Todo esto para terminar descubriendo, qué cosas, que el amor lo explica todo.


AVISO PARA LECTORES:


Esta novela puede afectar seriamente su percepción pesimista de la realidad. Provoca carcajadas y ganas de más. Sus personajes son como los hijos: cuanto más tropiezan, más se les quiere. Cuidado con sus corazones: les pueden entrar ganas irrefrenables”.





Como comentaba al principio de esta reseña de “La felicidad es un té contigo”, tengo que reconocer, honestamente, que me ha gustado, sin paliativos. Y me ha gustado, entre otras muchas cosas, porque es una novela de raíz profundamente española tanto en su concepción del propio sentido del humor, tan arraigado en nuestros clásicos, como en autores actuales como Eduardo Mendoza que, al igual que nuestra autora, beben en las mismas fuentes de ese humor fino e inteligente y que produce un gran placer tanto literario como meramente intelectual. Una de las tramas fundamentales de la novela es la adaptación, a una cultura tan distinta como la suya, del personaje de Atticus Craftsman. Esta diferencia idiomática y cultural tan acentuada entre el inglés y los españoles, especialmente los gitanos del Sacromonte dará lugar a múltiples situaciones hilarantes. Leyendo esta novela ¿quién puede sustraerse de establecer relaciones con una de las grandes novela de Ramón J. Sender, “La tesis de Nancy”? Este acusado choque cultural será la piedra basal sobre las que se erigirá la “arquitectura” humorística de la novela. Sin embargo “La felicidad es un té contigo” es mucho más que una novela humorística. Si nos detenemos en el análisis de los personajes veremos que, sobre todo en el caso de las 5 amigas, sus caracteres están muy bien perfilados y, sobre todo, ensamblados entre ellas, dándonos una visión muy acertada de las mujeres en la sociedad actual. La autora va a analizar y diseccionar, tras este aparentemente banal relato, multitud de temas que preocupan actualmente en la sociedad española. Y, como no, uno de los principales temas sobre los que pivota “La felicidad es un té contigo” es el tema del amor. Eso sí, en varias de sus acepciones y variantes pero no creo que fuera justo si, de un modo simplista, dijese que estamos ante una novela de amor. “La felicidad es un té contigo” es un libro que va a gustar a un amplio sector de los lectores porque, en primer lugar, es un libro optimista y divertido y porque nos va a plantear situaciones y personajes que, de un modo u otro, nos harán sentirnos identificados.





Para no perdernos en el análisis de esta interesante novela voy a intentar ser lo más sistemático posible. Desde un punto de vista estilístico la novela está escrita con una prosa sencilla, que no simple. Especialmente veremos que la vertiente humorística está sustentada en múltiples figuras retóricas que otorgan ese humor “lingüístico” y conceptual. La novela está repleta de ejemplos pero para no quitarle la gracia simplemente voy a señalar una muestra de este humor conceptual y de juego de palabras:



“ Los españoles del Sur habían perdido el Norte”.



Al principio de esta reseña ya comentaba la importancia del uso temporal en esta novela. De hecho ya desde un primer momento observamos que el relato está estructurado en torno a dos líneas temporales, que nos irán narrando la historia desde el pasado y desde el presente narrativo. Sin embargo Mamen Sánchez demuestra su maestría porque esa narración fragmentada resulta fundamental para entender la novela. Aquí nos demuestra la autora su conocimiento y dominio del oficio literario. Aún más interesante desde un punto analítico resulta la yuxtaposición de diversos niveles temporales que tiene lugar hacia el último cuarto de la novela. Ahí si me gustaría rogar al lector que prestase atención a ese logrado efecto estético que produce esa “inestabilidad temporal” en el que nos va narrando una acción y las consecuencia que reportará en el futuro de los personajes. Por todos estos detalles, como ya comentaba, no hay que dejarse engañar, que aunque parezca una novela sencilla, no es una novela simple.



Independientemente de todos estos aspectos técnicos y literarios, que indudablemente son importantes a la hora de narrar y transmitirnos una historia, además resulta un libro entretenido y que evoca, en algunos momentos, un sabor nostálgico y emotivo que me ha encantado. Para conseguir ese efecto de emotividad Mamen Sánchez ha sabido crear un universo de personajes que pueblan la novela dibujados y perfilados con mucho talento. Empezando por el peculiar y excéntrico protagonista de “La felicidad es un té contigo” Atticus Craftsman. Personaje, en mi opinión, demasiado estereotipado pero entiendo que no le quedaba otra opción a la autora para que la novela, en especial en su vertiente humorística, prosperase. Pero es que el personaje que le da réplica a Atticus, “Soleá”, también es un personaje fuertemente estereotipado, con lo cual la pareja funciona y es coherente por ese mismo contraste entre el típico inglés y la típica mujer española, gitana en este caso, tan racial.


No sería justo, como ya comenté un poco más arriba, tildar a “La felicidad es un té contigo” como una novela “femenina”, pero sí es una novela de mujeres. La autora con una gran penetración psicológica nos ofrece una visión “en mosaico” de la realidad de la mujer española. Las cinco protagonistas tan opuestas en apariencia entre ellas, se complementan a la perfección sin perder sus propias características. Magnífico y descacharrante el personaje de la abuela de Soleá. Así como curiosa la aparición, al principio de la novela, del personaje del fantasma de J.R.R. Tolkien, el famoso autor de “El señor de los anillos”, y como al final de la novela Mamen Sánchez dará la explicación del porqué de esta aparición espectral. Por cierto, el té, por supuesto, juega un papel importante en la novela…y hasta ahí puedo leer.




He dejado para la parte final algunos errores que en mi opinión deslucen, de algún modo, la  postrera impresión de la novela. Creo, por honradez artística y personal, que no sería coherente con mi manera de entender esta profesión si no señalase, del mismo modo que hago con los aciertos, los errores, al menos en mi opinión, de las novelas que analizo y reseño en este blog. Uno de los errores más notables y más de bulto que tiene la novela y que me resulta inexplicable que si, cuanto menos, no es detectado por la autora, lo que en cierto modo es disculpable, haya pasado el filtro de la editorial. Me refiero a que la autora nos cuenta que uno de los personajes entra en la prisión de mujeres de Yeserías en Madrid. El error es que en el momento en que está ambientada la acción ya hacía muchos años que la esta prisión estaba cerrada. Entiendo que puede parecer baladí, pero en una novela que da tampoco datos de ambientación resulta molesto que este dato sea claramente anacrónico. Por otra parte al acabar la novela me dio la sensación que al final le sobran algunas páginas. Creo que toda la parte final de Kent, en mi modesta opinión, deslucen el final de la novela que, para ser un final redondo y satisfactorio, debería haber terminado algunas páginas antes (no puedo dar muchas pistas más para no desvelar la novela, pero dejo al sagaz lector que cuando lo lea me comente si está de acuerdo con mi apreciación.



Dicho todo lo cual, y tomando en consideración todo lo referido con anterioridad, así como intentando ser lo más fiel posible a mi conciencia y a manera de entender el arte literario, creo que la puntuación que haría más justicia, a la hora de valorar y enjuiciar la novela “La felicidad es un té contigo” de la escritora valenciana Mamen Sánchez sería de un 8,00/10.


© Luis Alberto Cao

(Para ilustrar esta reseña os dejo el booktrailer del libro)


miércoles, 17 de abril de 2013

lunes, 15 de abril de 2013

La salvación de una santa. Keigo Higashino


Título original: Seijo no Kyu-sai.
Traducción: Francisco Barberán Pelegrín.
Autor: Keigo Higashino.
Editorial: Ediciones B.
ISBN: 978-84-666-5276-6.
Fecha de edición: Marzo de 2013.
Encuadernación: Tapa blanda reforzada.
Páginas: 352.







“—Las tretas criminales y los trucos de magia son cosas distintas. ¿Sabes dónde está la diferencia? —Kaoru negó con la cabeza y Yukawa prosiguió—: En los dos hay trampa, pero la diferencia está en su manejo, que es completamente distinto. En la magia, una vez terminado el espectáculo, los espectadores pierden la oportunidad de pillar el truco. Pero en las artimañas criminales, el equipo investigador puede inspeccionar y analizar el lugar de los hechos cuantas veces quiera. Si allí se empleó algún tipo de artificio, este tuvo que dejar algún rastro. Y borrar ese rastro resulta muy difícil”.
(La salvación de una santa. Keigo Higashino)






Keigo Higashino es el escritor nipón autor de la inconmensurable y magistral novela “La devoción del sospechoso X”. Novela negra ésta que, por méritos propios, ha conseguido un hueco en la página “El top 10 de Las bizarrías de Belisa” (pulsar el título para acceder) de los mejores libros reseñados en este blog literario. Y además su gran mérito es que, en mi opinión, ha sido considerada como la mejor novela negra reseñada a lo largo de toda la existencia de este blog literario. Los lectores habituales de mi blog sabéis que siempre he considerado el género negro como uno de los más complejos y difíciles de la literatura.  De hecho Keigo Higashino es considerado, en el extremo oriente, como un autor de culto. Como ya explicaba en la reseña de “La devoción del sospechoso X” (pulsar el título para acceder) uno de los puntales sobre los que, en mi opinión, se asienta la originalidad es que en las novelas de este autor el lector conocerá desde el primer momento quién es el asesino. Digamos que la intriga de la novela está en descubrir y analizar, recurriendo a la lógica, todo el proceso deductivo de una investigación criminal. Dicho todo lo cual voy a centrarme en el análisis de su segunda novela publicada en España: “La salvación de una santa”.  Para centrar y situar, eso sí de un modo muy general, mi opinión al respecto de esta novela, me gustaría adelantar que, en líneas generales y, sobre todo, si la comparamos con “La devoción del sospechoso X”, no me ha terminado de convencer. No puedo decir que me haya desilusionado, porque sería excesivo, pero lo que sí puedo aseverar es que “La salvación de una santa” es una novela que está algunos peldaños por debajo del nivel artístico y literario de su predecesora. Cosa que, por otra parte, ya me maliciaba porque “La devoción del sospechoso X” es una novela magistral, redonda, que roza la perfección en su planteamiento y escrita en un estado de gracia que, francamente, hace muy complicado que se pudiese repetir.




Con la loable intención de situar al eventual lector de esta reseña en el ámbito de la novela objeto de análisis creo que lo más adecuado, como ya suele ser habitual, será pergeñar, someramente, una breve sinopsis argumental. Para tal fin creo que resulta, plenamente satisfactoria, la recensión que la editorial Ediciones B ha preparado para el lanzamiento editorial de esta novela. Me limitaré a transcribir literalmente dicha recensión:



“La salvación de una santa, de Keigo Higashino, autor de otras obras como La devoción del sospechoso X, es una novela negra que se enmarca en la tendencia de la 'lab lit' o literatura de laboratorio, donde el físico Yukawa (el profesor Galileo) es el único capaz de seguir un razonamiento lógico y frío que permitirá desvelar el misterio. Forma parte de la misma serie que La devoción del sospechoso X, novela con la que el autor fue candidato al Premio Edgar, el máximo galardón en Estados Unidos para el género de misterio, otorgado por la Mystery Writers of América, a la mejor novela de 2011.

Un asesinato que parece imposible, tan meticuloso como terrible, cometido por unos motivos aún más estremecedores. La víctima, Yoshitaka Mashiba, un rico empresario de Tokio, muere un domingo cuando está solo en su casa. Ha sido asesinado con una taza de café envenenado. Estaba a punto de abandonar a su esposa, Ayane Mashiba, que se convierte en la principal sospechosa. Pero Ayane tiene una férrea e irrefutable coartada: cuando su esposo murió ella estaba a más de cien kilómetros de distancia. ¿Cómo llegó, pues. el veneno a la taza de café? El profesor Yukawa deberá utilizar todo su talento para ordenar las pistas y encontrar la verdad, a través de una atmósfera cautivadora, claustrofóbica y a la vez extremadamente pulcra y ordenada, que nos sumerge en un «crimen doméstico» donde los elementos de la cultura japonesa emergen en su vertiente más fría, calculadora y pura. Maestro de la «lab lit» o literatura de laboratorio, Higashino construye una novela magistral a través de un procedimiento policial ultradetallado. Un libro que emocionará a todas aquellas mentes que disfrutan con el juego de la deducción, con un giro inesperado que asombrará y sorprenderá al más experimentado de los lectores.

«Un puzzle retro que recuerda al caso clásico del chocolate envenenado de Anthony Berkeley.» Kirkus Reviews.

«El libro perfecto para aquellos lectores que aman resolver rompecabezas, firmado por uno de los autores más destacados de la novela de misterio en Japón.» The Globe and Mail”.



En primer lugar me gustaría precisar que, a pesar de hacer referencia a su anterior novela y de que aparecen algunos personajes en ambas novelas, se trata de dos relatos totalmente autónomos que se pueden leer, perfectamente, de un modo independiente siendo plenamente inteligibles. “La salvación de una santa” como novela inserta dentro de la literatura japonesa tiene, por lo tanto, algunas características propias y comunes. Entre ellas me gustaría citar ese “tempo” lento, introspectivo, que nos llama especialmente la atención tratándose de una novela negra, en la que no habrá tiroteos, persecuciones, crímenes sangrientos, etc... Precisamente por esto, Higashino nos plantea una novela negra muy alejada de los cánones del género en Occidente. Fundamentalmente pasa por reelaborar, brillantemente por otra parte, desde los propios cimientos del género las premisas fundamentales sobre las que descansa la novela “policíaca”. El propio autor, poniéndolo en boca de unos de sus personajes, en concreto el profesor Manabo Yukaba, nos da la clave interpretativa de esta corriente dentro del género negro, que se ha bautizado como “Lat lib” o literatura de laboratorio.




Kusanagi me contó algo interesante el otro día. Algo sobre tu forma de elaborar los problemas que pones en los exámenes. Me dijo que te aprovechas de los ángulos muertos que generan las ideas preconcebidas. Que, por ejemplo, simulas que has puesto un problema de geometría, cuando realmente es de funciones. Al oírlo pensé: «¡Claro!» Ese tipo de problemas resulta muy útil para abrirles los ojos a los alumnos que no comprenden la esencia de las matemáticas y se limitan a resolver los problemas siguiendo el manual al pie de la letra. Como a primera vista les parece un problema de geometría, se vuelcan en intentar resolverlo por esa vía. Pero nunca lo consiguen. Simplemente ven cómo el tiempo se les esfuma. Es malintencionado. Pero hay que reconocer que, como sistema para comprobar la verdadera capacidad del alumno, resulta muy efectivo”.



Y otra de las claves de la novela, nos la sugiere el mismo profesor Yukawa, cuando nos dice: “La última vez que vi a Ishigami, me planteó un famoso problema matemático. Se trata de la cuestión de las complejidades P?NP. Consiste en averiguar qué es más sencillo: hallar por ti mismo la respuesta a un problema o comprobar si es correcta la que ha hallado otro”. Y bajo estas premisas citadas más arriba se moverá la resolución del crimen.




Higashino se centra en sus novelas, plenamente, en la trama de la investigación del crimen, sin dispersarse en tramas paralelas, sobre las vidas personales de los protagonistas, tan habituales, por ejemplo, en las sagas de la novela negra escandinava (véanse por ejemplo Camilla Lackberg, Mankell, Asa Larsson). Por otra parte me interesa este tipo de novela por la contención de los personajes, por esa actitud calmada y resignada, me atrevería a llamarla Zen. Esta contención se ve perfectamente en el personaje de Ayane Mashiba. Al final de la reseña haré, para facilitar la comprensión de los personajes, un breve censo de los personajes principales de esta novela, ya que para los occidentales siempre nos resulta especialmente complejos los nombres japoneses dificultándonos, en cierto modo, la comprensión de la novela. Otro de los factores que, en mi opinión, hacen esta novela interesante, es ese acercamiento a la cultura japonesa y a ese modo de ver el mundo con esa mirada tan alejada y diferente a la nuestra.




Todo esto, sin embargo, no es óbice para reconocer que “La salvación de una santa” es una novela que, en comparación con su predecesora, resulta manifiestamente inferior. Por una parte porque la resolución, y con ello me quiero referir al punto medular en la resolución del crimen (obviamente no voy a desvelarlo como es natural), resulta algo forzado e increíble. Por otra parte, independientemente de los investigadores, los protagonistas resultan alejados de, por ejemplo, el magnífico personaje del profesor Ishigami e incluso el de Yasuko Hanaoka que vivifican y magnifican “La devoción del sospechoso X”. En cuanto al final, me gustaría destacar ese relato, a modo de epílogo, que hace el personaje de Ayane Mashiba. Aún así la resolución final de “La salvación de una santa” está muy alejada de la perfección, la emoción y la desgarradora belleza de “La devoción del sospechoso X” que nos deja con el corazón en un puño hasta la última línea. Eso que habitualmente se define como “la última vuelta de tuerca” que por inesperada nos deja absolutamente perplejos. Sin embargo en “La salvación de una santa” no llega ese “golpe final” por lo que para aquellos que hayan leído su anterior novela les dejará un sabor amargo....



Antes de terminar la reseña, que por otra parte ya no da para mucho más, teniendo en cuenta todo lo dicho ya anteriormente en la reseña de “La devoción del sospechoso X”, voy a dejar, tal y como comenté más arriba, una somera relación de los personajes principales que intervienen en la novela, a modo de cuaderno de bitácora, y que, sin duda alguna, será de mucha utilidad para los lectores.


-         Yoshitaka Mashiba: rico empresario y víctima del asesinato.
-         Ayane Mashiba: mujer de Yoshitaka.
-         Tatsuhiko Akai: Abogado de Yoshitaka y amigo del matrimonio.
-         Yukiko Akai: Mujer de Tasuhiko.
-         Hiromi Wakayama. Amante de Yoshitaka.
-         Junko Tsukui: Antigua amiga de Ayane.
-         Kusanagi: Detective encargado de resolver este crimen.
-         Kishitami: Compañero en la investigación de Kusanagi
-         Kauro Utsumi: Mujer policía.
-         Mamiya: Inspector Jefe de la policía.
-         Manabo Yukawa: Profesor de Física y amigo de Kusanagi.




En resumen, y para terminar, creo que “La salvación de una santa” es una novela interesante pero que adolece de la frescura, de la inspiración y de la “redondez” de “La devoción del sospechoso X”, sin embargo creo que merece la pena leerla porque nos va a dar otra perspectiva del un género tan “estandarizado” como es la novela negra.



Por lo tanto y a la vista de todo lo expuesto más arriba y considerando todo lo esgrimido con anterioridad creo que, según mi manera de entender el arte literario, la puntuación más ajustada a la hora de enjuiciar y valorar la novela “La salvación de una santa” del escritor nipón Keigo Higashino, sería de un 7,50/10.


 © Luis Alberto Cao

 (Para ilustrar esta reseña os dejo un curioso video sobre el patchwork, técnica ésta que juega un papel fundamental en la novela)

martes, 9 de abril de 2013

domingo, 7 de abril de 2013

El sueño del otro. Juan Jacinto Muñoz Rengel

Título: El sueño del otro
Autor: Juan Jacinto Muñoz Rengel
Editorial: Plaza & Janés Editores.
ISBN: 9788401353574
Fecha de publicación: Enero de 2013.
Páginas: 299





“¡Morir..., dormir, no más!. ¡Y pensar que con un sueño damos fin al pesar del corazón y a los mil naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne!. ¡He aquí un término devotamente apetecible!.
¡Morir..., dormir! ¡Dormir!...¡Tal vez soñar!. ¡sí, ahí está el problema!. ¡Porque es forzoso que nos detenga el considerar qué sueños pueden sobrevenir en aquel sueño de la muerte, cuando nos hayamos liberado del torbellino de la vida!. ¡He aquí la reflexión que da existencia tan larga al infortunio!.....”
(Hamlet. William Shakespeare)


“La ficción no consiste en hacer ver lo invisible, sino en hacer ver
 hasta qué punto es visible la invisibilidad de lo visible” (Michael Foucault)


“Vita enim mortuorum in memoria vivorum est posita”.
(Porque la vida de los muertos consiste en la memoria de los vivos)
(Marco Tulio Cicerón. Filípica IX)


“Parece mentira que no lo sepas: la realidad no es nunca lo que parece”
(Juan Jacinto Muñoz Rengel. El sueño del otro”)





Desconcertante, desazonadora, angustiante, agobiante... He querido empezar esta reseña de la última novela publicada por el escritor malacitano Juan Jacinto Muñoz Rengel. “El sueño del otro” con algunos adjetivos que me ha sugerido su lectura. Una lectura atenta y reflexiva ante este texto denso que, en mi opinión, debe ser interpretado como una gran alegoría, en el sentido filológico del termino, como una metáfora continuada a lo largo del tiempo narrativo. Y es bajo esta perspectiva alegórica como debemos considerar y estudiar esta novela. Reconozco que ayer terminé la lectura de la novela y dado su interés analítico e interpretativo la he vuelto a leer, por segunda vez, esta mañana antes de sentarme, ahora, ante el ordenador con la intención de escribir este análisis. Como iremos estudiamos veremos que es una novela que se presta al comentario y que suscitará la reflexión del lector.



Como es habitual, y a modo del marco general en que circunscribir la presente reseña, me gustaría precisar que “El sueño del otro” me ha parecido una novela muy interesante y, sobre todo, valiente en sus planteamientos y novedosa, dentro de este piélago de novelas clónicas que invaden los anaqueles de las librerías. Y más valiente aún considerando, retrospectivamente, su anterior novela “El asesino hipocondríaco” (pulsar el título para leer la reseña que publiqué en este blog literario”), el cambio absoluto de registro narrativo que asume Juan Jacinto Muñoz Rengel. A lo largo del presente análisis me extenderé sobre este y otros particulares de esta “sorprendente” novela que su autor nos propone. Pero, antes de entrar propiamente en materia, tal vez lo más adecuado sería pergeñar una breve sinopsis argumental de la novela objeto de estudio, con el loable fin de situar al eventual lector de esta reseña. Para tal fin voy a utilizar la magnífica recensión que ha preparado la editorial Plaza & Janés que, en mi opinión, satisface más que sobradamente esta pretensión. Me limitaré, pues, a transcribirla literalmente.





Xavier Arteaga es un profesor de instituto que cada noche sueña ser André Bodoc, un director de informativos. André Bodoc es un director de informativos que cada noche sueña ser Xavier Arteaga, un profesor de instituto. Pero ¿quién sueña a quién? ¿Quién es real y quién está siendo soñado?


Xavier es un hombre gris, divorciado y con un hijo, que ha visto cómo lo poco que le daba la vida le ha sido arrebatado. Su deseo es recuperar lo que tuvo una vez o construirse un futuro mejor, pero la crisis nerviosa que le provoca soñar con la vida de otra persona lo terminará empujando a todo tipo de persecuciones. Perseguirá respuestas, perseguirá a personas, perseguirá a André Bodoc. André es alguien que conoce el éxito, un profesional de los medios de comunicación versado en las maneras de contar, interpretar e incluso manipular los hechos. Cuando también acabe perdiendo el control de sí mismo, su obsesión será demostrar hasta qué punto es ilusorio eso que llamamos realidad. ¿Qué es falso y qué es verdadero? En la convulsa sociedad actual, cuyos síntomas no parecen sino el reflejo de la propia enfermedad de los protagonistas, la espiral de progresiva desintegración acabará amenazando todo lo que los rodea”.




Resulta evidente leyendo esta novela que Muñoz Rengel, independiente de su profesión como profesor de escritura creativa, es un autor con un amplio bagaje de conocimientos literarios, que subyacen y evocan a lo largo de su obra. En “El sueño del otro” es imposible sustraerse de evocar algunas obras de algunos grandes autores de la literatura universal, como pudieran ser: Franz Kafka, Aldous Huxley o Albert Camus, entre muchos otros.  Estas evidentes influencias ya darían, en mi opinión, una clara idea del tipo de novela que estamos analizando. “El sueño de otro” nos plantea una novela existencialista, con una fuerte carga nihilista a través de la lectura que, entrelíneas, nos plantea esta distropía, esta alegoría “intemporal”. Tengo que reconocer que, según avanzaba en la novela encontraba un cierto paralelismo con la magnífica novela “La peste” del gran escritor francés, Premio Nobel de literatura, Albert Camus. Dicho lo cual tengo que precisar que “El sueño del otro” nos plantea, en el fondo, una apocalíptica distropía que lanza una pesimista mirada a la realidad de esta sociedad en descomposición, fruto, o tal vez fuente, de esta grave crisis que sufrimos (y no sólo económica). Esta novela es un palmario ejemplo de lo que llamaría “literatura de la crisis”. Al final de esta reseña, en la parte dedicada más al comentario me extenderé un poco más sobre las características que aglutinan esta, así denominada por mí, literatura de crisis.




Intentaré ser lo más sistemático posible a la hora de analizar esta “compleja” novela, tanto desde un punto de vista formal o estructural como desde un punto de vista narrativo, porque tengo que reconocer que mi cuaderno de apuntes está repleto de notas que me han sugerido ambas lecturas. Empezando por el análisis formal me gustaría resaltar que, a lo largo del texto, el autor va a utilizar una prosa extremadamente simple y cortante. Frases breves con poco más que sujeto y verbo. Esta prosa tan sucinta resulta determinante para trasladar al lector esa zozobra, esa inquietud y esa agilidad con la que suceden los acontecimientos. Voy a aprovechar para transcribir el primer párrafo de la novela en el que Muñoz Rengel ya nos aboca desde el primer instante, sin concesiones, en este desconcertante texto. Aprovecharé dicha trascripción para detenerme en el análisis interno de su prosa.




“Tenía miedo de salir a la calle. Y tenía miedo de quedarse allí solo, en aquella casa, en casa. Por eso razón había invitado a cenar a unos compañeros de trabajo. Pero había cerrado la puerta de la entrada dando una vuelta doble y no encontraba la llave. Ahora no podía salir. Tampoco nadie iba a poder entrar.”




En este breve párrafo inicial vemos que aparecen 6 frases, lo cual ya da idea de la economía lingüística de su prosa, con un evidente sentido dramático de agilidad. También podemos observar la alternancia entre los aspectos perfectivos e imperfectivos de los verbos, lo que provoca una cierta inquietud al lector. Por otra parte, a pesar de tratarse de frases breves, podemos ver que el autor se sirve, para encabezar cada frase,  de conjunciones (y, pero), adverbios (tampoco, ahora), para dar continuidad y coherencia a la frase.  Evidentemente un análisis morfo-sintáctico con una mayor profundidad desbordaría, totalmente, el objeto de una reseña literaria. Me he permitido, tocar un poco por encima este aspecto filológico, para satisfacer todos esos correos electrónicos que me pedían que comentase este particular de la estructura interna de un texto literario, atendiendo, también, a la vocación pedagógica que, desde sus inicios, ha mantenido este blog literario. Resulta un aspecto realmente interesante el estudio de cómo los autores a partir de la estructura lingüística modifican y modelan el relato y de la intención estética y literaria de su uso (permítaseme este uso fuertemente retórico del polisíndeton).




Después de esta pequeña digresión, cuya finalidad era mostrar el uso de esta prosa “sintética” con la que Muñoz Rengel cimenta la escritura de su novela y su importancia, me gustaría destacar la habilidad del autor para entretejer esos dos niveles narrativos (el relato de Xavier Arteaga y de André Bodoc) manteniéndose siempre en ese inestable y bien construido equilibrio entre la conciencia real de lo “real” y el mundo onírico. Los personajes están bien construidos y nos permiten ahondar en su interior y en su psique consiguiendo mantener al lector en un “limbo” de permanente estupefacción, porque siente que constantemente pierde pie en este inquietante relato.  La estructura del relato es magnífica y esa angustia vital que desprende está perfectamente reflejado. Como decía al principio el autor nos plantea en “El sueño del otro” un texto existencialista, con fuerte matiz nihilista que, por ejemplo, se ve en todo lo que destila esta frase, a poco que nos detengamos un poco en reflexionar sobre ella.




“ El sonido de los aparatos de televisión de las otras habitaciones aumentaba su desasosiego, porque le traía noticias de otras soledades como la suya”.




“El sueño del otro” como comentaba al principio es una compleja alegoría y cómo tal debemos considerarla y analizarla. A través de este relato Muñoz Rengel nos va a proponer un análisis sobre las bases de la actual crisis, probablemente más sistémica y de civilización que, propiamente, de índole económica. El texto está lleno de interesantísimas reflexiones sobre esta problemática, voy únicamente a citar, que ilustran perfectamente la realidad que se esconde tras esta formidable alegoría sobre esta inminente distropía.



“ -¿ O crees que tiene sentido un mundo en el que las agencias de calificación y los intermediarios financieros derrocan gobiernos? No, es un chiste. ¿O en el que las familias más ricas del planeta duplican su patrimonio durante los períodos de crisis? Dime Claire, ¿no te parece que alguien en algún lugar tiene que estar riéndose de nosotros? Las promesas y los programas electorales no implican ningún tipo de compromiso legal. Los políticos no dimiten. Los ineptos y los bufones copan las televisiones y son seguidos en masa. Los empresarios exconvictos cobran cantidades millonarias por conceder entrevistas. Hay gente que se enamora de personas que nunca ha visto. Hay perros que tienen sus propios armarios vestidores. Hay quienes prefieren tener acceso a internet a tener pareja. Un ochenta y dos por ciento, en concreto, de los solteros prefiere tener acceso a internet a tener pareja. No es posible. ¿Dónde está la cámara oculta? Esto no puede ser la realidad”.



“ – A mí lo que me parece increíble es que sigamos viviendo, así, sin más, sabiendo que no vamos a ninguna parte. Sabiendo que nada tiene sentido, que no hay ningún significado detrás de las cosas. Me parece alucinante que ahora mismo no estemos haciendo algo para quitarnos la vida. Sólo por cobardía. Sólo por un instinto de conservación que hace tiempo que sabemos que traemos de serie. Suicidarse es el acto más humano que puede realizar una persona. Los animales no se suicidan”.




Lamentablemente, y como es lógico por otra parte, no voy a entrar en el fondo de la novela para no destriparla, sino que más bien, por el contrario, recomiendo su lectura. La recomiendo porque es una novela diferente, en algunos aspectos con un cierto tono experimental y, sobre todo, porque es una novela valiente. También soy consciente de que, tal vez, no sea apreciada por todos los lectores porque, insisto una vez más, hay que entender esta novela en su significado simbólico, propio, como ya he comentado, de un texto alegórico. “El sueño del otro” es un texto duro, sin concesiones, que plantea descarnadamente una realidad, o tal vez sea un sueño, por el que está sociedad está transitando. Hay algunos momentos particularmente duros y que me han conmovido especialmente. Sin intención de “reventar” la novela ruego al lector que repare en el descarnado relato de la madre y su bebé, en su crueldad y en la pasividad ante ello de la sociedad.




Lamentablemente se deslizan algunos errores en la novela que, como ya sabéis los lectores habituales de este blog, me enfadan especialmente no sólo por el autor sino por el error de edición que eso supone. Pondré un par de ejemplos (aunque tengo que reconocer que hay muy pocos errores en el texto):




“... yaciendo sin vida en el vano del ataúd....”




“ Podía sentir en el brazo la presión de unos dedos menudos y gruesos”




En el primer caso me resulta muy extraño, en esa frase, el uso de la palabra vano ya que no parece apropiado su uso amparándose en la segunda entrada del diccionario de la RAE de la palabra vano. Por otra parte en el segunda caso la palabra “menudo” puede tener varias acepciones entre ellas: pequeño, chico o delgado. Precisamente para evitar la acepción delgado que resultaría antónimo de grueso y, por lo tanto, haría absurda la frase (unos dedos delgados y gruesos). Creo que hubiera sido más adecuado poner: “Unos dedos pequeños y gruesos”.





“El sueño del otro” como decía ya desde el principio es una novela profunda y que, por lo tanto, se presta a un análisis muy profundo. Sin embargo, creo que no sería procedente, por la propia razón de ser que impone una reseña, que me deba alargar mucho más en su análisis. Y es una pena porque en mi cuaderno quedan decenas de notas y comentarios que van a quedar inéditos. Pero, tal y como comentaba al principio me gustaría, antes de terminar esta reseña, y entrando en la parte más propia del comentario literario decir algo sobre el tema de la, por mi llamada, “literatura de la crisis”.




Si estudiamos la Historia de la literatura universal y sus grandes corrientes comprobaremos que, ya desde sus comienzos, la literatura no sólo se planteaba la distracción de sus lectores sino que también, y por motivos espurios, fue utilizado por los poderosos para influir en el pensamiento del pueblo. Esto, por ejemplo, se aprecia muy bien, dentro de la literatura castellana, en muchos ejemplos. Por ejemplo en la literatura medieval. Un paradigma de esta manipulación es “Los milagros de Nuestra Señora” en este caso por parte de la Iglesia católica, pero existentes decenas de ejemplos. Sin embargo también la literatura ha servido para orientar, corregir y anticipar momentos de cambios en la civilización.  Al principio comentaba que al leer (releer) esta novela notaba una cierta similitud con Kafka (La metamorfosis), con Huxley (Un mundo feliz) o bien con Camus (La peste). En estos tres casos, al igual que en “El sueño del otro”, se comprueba que todas ellas son novelas escritas en grandes períodos de crisis, de grandes incertidumbres por unos u otros motivos. Kafka escribió “La metamorfosis” en 1915 (en plena crisis con el telón de fondo de la 1ª Guerra Mundial). Huxley escribió “Un mundo feliz” en 1932 (en plena depresión económica y con el nacimiento de los grandes totalitarismos en Europa). Y Camus escribió “La peste” en 1947 (en un mundo en “crisis”, en cambio después del horror de la 2ª Guerra Mundial). Como comprobará el amable lector todas estas obras tienen un trasfondo histórico y filosófico común. Para interpretar un período histórico generalmente sólo solemos tomar la Historia para entenderlo, pero desde siempre la literatura nos da otro punto de vista, tan valido como el primero, para entender un momento histórico, en este caso, como el presente.




Por último, y a modo de resumen, me gustaría decir que “El sueño del otro” de Juan Jacinto Muñoz Rengel me ha resultado una novela muy interesante, tanto en su planteamiento como por su afán innovador. Un texto que a pesar de tener un final abierto, cosa por otra parte lógica, por el propio planteamiento de la novela, que dejará al lector, sin duda, un sabor de boca agridulce que le suscitará la reflexión, porque “El sueño del otro” es una novela que hay que leer “entrelíneas”. También entiendo que se trata de una novela que, a lo peor, no gusta a todo el mundo por su crudeza y por su estructura “deconstruida”. Sin embargo creo que es una lectura necesaria para intentar entender, dentro de esta alegoría, qué es lo que nos está “pasando”.




 Dicho todo lo cual y atendiendo a todo lo ya referido, y de acuerdo a mi conciencia y a modo de entender el arte literario, creo que la puntuación que más ajustada y que haría más justicia a la novela “El sueño del otro” del joven autor malacitano Juan Jacinto Muñoz Rengel, sería de un 8,00/10.


© Luis Alberto Cao


(Os dejo una intersante entrevista realizada a Juan Jacinto Muñoz Rengel con motivo de la publicación de su novela "El sueño del otro".


viernes, 5 de abril de 2013

NOVEDADES EDITORIALES MES DE ABRIL DE 2013

Acabo de publicar en mi blog literario "Las bizarrías de Belisa" la LISTA CON LAS NOVEDADES EDITORIALES EN ESPAÑA durante el mes de ABRIL DE 2013.

En esta lista se incluyen los próximos libros que se publicarán próximamente y que llegarán a las librerias españolas durante el mes de Abril de 2013. Vienen algunas novelas muy interesantes. Espero que os guste.
 
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