miércoles, 19 de noviembre de 2014

Mi color favorito es verte. Pilar Eyre.






Título: Mi color favorito es verte.
Autor: Pilar Eyre.
Editorial: Planeta.
Colección: Autores Españoles e Iberoamericanos
ISBN: 978-84-08-13406-0
Páginas: 336.
Fecha de publicación: 4 de noviembre de 2014.
Precio: 20,00 €




De todas las cargas que el Señor puso sobre mí,
 la más pesada es la de ser hijo de mi madre”
(Luis Cernuda)


“Ojos, mirad por última vez. Brazos, dad vuestro último abrazo.
 Y labios, que son puertas del aliento, sellad con un último beso.
(Romeo y Julieta. William Shakespeare)


No te enamores... Mejor tírate por las escaleras:
 duele menos y no pierdes tanto tiempo”
(Mi color favorito es verte. Pilar Eyre)





A mi buena amiga Ana López, tú que vives tan cerca del mar.



“Mi color favorito es verte” es la última novela de la escritora barcelonesa Pilar Eyre y que ha conseguido, con esta novela, alzarse con la distinción de Finalista del prestigioso Premio Planeta, en su edición de este año 2014. Como ya comenté en mi última reseña, dedicada al ganador de este Premio literario Milena o el fémur más bello del mundo” (pinchar en el título para leer la reseña), tengo que volver a felicitar tanto al Jurado, como a la propia editorial Planeta, por el acierto que han tenido en la concesión de estos galardones después de algunos años francamente flojos y discutibles, en cuanto a la calidad literaria de las obras premiadas. En el caso que nos ocupa en este análisis literario me gustaría, antes de entrar propiamente en su estudio, hacer un par de puntualizaciones que, en mi opinión, resultan insoslayables con carácter previo a cualquier consideración.



En primer lugar y con objeto de fijar mi opinión general sobre “Mi color favorito es verte” tengo que decir que me ha parecido una novela interesante, escrita con mucho sentido del humor y, como no podía ser menos tratándose de una mujer tan inteligente y buena escritora como es Pilar Eyre (a la que aprovecho para felicitar), con mucho oficio y buen olfato “mercadotécnico”, valga la expresión. Se trata de una novela que en una primera, y por supuesto superficial lectura, pudiera parecer ligera, improvisada o escrita casi sin pensar. Y ese es uno de sus grandes méritos. Pilar Eyre es una gran conocedora del oficio de la escritura y nos presenta un texto, cuyo mayor mérito es que no se nota todo el trabajo y el conocimiento técnico que desarrolla y da la sensación de frescura como si estuviese escrito de un tirón. La autora nos demuestra que una de las mayores dificultad de la literatura, es hacer que las cosas difíciles parezca que fluyen sin esfuerzo, con naturalidad, sin artificio… Recuerdo una anécdota que cuentan de Pablo Picasso, probablemente sea apócrifa, pero creo que ilustra a la perfección este comentario que acabo de  hacer. Cuentan que en cierta ocasión una dama adinerada tenía mucho empeño en que Picasso la retratase, el genial malagueño no estaba por la labor. La mujer insistió e insistió diciéndole que el precio no sería problema. Picasso harto ya de esta situación, cogió un papel y un lápiz y en unos pocos trazos pergeño el relato de la dama. Se lo entregó a la señora y le pidió un precio exorbitante. La señora se quedó muy defraudada y dijo que cómo iba a pagar ese dineral por esos “cuatro trazos” a lo que Picasso respondió: No, señora, no me ha entendido usted; el dibujo se lo regalo lo que le cobró son los cuarenta años de mi vida que he dedicado para hacer esos “cuatro trazos”.



Por otra parte, Pilar Eyre, y dada,  además, su condición de personaje popular, habitual de algunos programas de la crónica social, ha sabido escribir una novela en la que juega con la ambigüedad entre la realidad y la ficción. Algo que sin duda le reportará unas grandes ventas, de lo que, por supuesto, me alegro mucho. No hay nada que profesionalmente me haga más feliz que ver triunfar a un escritor. Desde este blog literario no voy a dar pábulo a si se trata de una historia real o no, quede todo eso para las personas que estudian la mercadotecnia y su repercusión mediática o cómo vender más ejemplares de un libro. Eso a mí no me interesa. Únicamente voy a considerar, a la hora de analizar esta novela, estrictamente su valor literario sin entrar en otras consideraciones ajenas a mi labor de crítico literario. En cualquier caso es plenamente aplicable el adagio italiano “se non è vero, è ben trovato” (si no es real, está bien traído)




Dicho todo lo cual y con el objeto de entrar lo antes posible en materia, voy a transcribir la sinopsis argumental de la novela, en concreto la que nos ofrece la propia editorial Planeta con la intención de situar a los lectores en el objeto de nuestro estudio, aunque, eso sí, ésta me parece demasiado sesgada hacia una finalidad más publicitaria y comercial que en hacer una auténtica recensión de la novela.



“Pilar Eyre, una periodista madura y aún presa de una gran pasión por la vida, conoce, durante un verano en la Costa Brava, a Sébastien, un corresponsal de guerra francés de gran atractivo. Entre ellos surge un amor inesperado que los lleva a vivir tres días de intensa relación erótica y sentimental. Cuando Sébastien desaparece repentinamente, Pilar lo busca con desesperación siguiendo las pistas ambiguas que el periodista ha ido dejando a su paso, pero los resultados son cada vez más sorprendentes y misteriosos. Esta no es una bella historia de amor crepuscular, esta es una bella historia de amor entre una mujer que se atreve a llegar hasta el límite y un hombre secuestrado por unos sentimientos imprevistos.

Mi color favorito es verte es una aventura real. Acerquémonos de puntillas y miremos por el ojo de la cerradura: ahí dentro hay una mujer desnuda”.



En esta ocasión voy a intentar ser lo más sintético y esquemático posible en el análisis de “Mi color favorito es verte”, con la intención de hacer una reseña bastante más breve y manejable que la anterior que desbordó, ampliamente, todos los límites razonables de una reseña literaria. Pilar Eyre opta en esta novela por poner la voz narrativa en primera persona, en su alter ego  literario, en su homónima, obviamente esta decisión condicionará toda la subjetividad de la narración. Por así decirlo vamos a ver la historia a través de sus ojos. El narrador, dada la estructura dramática del texto, es omnisciente porque el relato se produce en un “tiempo anterior” al verdadero tiempo presente narrativo. En esta novela, como ya hemos visto en muchos ejemplos en tantas otras, utilizará, en muchas ocasiones la técnica de la anticipación, para fidelizar la atención del lector. Pondré un ejemplo:



“Pero ¿qué digo? ¿Cómo puedo escribir esto? ¿Me he vuelto loca? ¿Después de lo que sé y de lo que ha pasado?”.



Estructuralmente “Mi color favorito es verte” está dividida en 14 capítulos que mantienen una continuidad narrativa. Es indudable que esta novela tiene una concepción muy visual, muy cinematográfica. Como ya he comentado en otras reseñas, hoy en día, dada la fuerza de los medios audiovisuales, incluido por supuesto el séptimo arte, se ha terminado por imponer la gramática cinematográfica en la manera de hacer literatura. En esta novela Pilar Eyre nos va a plantear una serie de recursos que apelarán directamente a nuestros sentidos, buscando hacernos cómplices de las sensaciones que vivirá el personaje. Fundamentalmente va a utilizar dos tipos de “técnicas” para acercarnos a esa “comunión” de sensaciones. Por un lado el uso que va a hacer de la música, en un sentido figurado lógicamente. Todo el texto está lleno de canciones muy alusivas que, alguna de ellas ya forma parte del patrimonio sentimental de todos nosotros. Entre las letras de las canciones, por citar una, transcribiré la siguiente:



“Déjame esta noche... soñar contigo, déjame imaginarme en tus labios los míos... déjame que te espere aunque no vuelvas, déjame que te deje tenerme pena...” (Tony Zenet).




Por otro lado la autora va a utilizar las condiciones climatológicas, estacionales en este caso, para ir marcando el devenir de la narración. Correspondiendo al verano, en un primer momento, todo lo relacionado con el enamoramiento y la pasión, el otoño con la melancolía y, en este caso, la Navidad como marco temporal del final de la novela. En los siguientes ejemplos la autora nos va a reflejar en la naturaleza, en este caso en el tiempo, el estado de ánimo de los personajes para predisponer con su atmosfera al lector. De hecho la autora hábilmente, como ya he comentado, ha planificado el último capítulo de la novela en fechas cercanas a la Navidad, con toda la carga emotiva que suele llevar asociada… incluso en las calles suena “noche de paz”….



“Lleva días lloviendo de forma imperceptible, como si el otoño todavía no se quisiera tomar en serio a sí mismo, las calles amanecen mojadas bajo un cielo ligeramente encapotado, y de pronto aparece un sol ingenuo y limpio que saca aristas de brillos al suelo pero que ya no se toma la molestia de calentar”.



“Me pongo en marcha a las once y media. El viento de tramontana había estado soplando desde el amanecer, se había llevado la lluvia, y el día tiene ese brillo duro y diamantino que marca a punzón la línea del lejano horizonte donde las cumbres nevadas de los Pirineos espejean al sol”.



Ya desde el principio comentaba que es una novela muy divertida, fresca y con un fuerte sentido del humor. Es una novela que nos provocará un fuerte sentimiento de empatía con el sufrimiento y la desazón de la protagonista pero que, sin embargo, nos hará sonreír en muchísimos momentos; en definitiva un libro amable que dejará un agradable sabor de boca a los lectores. Es probable que alguien dada la temática pueda pensar que se trata de una novela “femenina”. Tengo que rebelarme ante esas simplificaciones tan gratuitas que se suelen hacer cuando se trata de novelas escritas por mujeres, etiquetándolas de ese modo tan injusto. “Mi color favorito es verte” es una novela que gustará tanto a hombres como a mujeres porque lo que la autora nos plantea es un tema universal que sobrepasa cualquier diferencia sexista. No me puedo resistir transcribiros algunos fragmentos en los que se aprecia su sentido del humor.



“Asiento emocionada, oh, cenar los cuatro, dos matrimonios, por una vez yo permaneceré en silencio y será mi... marido, sí, ¡marido!, el que lleve la voz cantante, y luego nos iremos a casa cogidos del brazo y nos acostaremos el uno al lado del otro, yo con mi casto camisón de florecitas abrochado hasta el cuello.


¡Qué horror, qué ha pasado aquí, que venga el informático, que se ha colado en el ordenador la Casa de la Pradera!”.



“—Ah, por cierto, ¡un día tiene que venir a dar una charla al colegio de mis hijos, que la profe dice que si hay algún famoso entre nuestros amigos, que lo invitemos!

—Pues cuando quieras, Lidia, ya lo sabes.

Pero la mujer me contesta con tristeza mientras se termina el vino:

—Mi chico ya lo ha comentado, pero la maestra le ha dicho que no la conocía, que no era lo suficientemente famosa, para entendernos, y que sería mejor ver si puede traer a Jorge Javier Vázquez.”



Aprovecho esta cita que la autora hace del televisivo Jorge Javier Vázquez, que debutó como escritor con la novela “La vida iba en serio” (Pinchar el título para leer la reseña)  y que ya ha sido reseñado en este blog literario, para comentaros que esta cita puede ser un pequeño homenaje a Vázquez porque, al menos esa es mi opinión “Mi color es verte” es una novela deudora  de aquélla y con muchos puntos en común cuyo análisis comparativo sería muy interesante tener en cuenta.




Pilar Eyre nos vuelve a mostrar, en esta novela, una pléyade de personajes que, como es habitual en ella, cumplen a la perfección su función dentro de la narración. La autora explorará a través de ellos todo ese universo de las relaciones personales especialmente entre mujeres que, sin duda alguna, resultan más complejas e interesantes que las de sus compañeros del otro sexo. Entre los personajes me ha gustado especialmente el dibujo del personaje de Camila (la amiga de Pilar). Y, cómo no, destacar unos personajes tan entrañables como sus difuntos padres, que vienen a visitar a su hija de vez en cuando, a pesar de que su madre falleció hace 22 años y su padre 4. Por cierto prestad mucha atención a la hilarante escena de Pilar con sus padres en la playa…



Pero, a pesar de todo, este sentido del humor de la novela es, en el fondo, una lúcida reflexión sobre el paso de los años, la soledad, el desamor, en defintiva, no acabar de encontrar tu lugar en la vida… Sin embargo y, a pesar de todo eso, me atrevería de definir “Mi color favorito es verte” como una novela vital y optimista. Otro detalle necesario a la hora de analizar este texto es el uso de la prosa que hace la autora. Veremos que utilizará un lenguaje conciso y directo con frases breves e incisivas. Este uso de la prosa va a producir un efecto muy dinámico dotándolo de ritmo y agilidad. Los párrafos son cortos y nerviosos para meternos en el pellejo de la protagonista y sus anhelos.



Tengo que confesaros que miro mi libreta de apuntes y me siento desolado de no poder transmitiros todas las impresiones que me ha producido la lectura de esta novela y que, a mi pesar, me van a quedar en el tintero muchos detalles que me parecen importantes y necesarios para entender el hecho literario que se oculta en esta novela. Sin embargo, creo que no debo excederme mucho más. Antes de terminar este análisis literario sí me gustaría bosquejar, someramente, algunos detalles que sí me gustaría añadir. Me gustaría llamar la atención al lector para que reparase en la escena del restaurante donde esta Pilar y un amigo suyo y en la otra mesa un matrimonio de ancianos. Se trata de una escena surrealista con una resolución magnífica por parte de la autora. También comentar que a la autora, o al menos eso me parece a mí, se le desliza un gazapo. En concreto cuando se decide a contarle a su hijo su historia con Sèbastien, por supuesto, dice ella, sin entrar en detalles de su intimidad. Sin embargo a continuación su hijo le dirá: “Por eso tenía un agujero de bala en el hombro...”



Ya para poner fin a esta reseña, y a modo de resumen, me gustaría decir que “Mi color favorito es verte” me ha parecido una novela muy interesante e inteligente, con un gran sentido del humor que, con toda seguridad, nos hará pasar un buen momento con su lectura. Pilar Eyre demuestra ser una escritora de talento y de, sobre todo, mucho oficio que demuestra sobradamente durante toda la novela. Tengo que, una vez más, felicitar al Jurado de esta edición del Premio Planeta y también a la propia editorial, porque con estas dos novelas, muchos de sus lectores volverán a reconciliarse con este prestigioso premio literario y, por supuesto, a Pilar Eyre por este cambio de registro en su carrera literaria.



Dicho todo lo cual y teniendo en cuenta todo lo aquí expuesto y conforme a mi conciencia y modo de entender el arte literario, creo que la puntuación que haría más justicia a la novela “Mi color favorito es verte” de la escritora barcelonesa Pilar Eyre finalista del Premio Planeta en su edición de 2014 sería de un 7,25/10.


© Luis Alberto Cao


(Para ilustrar esta reseña os dejo una de las canciones que Pilar Eyre nos deja en su novela: Soñar contigo de Tony Zenet)




(Pinchar el banner para comprar
"Mi color favorito es verte" de Pilar Eyre)

10 comentarios:

  1. Como siempre, Luis Alberto Cao, un placer leer tu reseña, amigo. La actualidad literaria adquiere en "Las bizarrías de Belisa" una dimensión extraordinaria. Un cordialísimo saludo.

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    1. Muchas gracias, amiga mía, por tu opinión y tu apoyo. Siempre es un placer leer tus comentarios. Un beso

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  2. Tu reseña me incita a leer la noveka, y eso que la literatura producida por estos periodistas mediaticos (Eyre, Vázquez y otros por el estilo) suelo evitarla por entender que sólo buscan el beneficio económico en detrimento del mérito literario. Pero no siempre ha sido así: ahí están Vargas Llosa, García Márquez, Daniel Pennac, etc; y entre nosotros, Rosa Montero, Vicent, Elvira Lindo, Angeles Caso y otros.
    Saludos

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    1. Efectivamente, amigo Juan Carlos, así es. Ha habido (y hay) grandísimos escritores que han sido periodistas. En cualquier caso creo que siempre es importante huir de los prejuicios a la hora de leer un libro. Muchas gracias por tu interés amigo. Un abrazo

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  3. Hacen falta novelas con sentido del humor como dices que tiene ésta. Pero pese a eso, no termina de llamarme la atención como para incluirla en mi larga lista de pendientes.

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    1. Es el libro más bodrio y sin interés que he leído en mucho tiempo.

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  4. Es la primera vez que veo tu blog. Lo he guardado en favoritos. Acabo de leer la novela y posteriormente veo tus comentarios, muy coincidentes con mi apreciación. La novela es una curiosa mezcla de ideas y sentimientos, muchas veces muy cercanos y reconocibles. De todo ello y más aún que con la historia de amor (a la que le veo flecos..pues me cuesta creer en tal arrebato con cierta edad y bagaje vital), me quedo con como maneja la autora el sentir de la juventud que se fue y como se enfrenta a la difícil realidad de su edad madura, en una mezcla de asunción y rebeldía. Gracias

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  5. Me alegro de que hayas vuelto! un abrazo desde Tenerife. IF

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  6. Disiento por completo. Mi color favorito es verte es un soberano tostón se mire por donde se mire. No engancha, se repite más que el ajo y duerme hasta a las margaritas. Una historia sin ningún tipo de interés que podría contar en dos hojas. Me parece inconcebible que sea finalista del premio Planeta.

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